sábado 19.10.2019
Cristina Pedroche

"No entiendo el que por ir sexy te llamen guarra"

La colaboradora de Zapeando está encantada por volver a celebrar otra vez 1.000 programas con un espacio, como con Sé lo que hicisteis, y sigue preparándose para las campanadas de Nochevieja a la espera del estreno de la película que ha hecho con Santiago Segura

Cristina Pedroche.










Cristina Pedroche.
Cristina Pedroche. Cristina Pedroche.

-El viernes cumplen 1.000 programas en Zapeando, que se dice pronto...

-Tengo ganas de que llegue el viernes, porque tenemos muchas sorpresas preparadas y sólo espero que no me den ningún susto. Ya cumplí esa cifra en Sé lo que hicisteis y ojalá que este cumpla otro 1.000.

-¿Cuáles son las claves para haber llegado tan lejos?

-Que no hacemos daño a nadie, somos un programa muy blanco que sacamos lo mejor de otros programas, todo lo contamos con humor y nadie se siente entonces ofendido por ello. La comunidad 'zapeante' que se ha creado es muy divertida, nos encanta que ellos se equivoquen, para poderlo sacar, y algunos ya casi lo provocan para poder salir en Zapeando. Además, entre nosotros nos llevamos muy bien, y eso se nota. 

-¿Y usted qué balance hace de esto últimos cuatro años?

-Pues todo muy positivo, me ha enseñado muchísimo, estar en un diario es muy difícil y requiere muchísima concentración todos los días. Todos tengo que estar graciosa, atenta a lo que pase, leyendo... Hay muchas cosas que se generan entre nosotros y hay que estar muy  despierta. Personalmente en este tiempo conocía a David, me he casado, falleció mi abuela, me he ido y venido de muchos programas, pero siempre ha estado Zapeando ahí, que es como la base, y eso es maravilloso. 

-Dice que es 'la base', ¿se ve mucho tiempo todavía en Zapeando?

-Yo sí, como lo he pensado con otros espacios pero es que ademas este no hace daño a nadie, está en una hora maravillosa porque yo no soy de echarme la siesta y yo por la mañana puedo hacer deporte, por la tarde venir al programa o hacer otro por la mañana...Además es en directo, muy fácil una vez que coges el ritmo y además yo me lo paso muy bien.

-Su director dicen que le dijo que la dijo al principio que no era la mejor pero que iba a serlo. ¿Qué le queda entonces para ser la número uno?

-Si algún día pienso que soy la mejor ya nunca lo seré. Nunca puedes pensar que estás en el 'diez', que eres la que mejor pronuncia, lee o comunica porque siempre se puede mejorar y yo cada vez quiero ser siempre más. Con 29 años no puedo estar en la cima de mi carrera. Estoy 'alta', pero quiero estarlo más. 

-¿Qué cambios cree que podría haber en su vida de aquí a otros cuatro años, si llegan a los 2.000?

-Pues a lo mejor he abierto otro restaurante, pero poco más. Si me pregunta por tener un niño la respuesta es no. Estaría muy bien haber hecho más cine, porque estoy deseando que estrenen la película que he hecho con Santiago Segura. Además, los que la han visto me han dicho que está muy bien y que Maribel Verdú está excepcional y que yo estoy también bien. Tengo ganas de verme en la gran pantalla aunque a lo mejor la gente dice que estoy bien y yo no pienso lo mismo.

-¿Tan exigente es?

-Soy mi mayor crítica. Cuando otros me critican me da igual, no van a ser nunca tan dañinos como yo misma. Soy muy exigente. Por ejemplo, cuando termino las campanadas la gente me da la enhorabuena y yo estoy dándole vueltas a mis posibles fallos, me quedo cinco minutos en una esquina pensando los fallos y al día siguiente me veo el programa para ver cómo podía mejorar. 

-Pues María Patiño ya ha dicho que si da finalmente las campanadas espera poder estar a su altura en esta Nochevieja...

-¿Irá con transparencias? Lo bonito de dar las campanadas es que cuando terminan nos vemos los de todas las cadenas. Recuerdo que un año bajó Ramón García, con su capa y me saludó, pensé que me conocía. 

-¿Cómo vive la expectación que levanta usted y su vestido esa noche?

-Pues muy bien, está claro que no es solo el vestido sino todo el show que se prepara. Yo cada día voy cambiando por ejemplo de color y se va creando una expectación que hay que destacar porque en el fondo era un día que ya estaba olvidado, como programa siempre era lo mismo, no recuerdo un ritual de ver qué se ha puesto uno o qué ha dicho otro. Todos nos volvimos locos con el tupé  de Imanol Arias porque nadie había hecho nunca algo distinto a lo que estaba escrito.

-¿Entonces hizo esto de los vestidos por sembrar polémica?

-El  primer año no lo hice por crear polémica sino porque mi sello es ser diferente, más natural, más yo, me probé muchos clásicos,más cerraditos,  pero me veía que había cumplido diez años más, y luego pensaba que me iba a ver rara hasta a la hora de hablar. 

-¿Entonces no le da pereza el qué dirán otra vez?

-No, porque lo van a decir igual. El otro día fui con un vestido más tapado y me dijeron que no era sexy. 

-¿Le molesta eso?

-Las críticas a mi no me afectan porque yo me quiero mucho, intento dar la mejor versión de mí misma y elijo la ropa que creo que es la mejor para cada momento. En ese evento lo que tenía que brillar era el pelo y no tenía mucho sentido un escote o un vestido corto, se tenían que fijar en el pelo y aún así criticaron el vestido cuando era ideal . Muchas veces voy más tapadas y eso no significa que no sea sexy, me da igual que me digan que no lo soy o si soy tonta pero muchas niñas que me siguen tienen que ver que eso no está bien, que no puede ser, no entiendo, que si te lo pones y vas sexy te llaman guarra.

-¿Tanto se fijan en usted?

-Yo me siento observada todo el rato. En cualquier acto de Zapeando sé que Frank Blanco, por mucho que sea el presentador, no es la persona a la que más van a mirar. La cuestión es cuando tú te crees más que lo que eres. 

-Vamos que la critiquen o no en Nochevieja no le van a quitar las ganas de presentar las campanadas...

-Es verdad que los presentadores de esa noche siempre van cambiando y nadie me ha dicho que yo voy a hacerlas diez años y  a lo mejor el próximo año no las hago y me tengo que ir a comerme las uvas a Londres. No pasa nada. 

-¿Se ve ya capacitada hasta para participar en Tu cara me suena?

-No, pero es que no quiero. En Zapeando comunico, es humor y no me obligan a cantar dos minutos y medio, sino como mucho 30 segundos, y en ese tiempo me puedo defender. Es vergüenza propia, pero Tu cara es un programa serio, la gente se lo curra muchísimo. Cuando fui a hacer de Jennifer lópez no he pasado peor verano en mi vida, estaba todo el rato escuchando la misma canción y pensando que no quería hacerlo, qué miedo... No me gusta cantar porque no me gusta mi voz cuando hablo sí, pero no cuando canto.

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