Martes 16.10.2018
Gloria Serra

"En el caso Alcásser, los periodistas actuaron peor que la Policía"

La periodista celebra este viernes el séptimo aniversario de Equipo de Investigación, el programa de La Sexta, con un reportaje sobre Antonio Anglés, el fugitivo más buscado

Gloria Serra
Gloria Serra

-Mantener siete años un programa en TV es hoy todo un milagro...

-El gran valor de este programa es que no siempre gusta y que alguien debe llamar a alguien, pero es un lujo seguir. Quizás sea porque de septiembre a junio hacemos un tema de investigación de 60 minutos cada semana, algo que no hace nadie en el mundo, porque es una machada. Casi todos hacen 16-18 reportajes al año. Alguno, como el de Marina D'or llegó a durar dos años porque no salen las cosas y esperamos.

-Y encima con especiales como el de Antonio Anglés...

-Cuando podemos abordar cosas más ambiciosas salen temas como este. con más presupuesto, tiempo y un planteamiento totalmente distinto respecto a cómo trabajamos porque cada semana tenemos que entregar una cinta y el resultado es impactante. Con mucho, es el mejor reportaje que hemos hecho. Hemos pedido tres especiales para este año y en función de cómo van intentaremos seguir adelante. 

--¿Cómo vivió en el 92 los asesinatos de Alcásser?

-Estaba trabajando en TVE y en tránsito para entrar en la organización de los Juegos Olímpicos de Barcelona, donde estuve todo el año. No lo pude tratar como periodista pero sí lo viví como ciudadana y recuerdo el enorme impacto que causó. Más que el impacto del crimen, que nos destrozó a todos como país, las teorías de la conspiración de los años siguientes. Como periodista desarrollas un instinto y piensas que ahí había algo escondido, como lo del 11M. En el caso de Alcásser pensé que había mucho oportunismo y muchos compañeros que no hicieron bien su trabajo. Era un tema muy pedido en las redes sociales, nos lo hemos planteado desde hace 5 o 6 años, queríamos ver cómo abordarlo y lo hemos hecho con los hechos, qué hay probado, porque las pruebas existen. La gran incógnita del caso es dónde está y cómo consiguió escapar Antonio Anglés. 

-¿Cree que después de verse el reportaje se puede reabrir el caso?

-Nosotros lo esperamos como periodistas y ciudadanos. Entendemos que aportamos novedades, aunque no queremos desestimar el trabajo de las fuerzas de seguridad, pero es que entonces no lo contó la gente por miedo a Anglés y también a la policía porque en muchos casos habían sido compañeros de correrías. El paso de los años ha hecho que esos delitos hayan prescrito y ya no tienen tanto temor a contarlo a la Policía. Los agentes de la Guardia Civil a los que hemos entrevistado sienten una frustración tan grande y un dolor personal tan intenso que los vemos romperse frente a la cámara, por la impotencia de no poder dar una solución a las familias. 

-Entonces, ¿en el caso Alcasser quién actuó peor, la policía o los periodistas?

-Los periodístas. En el caso de los guardias eran gente de un puesto rural que iban a buscar furtivos, no sabían ni cómo abordar el tratamiento de los cadáveres y se pensaba que era un delincuente de poca monta cuando no era así porque detrás había una mente criminal muy bien amueblada, un traficante que no se drogaba y que tenía una inteligencia fuera de lo normal y un don de gentes. Una parte de los periodistas hizo muy mal su trabajo. 

-¿Con Diana Quer se han vuelto a repetir esos errores?

-Con  todos los casos mediáticos de este perfil. Nosotros hicimos un reportaje sobre Diana Quer ciñéndonos a la misma estructura, los hechos probados y las vías de investigación. Hay esa tentación porque eso es muy humano y hay mucha gente que quiere seguir creyendo que hay algo más, que no es tan simple como que dos desalmados cometieran una atrocidad de esas características. Siempre hay alguien que piensa que no puede ser tan sencillo, que tiene que haber algo más, y esto ocurre desde el asesinato de Kennedy. Alejarnos de las tentaciones es nuestro trabajo.

-¿Les ha parado algún reportaje la Policía en estos siete años de programa?

-Al principio sí que nos ocurría, como no nos conocían, que al hacer un seguimiento a alguien aparecía otro coche vigilando que era de la Policía o que los propios malos pensaban que eran policías. En algún caso hemos seguido investigaciones paralelas a ellos. No estamos subordinados a nadie, ni ellos a nosotros, pero sí intentamos no interferir, confiamos en su criterio y cuando nos dicen parar algo un momento lo hacemos. Con los años hemos llegado a una relación de colaboración y entente, no de subordinación, ni somos compis, pero nos ayudan cuando a veces nos aportan datos. En algunos casos ellos nos han llegado a pedir una cinta por aquello que a mí me parece fascinante que es el punto de exhibicionismo que tienen los delincuentes. 

-¿Hay algún reportaje del que se sienta más orgullosa y alguno que crea que pudieron hacer más?

-Orgullosa de aquellos que revelas cosas complicadas, como éste, los que desvelan cosas que pasan a nuestro lado y no vemos, como el del mayor caso de traficantes de mujeres, que me permitió ver lo que hay detrás. Frustrada en algunos casos en los que nos hubiera gustado poner más en evidencia lo que sabíamos pero no teníamos pruebas suficientes como para tirarte a la piscina. Recuerdo uno en el que sabíamos con certeza que había un grupo organizado para robar sus casa a gente y de la convivencia que había con notarías, y eso me frustra.

-¿Han recibido muchas demandas?

-Ocurre un fenómeno curioso con los casos de investigación y es que la gente anuncia más demandas de las que en realidad pone. El lunes nos dicen que muchos nos van a demandar pero cuando hay un anuncio en prensa nunca hay demanda. La estadística es apabullante a nuestro favor. En siete años, 270 reportajes, todo se ha fallado a nuestro favor.

-¿Ha habido algún caso en este tiempo que a usted le hubiera gustado tratar pero que por cualquier motivo no haya sido posible?

-Es el cajón de la lista de espera del programa. Antes de sacar un reportero a la calle ese programa debe ser viable pero de vez en cuando hay alguno que no sale, como el caso de Marina d'Or, que no pasaba el estandar del programa, pero están en el cajón de la lista de espera, no han desaparecido. 

-¿Le han intentado repescar desde Mediaset?

-He recibido alguna llamada pero sin ningún proyecto concreto, sólo para comer porque decía que si era para otra cosa no iba a ir. Yo me fui muy a gusto pero le dije a Vasile que tenía un perfil informativo en el que los proyectos de Atresmedia encajaban mejor, se adaptaban mejor a mis habilidades. 

-¿La investigación periodística, como otra en otro campo, es solo cuestión de dinero?

-Es un elemento muy importante. Lo más importante son 100.000 euros y dos años, y sólo así puedes ganar un Pulitzer. Hoy en día no  es fácil ninguna de las dos cosas, aunque van ligadas al final porque el tiempo es dinero. Si la cadena nos pidiera pedir sólo 16 reportajes sería más fácil pero no sería Equipo de Investigación. 

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