martes 22.10.2019
Cesc Gay

"La absurda centralidad anula cosas muy bonitas como trabajar en catalán"

El director de cintas en la gran pantalla como 'Truman' debuta este viernes en TV con 'Félix', la serie que también ha escrito para Movistar +

Cesc Gay/Foto Gabriel de la Morena.
Cesc Gay/Foto Gabriel de la Morena.

-Esta es la primera serie que dirige en TV. ¿Qué le atrajo?

-Pues que me pasó lo mismo que cuando hice la obra de teatro, que son cosas distintas, y eso me atrajo. En el cine no me hubiera atrevido a escribir lo que fue  'Los vecinos de arriba', pero me lo pasé muy bien porque la ideé en clave de teatro, y aquí ha pasado lo mismo. Cuando empecé a pensar en clave de series empezaron a pasar cosas en mi cabeza que nunca habían pasado cuando pensaba escribir un largo. Es un territorio nuevo y te de la posibilidad de jugar desde otro lugar. Sentí unas altas cotas de libertad, porque no me gustan las reuniones ni tener que convencer a nadie de nada, porque no tengo argumentos, y vi que iban muy en serio. Se puede decir que es una serie gin-tonic. Me citaron en un hotel, me dijeron mientras me tomaba uno que si quería hacer una serie y acepté.

-¿Movistar ha sido como un 'mecenas' entonces?

-Han sido lo que tiene que ser un productor, alguien que te tutela, te protege, te acompaña, ayuda o te critica cuando tiene que hacerlo. Eso sí, he hecho lo mismo que en una película, de ahí mi cansancio cuando la rodé, porque tenía que escribir y rodar al mismo tiempo. 

-¿Y le cogió el truquillo pronto a lo de la TV?

-Hablé con gente que hacía series, porque no tenía ni idea, pero me di cuenta que para bien o para mal la disfrutaría más si la escribía yo y les pedí tiempo para eso. Hemos ido por decorados, no por capítulos. El plan de rodaje fue como el de cualquier película que he hecho, sin preocuparnos tanto el tiempo como habitualmente ocurre al parecer en la TV. Siempre necesitas más, pero no me puedo quejar. Si tuviera que hacer 15 páginas al día como mis amigos realizadores de TV no lo haría, me dedicaría a otra cosa. 

-¿Cómo definiría 'Félix'?

-Esto es como preguntarle a alguien cómo va a ser su matrimonio. Es un tipo que busca a una mujer que apenas conoce, y en esa búsqueda la va conociendo pero a la vez es un misterio constante. Es un juego y tiene humor y suspense, y magia, se mueve por señales, donde la intuición es muy importante, es una serie de detalles, algo que creí que quizás nunca podría hacer en TV, pero Movistar está siendo muy valiente a la hora de apostar por formas de narrar que no son lo habitual. 

-¿Va a aportar algo nuevo a la TV?

-Me da mucha miedo pensar eso, pero Movistar sí está dándonos esa libertad, ese universo de ciertos directores, sin preocuparse de si habrá que hacer dos, tres o cuatro temporadas o si los capítulos duran 70 minutos. Si yo hubiera dicho que quería hacer 20 capítulos de tres minutos cada uno me habrían dicho que sí, y eso es lo que me fascinó. Al principio hablamos de diez capítulos, y después, a los pocos meses me salían ocho y terminaron siendo seis. 

-¿También le hubieran aceptado hacerlo directamente en catalán, como parece quería en un principio?

-Ellos están arrancando ahora y tan revolucionarios no se quieren volver pero entienden que un porcentaje muy alto de la materia prima que nutre la ficción en este país es catalana, escritores, directores, autores, todo. Es como el gran tema que hay hoy en día en Cataluña, se trata de sentirte cómodo si formas parte de esto, y era muy extraño para nosotros estar haciendo una serie en Andorra, donde todo el mundo habla catalán, en castellano. Esta absurda centralidad llevada a lugares tan radicales anula cosas muy bonitas que puede tener la ficción o la cultura como el trabajar en catalán. Parece que en el audiovisual español sólo se puede producir en catalán en Cataluña y no sé por qué. Al menos se tendría que aceptar el bilingüismo como una cosa interesante. Yo escribo todo en catalán, no escribí 'Truman' en castellano, yo traduzco luego mis guiones, me sale mucho más fácil y añoro en poder rodar en la lengua en la que escribo. 

-¿No le preocupa que esta reivindicación del catalán le pase factura a su serie, como le ocurrió a Trueba con lo del español?

-Sólo digo que a los catalanes nos hace ilusión, daría mucha normalidad el que se hicieran cosas ya sea en catalán o vasco. No me lo he planteado, si me lo hace pensar me preocuparía. 

-¿Por qué eligió a Leonardo Sbaraglia?

-Tenía ganas de volver a trabajar con él después de haber hecho 'La pistola'. Tiene esa espiritualidad extraña que yo quería para el personaje. Cuando le llamé le dije que le quería proponer algo pero que era un poco una 'putada' porque no hay un solo plano en el que no esté él. Era muy duro de rodar para él. 

-¿Se inspiró en algún hecho real?

-Sí, pero no puedo contarlo. Pero sí puedo decir que 'Félix' no es mi alter ego, yo no soy tan valiente como él. 

-Para ser su primera serie está bien eso de no tener que preocuparse por las audiencias...

-En Movistar no miden audiencias pero supongo que sí 'clicks' de visionado. Mi angustia hasta ahora siempre había sido el primer fin de semana, que en el cine te marca todo lo que va a hacer la película. Hay una relación entre el consumo de la ficción televisiva y la literatura muy cercana, cada uno lee su libro, pero puede leer dos a la vez, igual que en TV. Los amontonamos y vamos buscando momentos para leer, y aquí puede pasar esto, que a lo mejor no empieza tan fuerte pero de pronto puede arrancar.

-¿Le gusta la ficción televisiva que se hace en España?

-Me gusta la ficción que se hace en el mundo y hay cosas de aquí que veo. Es abrumador lo que podemos ver, es excesivo, me cuesta manejarlo, y estamos todos aprendiendo a digerirlo. 

-¿Entonces quiere seguir formando parte de ella?

-Yo estaría feliz. El cine sigue ahí pero esto es un territorio nuevo para todos, la gente en general ve más series que cine. El cine en casa incluso te cuesta más, al menos dos horas, 

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