martes 25.02.2020

Uniformes laborales contribuyen a formar una identidad empresarial propia y una buena imagen

Los trabajadores son los principales embajadores de una marca, su imagen es una de las primeras impresiones que los clientes potenciales se llevan de una empresa. Utilizar uniformes laborales, aparte de construir imagen, es una medida que aporta seguridad e higiene, refuerza el sentido de pertenencia entre los empleados, y es en sí misma, una actividad promocional
Uniformes laborales contribuyen a formar una identidad empresarial propia y una buena imagen

Lograr una imagen impactante y única de una empresa supone diseñar y desarrollar una gran cantidad de elementos que, aunque suponen procesos diferentes, forman parte de un engranaje que debe funcionar armónicamente.

Uno de los primeros factores en los que se deben trabajar es lograr una identidad propia, la cual será muy importante, ya que hará que la empresa logre destacar en su mercado, diferenciándose de sus competidores.

Una vez establecida esa identidad, se deberán buscar las maneras para transmitirla al público objetivo a través de diversas actividades de promoción, comunicación y marketing, pero además, hay diversos elementos tangibles que permitirán materializar dicha forma de transmitirla de forma que la hagan real.

Entre esos aspectos de carácter tangible están los elementos que deben estar presentes en el establecimiento físico como tal de la empresa, su estilo, el ambiente, el servicio la decoración, iluminación, e incluso la música, de ser el caso.

Sin duda, un elemento que resultará primordial serán los uniformes laborales para los trabajadores, ya que serán ellos los embajadores principales de una firma. Su imagen será una de las primeras impresiones que los potenciales clientes se formen de una empresa.

Las ventajas son muchas

 

Aparte de proporcionar un valor añadido al prestigio e imagen de una marca, los uniformes laborales tienen muchas otras ventajas, una de éstas es que contribuyen a fortalecer dos aspectos que son fundamentales en las empresas, como seguridad e higiene.

Dependiendo de la actividad de las empresas, habrá algunas que necesiten dotar a los trabajadores de ropa de seguridad para que puedan estar protegidos de algún riesgo al que puedan estar expuestos, son algunos ejemplos las prendas de vestir industriales y de alta visibilidad.

Está además el ejemplo de la ropa de limpieza que viene reforzada en cuanto al uso de ciertos químicos nocivos para la salud, entre muchos otros.

Para los empleados, el hecho de que les proporcionen ropa de trabajo implica un ahorro de tiempo, ya que no tienen que elegir a diario la ropa adecuada para ir a trabajar, lo cual toma su tiempo. De igual forma, supone un ahorro de dinero al no tener que darle un uso frecuente a las prendas de vestir, de tal manera que se evita su desgaste.

Por otra parte, la uniformidad laboral fomenta la unidad entre los trabajadores, y esto ha sido comprobado a través de diversos estudios psicológicos. Que todos los empleados usen los mismos atuendos genera sentimiento de igualdad, que es positivo para el fortalecimiento de las relaciones laborales, y en consecuencia, repercute favorablemente en el rendimiento y la productividad.

Otro aspecto que se refuerza con el uso de uniformes laborales, que llevan los colores y logo de la marca, es el sentido de pertenencia entre los trabajadores, un elemento que fomenta en ellos la dedicación y pasión para realizar sus labores, y que influye positivamente en los resultados y funcionamiento de la empresa.

También los uniformes de trabajo son beneficiosos porque en sí mismos son un elemento promocional, transmiten información que refuerzan la campaña de marketing que se esté desarrollando para aumentar la visibilidad de la empresa. En este sentido, es vital ser cuidadosos en el momento de diseñar la ropa de trabajo, la cual debe ser coherente con la marca y el diseño de la misma, así como con la imagen digital, el packaging o la cartelería, entre otros elementos de comunicación.

Experiencia en Zaragoza

 

Teniendo en cuenta todas las ventajas que suponen la uniformidad laboral, cada vez más organizaciones y empresas lo van asumiendo como una imperante necesidad. Un ejemplo palpables es el de la asociación provincial de taxis de Zaragoza que ha tomado la decisión de impulsar entre sus afiliados que usen prendas de vestir homogéneas como parte de una serie de medidas para mejorar la imagen de este servicio.

Otras medidas adoptadas han sido la publicación de un manual de buenas prácticas el año pasado, obligar a los taxistas a introducir el pago con tarjetas de crédito e incluir novedades al reglamento, como por ejemplo, la posibilidad de que circulen vehículos de nueve plazas.

Los taxistas de Zaragoza usarán uniforme de trabajo voluntariamente no sólo porque generan una buena imagen del servicio, sino porque los clientes consideraron que era necesario durante una encuesta que se realizó.

Los directivos de la Asociación de Autotaxi Zaragoza (APAZ) han explicado que en el sondeo, los usuarios catalogaron como una desventaja el hecho de que los taxistas no vistieran uniforme, tal y como sí ocurría en el caso de algunas empresas.

Señalaron que se han elegido colores claros y prendas cómodas. El uniforme que están recibiendo los taxistas es una camisa blanca, pantalón camel, chaleco y cazadora en color azul oscuro. Para el verano se puede usar la camisa manga corta, aunque está la alternativa de usar de tipo polo.

Quienes estén interesados, ya que la medida no es obligatoria aunque la recomiendan ampliamente, deben acudir a probarse las diferentes tallas disponibles y hacer el encargo de las prendas que prefieran. El coste lo asume el taxista, el precio estimado es de 50 euros, todo dependerá de las piezas que encargue.

Son 1.777 taxistas los que integran actualmente la asociación, de éstos, 90 son mujeres. A todos ya se les envió una circular en la que se explican los detalles de la iniciativa, con sus beneficios, invitándoles a sumarse.

Esta medida ya ha sido adoptada en otras ciudades de España, incluso con carácter obligatoria a través de una ordenanza, mientras que en otras provincias es a voluntad del conductor, como en el caso de Zaragoza. Una de las más recientes en aplicarla fue Santander, en la que se pide que los taxistas usen un polo corporativo.

Comentarios