lunes 16.12.2019
Mejorar la convivencia en comunidad

Estos son los problemas más comunes entre vecinos

Los ruidos, la falta de respeto por las zonas comunes, la falta de higiene y el uso de las calderas de calefacción obsoletas que no satisfacen a todos los vecinos por igual, son algunos de los problemas derivados de la convivencia en las comunidades de vecinos

Estos son los problemas más comunes entre vecinos

Cuando bajo un mismo techo conviven muchos individuos es inevitable que se creen problemas. Algunas veces las guerras que libran los vecinos son cruentas y hasta terminan en los juzgados, pero afortunadamente esta no es la tónica general y los problemas más comunes que se dan en las escaleras o comunidades de vecinos son siempre las mismas y fáciles de remediar contando con el sentido común.

Porque más vale prevenir que curar, lo más idóneo en las comunidades de vecinos es establecer unas normas y que todos los vecinos se avengan a seguirlas. Lo mismo ocurre respecto a los productos y servicios que van a ser de uso general: hay que saber escoger los mejores.

Y es que uno de los conflictos que se dan a menudo en las comunidades son los problemas derivados de la calefacción, totalmente evitables si se busca información sobre cuál es la mejor caldera que se puede instalar en una sociedad de propietarios y si ya se tiene y no funciona al gusto de todos, cambiar la caldera.

¿Qué caldera se puede instalar en una comunidad de propietarios?

Consultadas las Asociaciones de Vecinos y Administradores de Fincas de las principales ciudades españolas, la respuesta es unánime: las calderas condensación son las que menos problemas crean, por no decir que ninguno más que los derivados del mantenimiento y además son las más ecológicas, porque a diferencia de las calderas tradicionales, estas aprovechan más el poder calorífico.

Otro problema que se acostumbra a derivar de la convivencia vecinal se produce por la falta de respeto de las áreas comunes y los protagonistas de las trifulcas que se dan por estas causas suelen ser los niños, pero la responsabilidad recae sobre sus padres.

Los niños gritan y corren por estos espacios y pueden invadir el de los demás. Para evitar males mayores los vecinos deben de hacer  gala de cierta comprensión, pero los padres deben mostrarse estrictos al respecto.

Los ruidos son el problema más grave que se acostumbra a dar y hay edificios cuya construcción no facilita las cosas, incluso las agrava. 

Tomar paciencia siempre que se convive, en todos los ámbitos

Todos hemos oído hablar de estos pasos de los vecinos que se amplifican de un modo que puede llegar a ser irritante. El uso de alfombras que los amortiguan o no usar calzado dentro de la casa facilitan mucho las cosas.

Lo que no se acostumbra a soportar en una escalera de vecinos son aquellos músicos que se pasan horas y horas ensayando y repiten las notas en bucle, a veces de malos modos .

Lo mejor es conocer el trabajo de los vecinos antes de instalarse en algún lugar, aunque también se puede dar el caso de que uno de ellos responda a la llamada de una vocación que le golpee fuerte sin que nadie lo pudiera prever.

En estos casos lo único que se puede hacer es tomar paciencia, cómo se debe tomar paciencia siempre que se convive, en todos los ámbitos. Las fiestas continuadas hasta altas horas, no ponerse de acuerdo para realizar reformas, los problemas derivados de las basuras y los malos hábitos de higiene, estar de acuerdo con las medidas de seguridad y respetarlas y la morosidad en los pagos son otros de los problemas comunes entre vecinos.

Canalizar estos conflictos no es siempre fácil, pero existen agentes sociales que se encargan de ellos e incluso servicios online. Los problemas se agravan cuando alguien se toma los pequeños desencuentros derivados de la convivencia como un asunto personal. Mantener la cabeza fría es necesario en todo momento y no solo para poder lidiar con estos inconvenientes que al fin y al cabo solo son un reflejo de la vida. Casi nada.