viernes 28.02.2020
Construcción de estructuras y decoración

Las posibilidades del hormigón en nuestros días

Desde que la humanidad comenzó a hacer edificaciones, la necesidad de encontrar algo con lo que aumentar la resistencia de la estructura para que durara más tiempo llevó a probar con distintos elementos 

Las posibilidades del hormigón en nuestros días.
Las posibilidades del hormigón en nuestros días.

La llegada del hormigón marcó un antes y un después en este sentido, como lo demuestran algunas construcciones que aún siguen en pie después de varios siglos.

No obstante, en nuestros días el hormigón se utiliza para mucho más que para crear estructuras. Los suelos de hormigón impreso y pulido no solo cubren calles y patios en medio mundo, sino que contribuyen a darle un aspecto más decorativo, aprovechando las propiedades de este material para durar mucho tiempo.

La técnica del hormigón pulido

El primer uso que se dio al hormigón para el suelo fue el de crear una superficie continua, sin juntas ni fisuras, que cubriera de forma rápida y eficaz zonas destinadas a paso de personas o vehículos. Con el tiempo, se vio la necesidad de dar un paso más, puliendo el hormigón para darle un mejor acabado y facilitar el mantenimiento.

Para conseguir un suelo de hormigón pulido se utiliza una máquina que incorpora unos cepillos con diferentes durezas y materiales. Se empieza con un cepillo más abrasivo para crear una superficie uniforme, y la última pasada se hace con un disco que le da la apariencia de un espejo. Algunas veces se pueden usar productos de acabado, como pigmentos o micropartículas de metal, que le dan un aspecto más decorativo y aportan más resistencia.

Hoy, es muy habitual encontrar suelos de hormigón pulido en garajes, naves industriales y otros lugares donde se busca un pavimento de gran resistencia y poco mantenimiento. También es posible usar la técnica de pulido del hormigón para fabricar paredes con las que levantar en poco tiempo una construcción.

El hormigón impreso y sus aplicaciones

Los hormigones impresos se pueden calificar como la evolución natural del pulido de este material con fines decorativos. Partiendo de la misma base de crear un pavimento continuo, en lugar de un acabado liso se busca que tenga unos relieves, para lo cual se utilizan moldes mientras todavía está fresco para que al fraguar se logre el efecto deseado. Hay innumerables modelos diferentes, algunos imitando piedras o baldosas, superficies de madera y más. El gusto personal marcará tanto el color como el diseño elegido, en especial en construcciones particulares, como explican desde Durasil.

La historia de este pavimento se remonta a más de tres décadas, aunque hoy está de moda por la cantidad de colores con los que se le puede dar un acabado. Unido a su alta resistencia lo hace perfecto para crear aceras en ciudades, zonas de paso en jardines y parques e incluso para piscinas, gracias a sus características antideslizantes.

Al igual que con el pulido, este tipo de técnica también se puede utilizar para fabricar paneles, que se convierten en paredes, interiores o exteriores. Muchos edificios se valen de la impresión para darle la distinción y el toque de modernidad que se persigue en muchas construcciones actuales.

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