lunes 10/8/20

La nueva normalidad en los puestos de trabajo en tiempos de Post-Covid-19

La llamada “nueva normalidad” a la que nos ha empujado la pandemia del coronavirus ha planteado retos y múltiples cambios en nuestro día a día. Desde una mayor noción de la propia higiene y de la ajena, hasta la adaptación del mobiliario de oficina a las medidas de seguridad previstas ante tal contexto
La nueva normalidad en los puestos de trabajo en tiempos de Post-Covid-19

Readaptando la oficina

A medida que avanza la desescalada, en un intento de reinserción en una nueva normalidad tras la pandemia del Covid-19, el mundo laboral está también sujeto a cambios. En especial, la necesidad de evitar el contacto físico tanto entre empleados,como entre clientes. Dado que la transmisión del coronavirus puede suceder a través de las pequeñas gotas expelidas por la tos o un estornudo, es de vital importancia fijar unas distancias de separación entre individuos. Una medida de seguridad sencilla y eficaz, pero que precisa de unas determinadas modificaciones espaciales en el área de trabajo. Por ejemplo, la separación entre las mesas de una oficina.

Las mesas de oficina son un elemento que, obligatoriamente, debe también adaptarse a la nueva realidad. A causa de la mencionada distancia, es preciso escoger mesas que permitan dicha separación sin comprometer su comodidad. Y aunque la inmanencia de los cubículos en el entorno de una empresa favorezca esta necesidad de aislamiento, es preciso seleccionar mesas cuya disposición o forma evite una peligrosa cercanía entre posibles personas contagiadas. Del mismo modo, es también un factor a tener en cuenta que dichas mesas, a la par que seguras, se integren con gran facilidad en el entorno de la oficina para imbuir al personal una sensación de normalidad y confianza.

Este último punto es una necesidad fundamental para que el desempeño de toda labor, bajo una circunstancia como la actual, pueda llevarse a cabo tranquilamente. En ese sentido, y antes de optar por una incómoda mesa de oficina que se divida en compartimentos mediante una estructura incondicionalmente ligada a un halo de cargante cuarentena, es preferible optar por una mesa espaciosa y versátil. Tomando como ejemplo la firma Ofiprix, cuyos productos se basan en la originalidad, pero también en la asequibilidad, existe una gran variedad de modelos, de distintos materiales, medidas y colores, perfectamente integrables en este insólito contexto.

Medidas de seguridad, higiene y prevención

Según las condiciones de salud publicadas por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, adaptando las medidas a la presencia del Covid-19, es preciso mantener las mencionadas distancias entre la plantilla. En caso de no disponer de una barrera de protección, creando un espacio adicional entre trabajadores, por ejemplo, dejando un par de asientos de escritorio libres entre ellos. Con ello, y como bien sucede en hostelería, es preciso desinfectar toda superficie expuesta al contacto para evitar posibles contagios. Una prevención que, para agilizar el trabajo, en este caso, requeriría de mesas de fácil limpieza, prácticas y diseñadas de forma que dicho proceso pueda llevarse a cabo rápida y eficazmente.

Además, la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo también advierte de la necesidad de contar con un suministrador de agua y jabón, o desinfectante de manos, en lugares convenientes. Aconsejando a los trabajadores higienizarse con frecuencia. Asimismo, es necesario limpiar otros elementos de las instalaciones del lugar de trabajo tales como mostradores, manijas de puertas, herramientas y cualquier superficie u objeto que las personas toquen continuamente. Como lo son las mesas, donde una gran cantidad de elementos susceptibles al contagio pasan por ellas asiduamente. Especialmente, el mismo trabajador.

Por ello, cabe esperar contar en la oficina con unas mesas que, a pesar de la variedad de sus modelos y diseños, sea fácil de limpiar. Es decir, cuyo material no suponga impedimento alguno para las labores de limpieza. Un factor del que disponen las mesas de oficina de Ofiprix, empresa que, contando con más de 130.000 clientes, ofrece modelos resistentes a las manchas, fáciles de limpiar y, además, cuyo coste resulta francamente asequible debido a la ausencia de intermediarios. Una medida que permite abaratar los gastos de distribución y que, junto a la calidad de sus productos, sitúan a la firma como una opción a tener en cuenta.

El trabajador ante la nueva normalidad

La higiene ha constituido desde siempre uno de los motivos de principal supervivencia y preservación de la salud del ser humano. Actualmente, y con más razón que nunca, es preciso incorporar la higiene en todo ámbito no como una actividad de buena costumbre, sino como un acto preventivo para evitar la proliferación de una pandemia de tan intensas características como el coronavirus. Ante la amenaza, el entorno está cambiando porque, redundantemente, debe cambiar. Depende de la voluntad y del esfuerzo de todos, tanto en el hogar como en el trabajo y en la vía pública, salir de esta crisis lo más invictamente posible.

Añadido a ello, es necesario para el equilibrio emocional encontrar en estas medidas de seguridad un abrazo. Lejos de promover una atmósfera de fragilidad e incertidumbre, promoviendo un subyacente bienestar que apacigüe la comprensible inquietud a la que atañe este complejísimo momento. Todo forma parte de un gran engranaje cuyo perfecto funcionamiento se debe a la fluidez de cada pieza. Como en una sucesión positiva de cadenas, la toma de unas buenas medidas de seguridad ante el Covid-19, y si éstas se llevan a cabo con sutileza y comedido impacto, el trabajador se sentirá capaz de afrontarlo todo con total serenidad.

Con la opción de prescindir de un clima conturbador y tenso, la elección de un equipo de oficina apto para su máxima higienización, sin comprometer jamás un diseño que evoque el bienestar en la plantilla, la reinserción laboral en esta nueva realidad es mucho más plausible. No existe mayor seguridad que la de saber del riesgo, pero ser capaz de asimilar la lejanía de su naturaleza. Hace falta paciencia, tanta como se precisa en apoyo, para recuperar el flujo económico, laboral y, definitivamente, vital con cuyo combustible se accionan los resortes de nuestro mundo. Y nada inspira mayor confianza que un entorno laboral tan impoluto como reconfortante.

Comentarios