sábado 21.09.2019

En qué necesitas pensar para reformar un gimnasio

Los gimnasios son centros de entrenamiento físico, pero también un espacio que sirve para el encuentro con el yo interno. Sus áreas deben estar bien pensadas y distribuidas para ofrecer un ambiente acogedor, por eso si estás pensando en reformar el tuyo, este artículo es para ti

En qué necesitas pensar para reformar un gimnasio

Cuando una persona visita un gimnasio por primera vez, es capaz de ver mucho más que una sala llena de máquinas. En cuanto entra, ya empiezan a sentirse distintas emociones con respecto a lo que hallará con cada paso que dé. Y si desde el inicio no se logra conquistar, difícilmente se conseguirá con lo que hay más adelante.

Si tu pasión es el deporte y has conquistado el sueño de que tu negocio se base en lo que te gusta, no habrá razones que impidan hacer de tu gimnasio un lugar donde dé gusto estar. No solo para ti, también para cada una de las personas que lleguen hasta él.

Las reformas pueden ser necesarias cada cierto tiempo para solucionar algunos desperfectos o crear nuevas áreas. En todo caso, lo primordial es apoyarse en la asesoría de especialistas en la materia y tener alguna claridad sobre lo que se espera conseguir.

Las características generales del espacio

Por las actividades que se realizan dentro de los gimnasios, se deben cubrir una serie de elementos mínimos que los hagan agradables, pero sobre todo seguros.

En primera instancia, debe tener suficiente iluminación en todas las áreas, sobre todo en aquellas donde hay máquinas. Un gimnasio con algún sector a oscuras es bastante desagradable.

El suelo es otro aspecto a considerar. Es mejor que sea de un material liso, fácilmente transitable y que no sea propenso a resbalar. En áreas donde se puedan practicar deportes que tengan contacto con este, será necesaria la instalación de paneles acolchados, como tatami puzzle, para brindar seguridad y confort.

Por otro lado, los pasillos deben estar despejados para transitar libremente. Hace falta que tengan buena anchura y que puedan subdividirse en varias etapas. Al momento de la organización se puede realizar un pequeño mapa de cómo estarían colocadas las áreas del gimnasio y cuáles serían los caminos que conectan unas con otras.

Los colores también deben escogerse con mucho cuidado. Lo mejor siempre será decidirse por los neutros (blanco, gris, marrón), ya que combinan con todo. Al mismo tiempo se deben orientar hacia tonos claros, con el fin de aportar calidez y una mejor visualización a todo el entorno.

Por último, la decoración es clave. Los gimnasios deberían estar orientados a la motivación deportiva. Esto se puede lograr con palabras o imágenes colgadas en la pared que lleven como premisa un mensaje de superación.

Se ha determinado que al leer con cierta regularidad una palabra, esta logra un efecto en el subconsciente que actuará de forma positiva o negativa, según sea el caso. Si una sala de cardio tiene como mensaje en la pared la palabra “Resistencia”, seguramente sus usuarios se sentirán positivos con sus actividades, aunque parezca que sus energías ya no les acompañan en el sentimiento.

Las áreas específicas

Todo gimnasio debe tener una serie de espacios específicos que no solo se orienten al lugar donde se realizan los entrenamientos. Estos son los baños, la recepción, vestuarios, oficinas, almacén, cafetería, entre otros.

Cada uno de ellos tiene unas necesidades que pueden ser difíciles de alterar en una reforma. Por ejemplo: la recepción será lo primero que verán las personas al llegar. Por ello, tiene un lugar determinado cerca a la entrada y no existe otro que pueda ofrecer las mismas condiciones.

En el caso de los baños, se pueden hacer reformas pero siempre deben estar amparadas por especialistas, como fontaneros Madrid centro, quienes determinarán si las tuberías internas de agua sanitaria y aguas residuales están acordes a las necesidades del gimnasio.

Ya en cuanto a la distribución de los salones para las distintas actividades, el asunto se vuelve un poco más flexible. Quizás para deportes que tienen menor cantidad de usuarios se puedan utilizar salones más pequeños. Pero, siempre respetando la buena iluminación y que exista flujo de aire. Para ello puede ser muy útil disponer de varias ventanas madrid en toda la estructura.

Tampoco se puede dejar a un lado el orden. Será necesario colocar armarios en lugares estratégicos que permitan tener acceso a los artículos deportivos necesarios para desarrollar los entrenamientos.

Los detalles técnicos

Después de haber revisado todo lo anterior, se deben tocar los últimos puntos que no están directamente vinculados al funcionamiento del gimnasio como tal.

En primer lugar se trata del presupuesto. Todos estos trabajos necesitan de una inversión bastante fuerte que puede ser cubierta por el dinero propio del dueño o con la ayuda de algún crédito. Estos aspectos deben dejarse claros antes de empezar cualquier contratación.

Seguidamente, se pueden verificar algunas cotizaciones sobre los cambios que se desean realizar. Si por ejemplo la idea es cambiar todo el suelo o el techo del gimnasio, se pueden establecer comparaciones entre las alternativas existentes en el mercado y desde allí proyectar el impacto total que tendrá sobre lo presupuestado.

Es necesario contratar a equipos profesionales que tengan experiencia en el campo de las reformas de espacios, como una empresa pladur madrid. A través de ellos se lograrán resolver dudas que existan respecto a los materiales tratados en el párrafo anterior o las posibilidades reales que hay de realizar la reforma tal y como se tiene pensado.

Uno de los aspectos más relevantes es considerar el tiempo que durará realizar las reformas, ya que esto influirá directamente en el funcionamiento del negocio. Todo eso debe contemplarse con mucho detalle con la empresa que realizará el trabajo para evitar pérdidas, tanto a nivel económico como de clientela.

Como alternativa se puede proponer un trabajo por fases que evite que todo el gimnasio tenga que dejar de funcionar. Evidentemente es un aspecto a manejar con cuidado, pues se debe tomar en consideración que las reformas generan elementos como ruido o polvo que pueden ser desagradables para los usuarios.

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