lunes 14.10.2019
Hogar

El mantenimiento oportuno es fundamental para el óptimo funcionamiento de las calderas de gas

Sus múltiples ventajas lo convierten en el sistema predilecto para tener una calefacción de calidad. Un elemento fundamental para que su funcionamiento sea sostenible en el tiempo, es su oportuno mantenimiento, que no sólo es recomendable, es obligatorio por ley.

El mantenimiento oportuno es fundamental para el óptimo funcionamiento de las calderas de gas

Sus múltiples ventajas lo convierten en el sistema predilecto para tener una calefacción de calidad. Un elemento fundamental para que su funcionamiento sea sostenible en el tiempo, es su oportuno mantenimiento, que no sólo es recomendable, es obligatorio por ley.

Desde hace unos cuantos años, el uso de gas natural, es lo más elegido en los hogares españoles. Según datos del Panel de Hogares de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) más de la mitad de las viviendas usa este compuesto, por encima del 33,6% que utiliza bombonas de butano, mientras que la autoproducción eléctrica apenas alcanza el 3,3%.

En lo que respecta a la calefacción, la predilección se inclina hacia las calderas de gas natural. Esto viene dado por sus ventajas, siendo la principal que no requieren energía eléctrica para generar calefacción de calidad y, en consecuencia, se produce un sustancial ahorro en costes.

Su uso e instalación son sencillos, las calderas funcionan en base al bombeo de agua que fluye en su interior y se calienta para llegar a un circuito cerrado desde donde se desprende calor.

Las calderas de gas natural son amigables con el medioambiente, ya que su combustión no es dañina para el entorno, a diferencia de lo que ocurre con otras como las de gasolina, por ejemplo. 

El apogeo de este sistema se ha venido dando porque tiene mayor vida útil con respecto a otros tipos, debido a su funcionamiento y al combustible que utiliza.

El adecuado mantenimiento de calderas de gas natural es, sin duda, uno de los factores principales para que su funcionamiento sea óptimo durante muchos años, incluso décadas.

En el caso de este tipo de equipos, se realizan dos tipos de mantenimiento: la revisión y la inspección. Ambos son obligatorios según el Reglamento de las Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE).

Revisión debe realizarse cada dos años

 

La revisión debe realizarse cada dos años si se trata de aparatos hasta 70 kw, que son los que más se usan en España, aunque en el País Vasco la regulación señala que debe ser cada año. Las calderas comunitarias se revisan cada dos meses y las calderas de potencia de más de 70 kw una vez al año.

El procedimiento se refiere específicamente a la verificación de calderas, termos eléctricos y calentadores de agua. Debe ser realizado por un profesional autorizado que puede ser un técnico independiente, una marca de calderas o una comercializadora de gas natural. La selección dependerá del precio y la calidad del servicio.

Una recomendación para que estas tareas no se conviertan en un quebradero de cabeza es contratar un servicio de mantenimiento, que por lo general, incluye asistencia por averías, desplazamientos, mano de obra, piezas de recambio, certificado de mantenimiento, purga de radiadores, entre otros, dependiendo de la cobertura escogida.

La inspección también es obligatoria

 

Por otra parte, la inspección debe realizarse obligatoriamente cada cinco años, un año menos en el País Vasco. La comercializadora del gas será la encargada de contactar al usuario tres meses antes de la fecha en la que corresponde el procedimiento.

El usuario, al igual que ocurre con la revisión, tiene la potestad de escoger el profesional autorizado para realizar el procedimiento. Si la comercializadora no recibe la certificación de que la inspección ha sido efectuada en el plazo previsto, enviará su propio personal.

El pago nunca será en metálico, sea quien sea quién la realice, esto se hará a través de la factura del servicio. Contratar un servicio de mantenimiento, incluirá la realización de la inspección, así como la emisión oportuna de la documentación correspondiente.

Cuidado con los estafadores

Se han dado casos de personas que se hacen pasar por técnicos del gas para cobrar altas sumas de dinero, de hecho, amenazan con quitar el servicio en caso de no atenderlos.

En este sentido, es importante destacar que tanto la revisión como la inspección, son procedimientos que se realizan de manera planificada y el usuario escogerá quién va a hacerla.

El modus operandi de los estafadores es presentarse de buenas a primeras, simular que inspeccionan y luego pasar una factura que puede llegar a 400 euros. Suelen actuar con personas que viven solas, por lo general mayores, donde se hacen pasar por funcionarios oficiales y piden dinero en efectivo.

Para evitar ser víctimas, se recomienda pedir al técnico su identificación oficial y en caso de dudas, no dejarlo pasar. No entregar dinero en metálico y confiar a los profesionales para delegar estas tareas.

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