jueves 25/2/21

La importancia de valorar una empresa a la hora de venderla

Este proceso de cuantificación es el que permite cuantificar el valor de la compañía teniendo en cuenta el patrimonio actual, su posición competitiva y las expectativas futuras

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Los medios de comunicación informan muy a menudo de compras y adquisiciones de compañías protagonizadas, principalmente, por grandes empresas tecnológicas como Facebook, Google o Amazon. Sin embargo, la compra de empresas no es una práctica que sólo atañe a los gigantes del mundo financiero, ya que cada año son miles las empresas, tanto pequeñas como medianas, que se enfrentan por un motivo u otro a procesos de compra-venta.

Los motivos que pueden llevar a una empresa a comprar una empresa o a un empresario a poner su compañía a la venta son muy variados. Así, por ejemplo, una compañía puede estar interesada en hacerse con el control con otra que le hace competencia y que, por medio de la adquisición, eliminaría esta competencia que podría ser un peligro en el medio o largo plazo. 

Otra opción para comprar una compañía es reducir costes al crear sinergias entre las empresas protagonistas. Por otro lado, un empresario puede estar interesado en vender su compañía cuando los “números no le salen” y está en una situación de concurso de acreedores o similar. En este último caso, por ejemplo, es fundamental vender la empresa de una forma ordenada y, a ser posible, evitando la responsabilidad personal del administrador.

Ya sea por un motivo u otro, lo cierto es que a la hora de enfrentarse al proceso de compra-venta de una compañía, la empresa adquirida debe haber sido valorada correctamente. Según explican expertos de valoración de empresas en Madrid, este proceso es el que permite cuantificar el valor de la compañía teniendo en cuenta el patrimonio actual, la posición competitiva y las expectativas futuras de generación de riqueza.

Gracias a este análisis, que debe ser realizado por expertos, tanto comprador como vendedor pueden tener un conocimiento real del valor de la compañía, teniendo una visión objetiva del estado de la compañía y, de este modo, ser conscientes las dos partes del valor real estimado que tiene la empresa en función de su estado presente y futuro.

Este trabajo de valoración es una labor técnica y minuciosa que requiere unos conocimientos financieros muy elevados, ya que los encargados de hacer este tipo de estudios tienen que tener acceso al “corazón” de la empresa valorada y conocer al detalle su modelo de negocio, número y perfil de clientes, estrategia de crecimiento,...

 

Qué se tiene en cuenta a la hora de valorar una empresa

El trabajo de valoración de una compañía es muy delicado y el tipo de valoración que realizan los expertos dependerá también de cuál es el objetivo de la empresa compradora. Así, por ejemplo, el sistema de valoración de una compañía puede variar en función de si la finalidad del comprador es eliminar competencia, ganar cuota de mercado, buscar rentabilidad a corto plazo o, por el contrario, unificar criterios y crear una estrategia de largo recorrido.

Tal y como explican desde PRETIVM, empresa de Madrid especializada en la valorización de compañías, existen diferentes métodos de valoración como el denominado por múltiplos de EBITDA. Esta opción, según explican desde PRETIVM, tiene “la principal ventaja de la rapidez, sencillez y poco coste que proporciona respecto a otras más complejas y fiables a la hora de vender una empresa, pero que requieren un mayor esfuerzo y comprensión del negocio que se va a valorar”.

Por ello, desde esta compañía, aconsejan utilizar “una valoración de descuento de flujo de caja con un equipo que tenga experiencia en la compraventa de empresas, ya que conocen las variables que se utilizan en el mercado, pudiendo realizar valoraciones más objetivas”. Con este análisis, el interesado en vender una compañía adquiere más conocimientos e información a la hora de elegir cuál es el momento adecuado para tomar la decisión de venta.

La actualidad marcada por la disponibilidad de liquidez

El contexto económico actual se caracteriza porque el mercado inversor cuenta en estos momentos con una mayor capacidad de liquidez que hace unos años, sobre todo por parte de los fondos de inversión. Debido al impacto que ha tenido la crisis del Covid-19, los fondos de inversión, por ejemplo, han reducido la cantidad de operaciones realizadas en busca de mejores operaciones y se han mantenido a la espera de ver cómo evoluciona el año 2020.

Por ello, este 2021 se estima que va a ser un año de muchos movimientos empresariales, ya que van a ser muchos los empresarios que se van a ver en la obligación de vender su empresa al no poder salir solos de la crisis que ha causado el Covid-19, como pueden ser las relacionadas con el ocio, el turismo y la cultura. En el lado del comprador, los responsables van a querer adquirir las compañías al mejor, y menor, precio posible.

Para ofrecer garantías tanto a unos como a otros, la intervención de expertos en valoración de empresas es fundamental para dar certeza a las dos partes del valor de una empresa teniendo siempre en cuenta datos objetivos y fiables de la situación actual y de la evolución y capacidad de crecimiento que tenga en los próximos meses.

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