lunes 18/10/21

Fallos y averías: ¿llamar al fontanero o solucionarlo por ti mismo?

Nuestro hogar puede convertirse en un verdadero polvorín si nuestra instalación de fontanería falla. Por ello, y aunque siempre venga bien algo de pericia, no debemos descartar jamás llamar a un fontanero. No sólo porque su experiencia nos ahorrará errores venideros. Sino porque su consejo también nos ayudará a prevenirlos
fontanero

Recurrir siempre a un profesional

Desafortunadamente, existe una serie de problemas y averías en las instalaciones de nuestro hogar que, pese a nuestra aparente pericia como manitas, requiere de algo más que maña para solucionarse. Si bien todos tenemos a mano algún que otro truco, al que también ha contribuido el saber de la experiencia, ésta misma nos enseña que más vale zanjar definitivamente un fallo que apañarlo con pequeñas intervenciones. Aunque nuestra intención sea buena y nuestros movimientos acertados, nuestra falta de conocimiento en profundidad puede incluso perpetuar los errores. Algo a lo que se suma, inevitablemente, un agujero de más en nuestros bolsillos.

Es por ese motivo que jamás debemos desestimar la opción de recurrir a un fontanero profesional para solucionar estos percances. De hecho, si vivimos en la región, llamar a fontaneros Zaragoza nos asegura no sólo un mayor rango de abordaje del problema, sino también una buena relación entre rapidez, calidad y precio nada desdeñable. Haciendo especial hincapié en la velocidad, fruto del conocimiento, dado que tratar de apañar los fallos por nosotros mismos también puede llevarnos más tiempo del habitual. Por eso, y para casos de emergencialas 24 horas, contar siempre con un fontanero de cabecera puede sacarnos de más de un apuro a corto y largo plazo.

La importancia de conocer y detectar los fallos

Como se ha mencionado, los problemas más frecuentes de fontanería que podemos experimentar en el hogar requieren de una mano experta. Sin embargo, nunca está de más dar a conocer algunos consejos para fijar daños a la espera de una intervención correcta. Dicho de otro modo, el hecho de apreciar un desperfecto en las instalaciones del hogar no significa contemplar el desastre hasta repararlo. Más bien, se trata de poder asistir el fallo lo mejor que podamos hasta que un fontanero con experiencia llegue a casa para repararlo. O, en otro caso igual de útil, aprender a detectar el error para poder guiar al fontanero agilizando y facilitando su labor.

Evidentemente, es preferible que algunas de nuestras acciones terminen en chapuzas temporales que no en un problema mayor. Tomando ejemplo de ello, si tenemos un problema de goteo bajo nuestro lavamanos a causa de una grieta en la tubería, lo ideal es contener el agujero y evitar desmontar cosas sin saber su funcionamiento. Del mismo modo, tampoco debemos trastear la caldera para mejorar la presión sin esperar a que acuda un técnico. En definitiva, es preciso dejar el orgullo a un ladoy obrar con inteligencia. Aunque, en este caso, la inteligencia consista básicamente en que un fontanero nos preste ayuda y, sobre todo, consejo para futuros fallos.

¿Cuáles son los problemas más frecuentes?

Entre otros, podemos encontrar problemas con grifos que gotean, así como tuberías con fugas. Dos casos donde no sólo existe un fallo que puede acarrear derivados más o menos problemáticos, sino que también supone un cuantioso derroche de dinero. Ambos, a causa o bien del paso del tempo o de alguna junta suelta o corroída. Aunque parezcan de fácil solución —ajustar las juntas o cambiar las tuberías—, requiriendo mano experta para que nada vaya a más. Lo mismo que un mal drenaje del desagüe, a menudo a causa de sustancias acumuladas como el jabón o el cabello, pero que en caso de no disolverse con productos adecuados cabe llamar a un fontanero.

Abordando otro tercio, los problemas con el mal funcionamiento del váter no suelen conllevar una gran intervención. Encontrando tanto meros cambios de tapa como algún reajuste o cambio de la cisterna. Una solución rápida en contraposición a los problemas con la ausencia de agua caliente, donde nuestro calentador o el termostato deberá ser manipulado por un técnico para evitar desajustes imprudentes. Hallando en una línea similar la baja presión del agua, cuya raíz puede ser tanto un desajuste de la maneta como la obstrucción de un filtro. Y, a riesgo de jugárnosla, mejor dejar el asunto en manos de un fontanero experimentado.

Ahorrar en disgustos y ganar en bienestar

Cada casa es un mundo, pero las instalaciones de fontanería en cada una de ellas no guardan tanta diferencia entre sí. Sin revisar el hecho de que un sistema u otro será más moderno o algo antiguo, los problemas más frecuentes en fontanería pueden suceder en cualquier hogar. A menudo, a causa de la misma erosión del tiempo, pero también como consecuencia de un mal o nulo mantenimiento de las instalaciones. Sea cual sea el motivo, problemas que debemos tener en cuenta para que, con la llegada de los fontaneros 24 horas Zaragoza, la intervención sea de lo más certera y transversal posible.

Allá donde sintamos —y, al fin, corroboremos— que nuestro orgullo no puede hacer frente a la adversidad doméstica, es imperativo llamar a un fontanero. Especialmente, en los casos de emergencia donde necesitemos acabar con las averías para poder seguir nuestro día a día con normalidad. Entendiendo que no siempre es óptimo aguantar o resistir el problema, dado que éste puede afectar a nuestra calidad de vida y el bienestar de quienes conviven con nosotros. Porque incluso los intocables templos necesitan reformas y nuestro hogar no es inmune a los errores. Siempre, sin dudarlo, llama a tu fontanero de confianza y deja que lo solucione por ti.

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