jueves 17.10.2019
Movilización ante la embajada italiana

Endesa desata la ira de su plantilla

La plantilla de Endesa protesta ante la embajada Italiana representante en España del primer accionista, por la precarización de la empresa y su plantilla

Endesa desata la ira de su plantilla

La plantilla de Endesa, la que fuera primera primera eléctrica española se ha  manifestado este miércoles, ante la embajada de Italia en España para denunciar su situación laboral y la incertidumbre en que viven. No han acudido al Ministerio de Industria, no, sino a la embajada del país del principal accionista, la energética pública italiana Enel.

El detonante ha sido la negociación del convenio colectivo, continuación del firmado en 2012 -en condiciones de crisis económica-. Los trabajadores creen que Enel sigue exprimiendo a la entidad española, con la voluntad de reducir derechos y rebajar suelos, como han explicado los sindicatos en un comunicado.

Entre otras medidas la dirección propone disminuir los días de vacaciones a los nuevos ingresos y eliminar el derecho al disfrute adicional del personal con más antigüedad.

También pretende limitar las licencias retribuidas por enfermedad grave al alta hospitalaria. Asimismo, pretende reducir los niveles competenciales actuales de Endesa, lo que en la práctica merma las retribuciones liquidando cualquier posibilidad de crecimiento profesional en la empresa.

Por otra parte, la dirección quiere rebajar a la mitad la indemnización por movilidad geográfica y eliminar las compensaciones de traslados por proyectos. Además, también propone reducir el fondo económico destinado a las promociones verticales en la empresa.

En lo que respecta a los beneficios sociales, la dirección de Enel quiere suprimir todos los existentes para el personal prejubilado y jubilado. Por último, en lo que se refiere a la acción sindical, pretende la reducción o supresión de los representantes sindicales de las comisiones actuales, así como mermar sus competencias.

Enel tiene una plantilla de 27.000 trabajadores, los mismos que tuvo Endesa en su mejor momento con12.000 empleados en Hispanoamérica y los 2.500 en Europa.

 El efecto del vaciamiento de activos se traslada ahora a más vaciamiento de la plantilla. Enel maniobra para forzar las bajas voluntarias, por ejemplo en las plantas hidroeléctricas del norte de España.

Prado y Bogas se suben los sueldos

Todas las propuestas de la dirección de Enel llegan al mismo tiempo que las noticias de los abundantes beneficios repartidos en dividendo para el accionista y los suculentos aumentos de las retribuciones para quienes integran el Consejo de Administración de Endesa.

Artículos recientes titulaban: "Endesa bate récords con 1.463 millones de beneficio". En su interior, la noticia informaba del aumento de retribuciones del presidente de Endesa, Borja Prado, así como del consejero delegado, José Bogas. El primero, "un 4% de aumento y 3,18 millones de euros de sueldo anual", mientras que Bogas "un 7,7% de aumento, con una remuneración anual de 2,12 millones de euros.

Escandalosa operación financiera en Latinoamérica

La que fuera primera eléctrica española, y que tuviera un importantísimo activo en su división latinoamericana, se encuentra hoy en un grave período de incertidumbre que afecta a sus 8.789 trabajadores en España.

Como se recordará, la división latinoamericana, donde se encontraba el mayor potencial de crecimiento de la compañía, fue desgajada de Endesa en el año 2014 mediante una escandalosa operación de ingeniería financiera por la que Endesa recibió 8.252,9 millones de euros, que posteriormente retornaron en su totalidad a Enel mediante el reparto de dividendos, pues Enel era el principal accionista de Endesa con una participación del 92% del accionariado.

A eso se sumó un reparto extraordinario por valor de 6.352 millones de euros, financiado en parte a través de un préstamo a cargo de Endesa por valor de 4.500 millones.

Con esta operación, Enel -que en Italia mantiene 27.000 personas en nómina- se quedó con el dinero y Latinoamérica pasó a depender de forma directa de la cabecera en Roma, pasando de esa forma también los beneficios que generaba de España a Italia. Actualmente, Enel ostenta el 70% del capital de la que fuera eléctrica española.

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