jueves 13/8/20

Como mejorar tu cocina cambiando las bisagras de la puerta

La cocina es el auténtico corazón de nuestro hogar, el lugar en el que más tiempo compartimos con nuestra familia durante los desayunos comidas y cenas. Es cierto que la mayoría de hogares cuentan con salones-comedores en los que poder reunirse pero, o bien no se utilizan en la comidas de cada día para no ensuciar, o bien se utilizan para ver la televisión, con lo que la comunicación familiar se termina
Como mejorar tu cocina cambiando las bisagras de la puerta

Por este motivo es fundamental que el mantenimiento de la cocina sea el óptimo. Todo debe funcionar a la perfección, desde los electrodomésticos hasta el mobiliario. Detalles tan nimios como pueden parecer las bisagras puerta cocina son también muy importantes a la hora de que todo funcione como debe hacerlo.

El hecho de que las bisagras estén deterioradas puede provocar molestos ruidos al abrir o cerrar las puertas o que estas no abran o cierren como debieran, con los que podría provocar algún accidente en el momento de pasar por ellas.

Cambiar las bisagras de la puerta de la cocina es algo que no debes pasar por alto cuando vayas a reformar la estancia o en el momento en que observes que se han deteriorado.

Precauciones para el cuidado de las bisagras

Una vez hayas instalado tus nuevas bisagras en la puerta de la cocina, es conveniente que sigas una serie de consejos con el objeto de alargar su vida útil y de evitar cualquier tipo de problema que puedan ocasionar.

Las bisagras son piezas claves en todas las puertas y ventanas de una casa, así como en los armarios de la cocina, el baño y los dormitorios.

Estos fundamentales herrajes se encuentran protegidos con postigos. Garantizan que los movimientos de ventanas y puertas sean suaves y cómodos, a la vez que soportan el peso de las hojas.

Para evitar su deterioro se recomienda no apoyarse en las puertas, no hacer fuerza hacia arriba o hacia abajo, ni abrirlas o cerrarlas violentamente.

Aún siguiendo estos consejos, lo lógico es que las bisagras se vayan deteriorando, aunque a un ritmo menor, a consecuencia del uso reiterado y del propio paso del tiempo.

Los puntos de unión entre la puerta y los tornillos son donde más se nota la degradación de las bisagras. Cuando los tornillos se aflojan, algo que sucede muy a menudo, pueden provocar que las puertas se queden en posiciones inadecuadas y que presenten unos recorridos de apertura y cierre incorrectos.

Es aconsejable revisar las bisagras periódicamente y ajustar los tornillos si fuera necesario.

Otros problemas: los ruidos y el óxido

En ocasiones, aunque hayas instalado recientemente unas nuevas bisagras, pueden surgir los molestos ruidos al abrir o cerra la puerta.

Una forma de evitarlo es aplicar vaselina u otro tipo de aceite industrial con el fin de lubricarla. La vaselina también es muy positiva para evitar la aparición de óxido.

El óxido es otro problema muy habitual en las bisagras de las puertas, especialmente en las de cocinas y baños, debido a que son las estancias que presentan una mayor humedad.

Una solución puede ser retirar las bisagras y limpiarlas con algún tipo de antioxidante industrial, aunque si se encuentran excesivamente dañadas, lo mejor es sustituirlas por unas nuevas.

Las bisagras son elementos del hogar mucho más importantes de lo que puedan parecer. El hecho de que no suelan estar a la vista no quita que su correcto mantenimiento sea fundamental para evitar engorrosos problemas, como son los ruidos o el mal funcionamiento de puertas y ventanas.

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