sábado 14.12.2019
LOS PACTOS TRAS EL 20D

Sánchez se la juega con su última bala

La única posibilidad en la encrucijada del secretario general del PSOE pasa por un pacto con Podemos sin el referéndum en Cataluña sobre la mesa. "Nunca negociaré nada que afecte a la integridad territorial de España", afirma Pedro Sánchez

Pedo Sánchez, acorralado por los suyos tras el difícil escenario postelectoral. | EP
Pedo Sánchez, acorralado por los suyos tras el difícil escenario postelectoral. | EP

Pactar o no pactar con Podemos, ese es el dilema en Ferraz. Todo el foco de atención del escenario político que ha dejado el 20D se ha instalado en el PSOE y en el Comité Federal que se celebrará el lunes, y en el que se vislumbrará los próximos movimientos de los socialistas en el complicado tablero postelectoral al que se han visto abocados. Con Pedro Sánchez acorralado por los 'barones' territoriales -con Susana Díaz a la cabeza-, el secretario general se la juega con una última bala en la recámara que pasa por un posible pacto con Podemos y las fuerzas independentistas, después de que se haya desdeñado la opción de una 'grosse koalition' a la alemana, entre el PP y el PSOE. Sin embargo, las negociaciones para llegar a un acuerdo con Podemos están a día de hoy abocadas al fracaso: las líneas rojas de unos y otros son insoslayables en lo relativo al referéndum de autodeterminación en Cataluña.

Pedro Sánchez lo ha dicho alto y claro: la puerta a un posible acuerdo con Podemos está cerrada si se incluye un referéndum sobre la autodeterminación de Cataluña. "Nunca negociaré nada que afecte a la integridad territorial de España", ha asegurado este sábado en declaraciones al diario El País. Y así se lo habría comunicado también el pasado jueves al líder de Podemos, Pablo Iglesias. No obstante, la formación morada, que se encuentra a la espera de que los socialistas muevan ficha para dar el siguiente paso, no dará su brazo a torcer y sostiene que no se sumará a ninguna propuesta proveniente del PSOE si no entienden la "plurinacionalidad" de España. 

Así las cosas, Sánchez se propone como objetivo una batalla titánica 'en casa': convencer a los 'barones' socialistas de un pacto de izquierdas que respete la integridad territorial. El secretario general socialista mantendrá este domingo una reunión informal con los dirigentes territoriales en la que les expondrá su propuesta para empezar a negociar con otras fuerzas políticas. La reunión servirá para limar asperezas y reforzar el consenso ante los posibles pactos de gobierno, así como evitar repetir el debate interno de los últimos días sobre cuáles deben ser las líneas de negociación de cara al futuro pleno de investidura y el torrente de manifestaciones que ha dejado a Sánchez tocado y prácticamente hundido. Lo que se decida este domingo será sometido a discusión el lunes en el Comité Federal, el máximo órgano del partido entre Congresos y que tiene capacidad para definir la política de pactos electorales.

El líder socialista asegura que bloquearía cualquier posibilidad de negociación para formar Gobierno, en el caso de que no lo logre hacer Mariano Rajoy, si Pablo Iglesias tiene planteado abordar el referéndum en Cataluña como una condición 'sine qua non' para cualquier clase de entendimiento y acuerdo. Los dirigentes territoriales del PSOE no se lo perdonarían y a buen seguro significaría su final al frente del partido. 

Varios 'barones' socialistas, como Guillermo Fernández Vara, Emiliano García-Page y, sobre todo, Susana Díaz, han puesto de manifiesto a lo largo de esta semana de resaca electoral el rechazo a un pacto con Podemos. La dirigente andaluza, auténtica lideresa del partido tras ser la única que ha logrado una victoria electoral, ha dejado claro este viernes en una entrevista en la Cadena Ser que no es viable pactar con formaciones que quieren romper con España, y ha arremetido contra Podemos porque en ningún momento ha puesto sobre la mesa el bienestar de la gente ni ha hablado de educación o de sanidad, sino que se ha limitado a mantener como línea roja el separatismo y el derecho a decidir la autodeterminación. "No podemos hablar con quienes hoy están planteando la ruptura de España", sentenció. Díaz cree que la formación morada vuelve a mostrar una actitud similar a la que ocurrió en Andalucía tras los comicios autonómicos del pasado mes de marzo, al tratar de poner sobre la mesa "cuestiones imposibles". Además, está convencida de que a Podemos "no les preocupa que Mariano Rajoy esté en Moncloa, sino ganarle al PSOE".

La partida de ajedrez a la que se enfrenta Sánchez es harto compleja. Tras negar su apoyo a Rajoy para que continúe como inquilino de La Moncloa, el líder socialista se puso en contacto con Albert Rivera para garantizarle que agotará todas las posibilidades antes de que no quede otra salida que la convocatoria de nuevas elecciones. El presidente de Ciudadanos le advirtió de que nunca apoyará un Gobierno que defienda la posible ruptura de España. Sánchez también se comunicó con Pablo Iglesias para dejarle claro que el PSOE defiende una reforma constitucional que contemple el "derecho a decidir de todos los españoles su propio futuro sin romper la soberanía nacional".

Las negociaciones con Podemos son por el momento la única propuesta de Sánchez, casi su único movimiento. Sin embargo, la formación liderada por Iglesias no cederá lo más mínimo en la cuestión del referéndum, ya que sabe que un posible pacto no le resultaría tan beneficioso como unas nuevas elecciones, que con toda probabilidad mejoraría sus resultados. La nueva convocatoria electoral perjudicaría gravemente al PSOE y dejaría al PP y a Podemos batiéndose en un duelo de dos, ya que el voto se polarizaría entre estas dos formaciones, según las previsiones que manejan los expertos en el cálculo de los pactos postelectorales. 

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