viernes 18.10.2019
PERLAS DE CAMPAÑA

¿Pero, qué hacía Pedro Morenés en Irak?

El ministro de Defensa ha viajado a Besmayha, donde están desplegadas las tropas españolas en aquel país en guerra, en plena campaña electoral. Un viaje peligroso, tanto por lo arriesgado de la situación de seguridad, como por los ecos del "no a la guerra" que aún pugnan por prenderse. Un viaje extemporáneo, en cualquier caso

Morenés se traslada en Irak a bordo de un helicóptero del Ejército norteamericano.
Morenés se traslada en Irak a bordo de un helicóptero del Ejército norteamericano.

Pedro Morenés, ministro de Defensa, ha elegido ni más ni menos que la última semana de campaña electoral para hacer un viaje a Irak. Ni más ni menos que Irak. Oficialmente, Morenés ha acudido para resaltar que España ya estaba en la lucha contra el ISIS. Mejor dicho, aparentemente, ya que su Ministerio simplemente ha informado de que ha ido, sin que conste declaración suya alguna.

Morenés ha ido ligero de equipaje, junto a un reducido grupo de periodistas de medios públicos (TVE y EFE) que han hecho las veces de Pool. Un arriesgado viaje, no solo por las difíciles condiciones de seguridad que siempre hay en Irak, sino porque meter justo a este país en los informativos es una actividad de alto riesgo electoral para el partido que le hizo ministro, el PP.

Claro que Pedro Morenés no está en campaña. Primero, porque es independiente; también porque no es candidato al Congreso. Es más, ha demostrado poco interés por los asuntos meramente políticos, empeñado en ofrecer un perfil técnico (tecnócrata, se decía en otros tiempos) a la opinión pública. Aunque fuera él quien más ha pugnado en el Congreso con el flamante fichaje socialista, la exdiputada de UPyD Irene Lozano. No en vano entre sus compañeros de Gobierno Morenés ha recibido el malvado sobrenombre de “el soldado desconocido”.

Da la sensación de que Morenés ha querido ir despidiéndose de las misiones internacionales desplegadas por nuestras tropas por todo el mundo. Cerrada ya la misión  de Afganistán, ha recorrido África, el Mediterráneo y, claro, quedaba Irak. Así de funcionarial y de previsible.

En Irak las tropas españolas hacen una misión “blanca”. Instrucción a las tropas iraquíes para su encarnizada lucha contra el ISIS. Pero Irak tiene unas connotaciones que fueron funestas para el PP en la historia reciente. Y el fantasma del 'No a la guerra' ha planeado en varias ocasiones en esta campaña electoral. Primero, porque el entorno de Podemos ha intentado promoverlo a raíz de los atentados sangrientos de París, a pesar de que el Gobierno de Mariano Rajoy, prudentemente, no ha movido una ficha (ni un soldado) en el concierto internacional de la reacción a las matanzas del ISIS. Luego, este 'No a la guerra' que no coló fue seguido de una tentativa de reverdecer el “merecemos un Gobierno que no nos mienta” tras el asesinato de dos policías nacionales en el ataque a la Embajada de España en Kabul. A pesar de la virulencia de la campaña electoral, ésta llama tampoco prendió.

Ha tenido suerte Morenés de que la guerra en este caso la decretara Pedro Sánchez –versión verbal– en el debate contra Rajoy. Hoy, un energúmeno ha puesto la violencia física al golpear salvajemente al presidente del Gobierno. O sea, que hay mucho de lo que hablar, no nos aburrimos.

Morenés ha viajado en campaña a Irak, una foto y unas imágenes que no están al alcance de nadie de la oposición. Y ha ido a Irak, tentando la suerte de fuertes contestaciones sociales pasadas.

La mejor noticia para sus compañeros de Gobierno que se están jugando el escaño es que él y su séquito han regresado de su excursión iraquí sin novedad ni rasguños.

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