jueves 18.07.2019

Unidas Podemos aspira a resistir el 26M con la mirada en el pacto con Sánchez

Unidas Podemos afronta las elecciones del 26 de mayo con vocación de resistencia. Sin opciones de ser primera fuerza en ninguna autonomía y sin la influencia de antaño en los 'ayuntamientos del cambio', Pablo Iglesias confía en sumar con el PSOE para así tener más poder de negociación en España

Unidas Podemos aspira a resistir el 26M con la mirada en el pacto con Sánchez

"Estas elecciones van a ser muy importantes en clave estatal", dijo el líder de Podemos en la pegada de carteles del 26M, en la que pidió el apoyo para su partido porque, abundó, "del resultado de las elecciones municipales, autonómicas y europeas va a depender en buena medida que tengamos un gobierno de izquierdas de verdad".

La dirección estatal puso toda la carne en el asador el pasado 28 de abril en unas elecciones que rebajaron a Unidas Podemos a cuarta posición con 42 diputados en lugar de 71, aunque con opciones de formar gobierno con el PSOE.

Salvado ese trance, en esta 'segunda vuelta' la formación morada sabe que no tiene grandes batallas que ganar y parece esperar a que el tiempo pase para intensificar los contactos con el PSOE de cara a una investidura el 27 de mayo.

La agenda de Pablo Iglesias en esta segunda campaña será tranquila: por el momento ha viajado a Barcelona, este miércoles estará en Pamplona, y se espera que hasta el 26 de mayo pase por Zamora, Sevilla, Alcorcón (Madrid), Palma de Mallorca, Vigo y Ferrol (Galicia), Madrid y Tenerife.

NADA ES IGUAL EN LOS "AYUNTAMIENTOS DEL CAMBIO"

De entre las ciudades que visitará Pablo Iglesias en esta campaña electoral, solamente una, la Barcelona de Ada Colau, es un referente de las denominadas "alcaldías del cambio".

Si en 2015 las candidaturas populares apoyadas por Podemos lograron el poder en Madrid, Zaragoza, Cádiz, Santiago de Compostela o A Coruña -además de sumar en Valencia con Compromís-, en esta ocasión la presencia de los de Pablo Iglesias ha perdido fuelle o incluso ha desaparecido, y eso que Podemos aspiraba a forzar la presencia de su marca en la papeleta.

Podemos, que no logró entenderse con Manuela Carmena por los puestos que debían ocupar en la lista los afines a Pablo Iglesias, no se presenta a las elecciones en la capital, donde ha pedido el apoyo expreso para esa lista y también la de Madrid en Pie, liderada por el edil de IU díscolo Carlos Sánchez Mato.

En Zaragoza, Podemos presenta junto a Equo la lista de Violeta Barba alternativa a la del alcalde Pedro Santisteve, en un giro que convierte en más que probable que el Ayuntamiento vuelva a manos del PSOE.

En Galicia, las aguas de las "mareas" también han andado revueltas aunque el alcalde de A Coruña, Xulio Ferreiro, sí es próximo a Pablo Iglesias y el secretario general estará en Ferrol con el alcalde Jorge Suárez.

Parecía dispuesto Pablo Iglesias a hacer una parada este sábado en Cádiz, donde las encuestas dan por hecho que el anticapitalista José María González 'Kichi' revalidará. Pero al final no irá allí sino a Sevilla, donde el socialista Juan Espadas tiene prácticamente asegurada la reelección.

IU, con 2.371 concejales según la formación, luchará en estos comicios por mantener su poder municipal, con Zamora como única capital de provincia que gobierna, aunque su alcalde Paco Guarido es contrario al pacto con Podemos defendido por el coordinador federal, Alberto Garzón.

A POR LA "SUMA" CON EL PSOE EN LAS AUTONÓMICAS

De las doce comunidades en juego el próximo 26J (todas salvo Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana, País Vasco y Galicia), Podemos parte sin opciones reales de ser primera fuerza en ninguna, aunque aspira a ser clave en territorios como Aragón, Murcia, las Islas Baleares, Castilla-La Mancha o Canarias.

El objetivo es garantizar que el PSOE no necesite la ayuda de Ciudadanos para estar en los gobiernos y que mire a Podemos, que quiere vincular esos pactos con la negociación estatal con Pedro Sánchez.

La batalla por la Comunidad de Madrid, que podría pasar a manos del PSOE tras 24 años como bastión popular, es espinosa para Podemos, pues allí la formación de Pablo Iglesias compite contra su exnúmero dos, Íñigo Errejón, consciente de que la escisión le pasará factura.

Podemos no ha logrado pactar con Izquierda Unida en siete de los doce territorios que van a las urnas el 26M: en Asturias, Cantabria, Navarra, Aragón, Castilla y León, Murcia y Canarias la formación de Pablo Iglesias no tiene listas de unidad con Alberto Garzón.

DONDE EMPEZÓ TODO

En mayo de 2014, meses después de su creación, Podemos dio la sorpresa en unas elecciones europeas en las que obtuvo 5 eurodiputados y más de 1,2 millones de votos.

Pablo Iglesias, la coordinadora andaluza Teresa Rodríguez, el exfiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, la desempleada Lola Sánchez y el número tres Pablo Echenique se convirtieron en eurodiputados. Todos, menos Sánchez, emprendieron el camino de regreso a la política nacional.

Cinco años después, Podemos presenta a la profesora María Eugenia Rodríguez Palop para defender los principios del antifascismo en una Europa amenazada por la extrema derecha, y lo hace con la certeza de que -aquí sí- mejorará el resultado de partida.

Según el CIS, Unidas Podemos lograría en esa convocatoria entre un 13 y un 15 por ciento de los votos y 8 escaños.

Una vez pase la cita electoral, la dirección estatal de Podemos se volcará en su principal objetivo para 2019: lograr que la formación entre en el gobierno del Estado, un lugar desde el que Pablo Iglesias aspira a resistir y rearmar al partido. 

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