lunes 18.11.2019
TURISMO EXTRANJERO

Turistas: ¿más hoteles o más pisos? 

El INE publica las encuestas de turismo extranjero y la ocupación de establecimientos extrahoteleros. Junto a las cifras ofrecidas por la ocupación hotelera a principios de semana se dispone de una foto precisa de la relevancia del turismo. La cuestión empieza a ser si tenemos suficiente establo para el becerro de oro.

Imagen de un hotel en España.
Imagen de un hotel en España.

Agosto suma diez millones más de turistas y la cifra anual supera los 52,5 millones, de récord en récord. En los ocho primeros meses de 2016 el número de turistas que visitan España aumenta un 10,1%. Los principales países emisores en lo que va de año son Reino Unido (con 12,4 millones de turistas y un incremento del 13,0% respecto a los ocho primeros meses de 2015), Francia (con 8,3 millones de turistas y un crecimiento del 9,6%) y Alemania (con 7,6 millones de turistas y un aumento del 4,9%).

En lo que va de año, una quinta parte del turismo extranjero se aloja en establecimientos fuera de mercado (vivienda en propiedad, familias y amigos y otros alojamientos). Es notable que “las familias y amigos” acogen al 12,7% de quienes nos visitan, un segmento que crece el 12,6% anual, por encima de los hoteles o las viviendas de alquiler.

Es evidente que esta ingente bolsa de amistad con el turismo más que a la entrañable hospitalidad hispana responde a la llamada economía colaborativa y, probablemente, economía sumergida. Por otra parte, la cuestión relevante es si con un crecimiento anual del 10%  en la cifra anual de visitas, la infraestructura hotelera es suficiente.

La tasa media de ocupación hotelera ha sido, en el mes de agosto, del 78,96%. No obstante, en los lugares de mayor demanda turística esas tasas ascienden al entorno del 90%. Barcelona ha ocupado el 88,7% de sus habitaciones mientras Madrid solo lo hacía en un 60%. 

Familias y amigos

En el caso de Cataluña, si utilizamos cifras medias, puede observarse que de los casi dos millones y medio de visitantes, solo uno y medio se ha alojado en hoteles, con una tasa de ocupación del 82,7%. Es decir, estrujando hasta lo imposible las habitaciones, el número que admitirían más los hoteles será inferior a los 277.265 turistas que se han alojado con “familias y amigos”. En el caso de Barcelona, con tasas de ocupación del 88,7% como se ha citado, la absorción por los hoteles de la economía compartida es imposible.

En el caso de la Comunidad Valenciana, con una estructura turística distinta, más basada en el alquiler, se observa que del millón cien mil visitantes solo trescientos mil se alojan en hoteles, lo que supone ocupar el 81% de su capacidad. Es decir, si se exagera la gestión podrían dar alojamiento a 75 mil personas más. Sin embargo, com “familias y amigos” en Valencia se han alojado 277.265 turistas.

Dicho de otro modo, la industria turística plantea un evidente problema de sostenibilidad, de capacidad de carga natural para tanto visitante, pero es también cierto que exige decisiones equilibradas sobre establecimientos hoteleros y legalización de pisos compartidos. Oponerse a ambas cosas, como parece estar ocurriendo en muchas ciudades, coloca a la industria en una situación notablemente delicada.

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