Domingo 26.05.2019

López Madrid: Soy idiota al invertir en Bankia si sabía que falsearon cuentas

El exconsejero de Bankia Javier López Madrid ha bromeado hoy en el juicio por la salida a Bolsa de Bankia sobre la "idiotez" que supone haber invertido 20 millones de euros en acciones de una entidad cuyas cuentas, según las acusaciones particulares, él mismo habría falseado

Javier López Madrid, en una imagen de archivo.
Javier López Madrid, en una imagen de archivo.

"Que soy idiota es evidente porque estoy aquí", ha ironizado, "pero soy más idiota por invertir 20 millones de euros en Bankia sabiendo que las cuentas eran falsas; tenía que haber vendido y no lo hice". Las acusaciones particulares atribuyen a López Madrid falsedad contable además de estafa a inversores.

El Grupo Villar Mir invirtió casi 20 millones de euros en Bankia a través de las compañías OHL, Ferroatlántica y Fertiberia, y perdió la totalidad de su inversión, ya que como inversor institucional no tuvo derecho a reclamar por las pérdidas, como sí pudieron hacer los pequeños accionistas.

Las cuentas de Bankia las veía el Consejo de Administración de forma regular y no representaban "ninguna sorpresa", en febrero se ven las cuentas del segundo semestre y en octubre las del primero, "sólo había que sumar", y "lo sorprendente es que nos hubieran mostrado algo distinto".

También ha declarado hoy el exconsejero y abogado del Estado José Manuel Serra Peris, que al igual que López Madrid ha defendido la validez de las cuentas, y ha reconocido que le parece asombroso que los informes periciales consideren falsas las cuentas de las siete cajas que dieron lugar a Bankia.

Es "materialmente imposible" que se pudieran falsear, porque las cuentas "son las mismas las que entran que las que salen" y un Consejo de Administración no puede realizar estimaciones, "como no cambiamos ni una sola coma, número o decimal, no las hemos manipulado".

La única explicación, ha señalado, es que "las que nos presentaron en el consejo ya estuvieran mal", y aunque él votó favorablemente a la reformulación "motivé mi voto", ya que se trata de una práctica cuanto menos "sorprendente".

Sí ha admitido que "discrepó públicamente", y lo hizo constar en acta, con el pan de saneamiento de la entidad, y al día siguiente de conocer los detalles -más de 22.000 millones de euros de ayudas públicas- dio orden de vender las acciones de Bankia que había comprado. 

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