martes 15.10.2019
EVOLUCIóN DE LA ECONOMíA ESPAñOLA

Crece pero no convence, ¿qué teme Bruselas de España?

Pese al crecimiento récord de 2015, la economía española no convence a las agencias de calificación, tampoco a los grandes inversores y menos en Bruselas. Los motivos: España tampoco logrará cuadrar sus cuentas este año y persisten otros desequilibrios como el alto paro, la deuda excesiva y la escasez de ingresos

Mariano Rajoy, presidente del Gobierno en funciones, junto a la canciller alemana, Angela Merkel. | EP
Mariano Rajoy, presidente del Gobierno en funciones, junto a la canciller alemana, Angela Merkel. | EP

En la jerga deportiva se dice de los equipos de los que no se esperan grandes éxitos durante la temporada, pese a sus victorias puntuales: ‘Vence pero no convence’. La economía española parece aquejada del mismo mal que esos equipos. Aunque en 2015 creció a un ritmo récord, no termina de convencer a las autoridades europeas.

Tampoco convenció en exceso a las agencias de calificación. Las tres grandes se mostraron reacias a elevar la nota crediticia de España. Incluso Moody’s decidió rebajar la perspectiva de la deuda española hace menos de un mes. Tampoco paracen confiar en exceso los inversores, y aunque la deuda española paga mínimos históricos, la prima de riesgo (122 puntos básicos) está por encima de la de otros países como Italia o Irlanda. “Todavía existe un déficit de credibilidad de las finanzas públicas españolas”, explica el presidente de Airef, José Luís Escrivá.

Pero quienes más desconfían de la economía española son las autoridades europeas. Esta misma semana, Bruselas ha dado al Gobierno en funciones 50 días para que envíe un plan con medidas para cumplir con el objetivo de déficit público en 2016. Las estimaciones de la comisión avanzan una desviación de 8.000 millones, pero podrían ser más si el deterioro español va a más debido a la incertidumbre económica global.

Bruselas ha decidido tomar cartas en el asunto y enviar a España una ‘Recomendación Fiscal Autónoma’. Se trata del primer procedimiento para una posible sanción por déficit excesivo. Ese paso se toma con los Gobiernos que, estando ya inmersos en un programa de corrección de déficit excesivo, corren el riesgo de desviarse. España tiene dos alternativas: activar medidas administrativas o desobedecer. En este último caso, se trataría de un agravante si finalmente no se cumple. Sin medidas, parece cada vez más difícil cuadrarlo porque ni el crecimiento ni los ingresos parecen suficientes.

Parón en el crecimiento

La realidad es que España lleva sin cumplir con el objetivo de déficit los últimos ocho años. El actual Gobierno del Partido Popular no lo ha cumplido en ninguno de sus años, pese a que Bruselas ha aumentado los objetivos para que los ‘populares’ consiguieran cuadrar las cuentas. En 2016 no solo no se va a cumplir sino que la desviación puede ser la mayor en la ‘era Rajoy’, según los datos de la propia Comisión Europea.

El Ejecutivo repite una y otra vez que España va a cumplir ese objetivo, pero lo condiciona a que se crezca según sus previsiones. El ministro de Economía, Luis de Guindos, señalaba que España podría cumplir "perfectamente" con el objetivo de reducir el déficit por debajo del 3% siempre que mantenga el crecimiento económico también por encima del 3%. Una situación cada vez más difícil de cumplir.

Los indicadores económicos ya adelantan un parón de la economía española a principios de 2016. Una situación que ya se plantea desde el Gobierno: “Ligerísima desaceleración”, reconoce de Guindos. Los indicadores están evolucionando “menos bien” debido a la “incertidumbre”, señala el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

Aunque no son los únicos. Otros analistas pronostican que el crecimiento de España va a quedar por debajo del 3%. Credit Suisse señala que no se superara el 2,6%. Funcas prevé un avance del 2,7%, la Airef prevé que en el primer trimestre se crezca un 0,7% y en el segundo un 0,6%, dejando lejos el 3% para todo el año. El Fondo Monetario Internacional espera un 2,7%, mientras que la Comisión Europea lo sitúa en el 2,8%.

Menos ingresos, más déficit

Con el gasto ya presupuestado, la responsabilidad de cuadrar el déficit recae en el crecimiento y los ingresos públicos. La recaudación en España presenta dos problemas: por un lado, su relación directa con el PIB. A menor crecimiento, como señalan todos los organismos, menores ingresos. Montoro ha avisado de que el frenazo de la economía española ya se está traduciendo en una “moderación de los ingresos tributarios”.

Por otro lado, las estimaciones de los gobiernos suelen ser siempre optimistas. Existe mucha literatura económica sobre las estimaciones optimistas de los gobiernos. El Banco Central Europeo alertaba de ello en su informe ‘Lecciones de las estimaciones fiscales’; también los profesores Carvalho y Alfonso, de la Universidad de Lisboa. Otro, ‘Revenue Forecast Errors in the European Union’ señala que gran parte de las subidas de impuestos en Europa se deben a las malas predicciones de los ingresos.

En España, la media de error en las estimaciones de ingresos por parte del PP ha sido del 1% en el primer año, del 1,6% en el segundo y del 1,8% en el tercero. Solo en 2015 se ha recaudado más (hasta noviembre) gracias a que la economía ha crecido muy por por encima de lo pronosticado en un principio.

Las comunidades ya preocupan

El miedo de Bruselas ya no solo se circunscribe a la evolución de los gastos o ingresos de las Administración Central, la Comisión ha asumido que algunas comunidades autónomas están fuera del control presupuestario. La Comisión criticó al Ministerio de Hacienda porque “no ha aplicado las medidas preventivas, ni las medidas correctivas que prevé la Ley de Estabilidad para las autonomías.

El último caso ha sido el de la Comunidad Valenciana, que defiende que no podrá cumplir por la “herencia recibida” del PP. La misma comunidad fue sancionada por ocultar el verdadero déficit.  No es el único caso, en 2014 solo cuatro de las 17 regiones cumplieron con el objetivo.

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