sábado 22.02.2020
PARO

Cataluña, precariedad y protección: el lado oscuro del empleo

El año cierra con 3,4 millones de personas en paro registrado la mejor cifra desde 2008.  Las contrataciones y el empleo creado son de bajísima calidad. Cataluña paga el “procés”: 2.200 puestos de trabajo

Mejores datos desde 2008, pero mucha precariedad
Mejores datos desde 2008, pero mucha precariedad

En diciembre de 2017 la afiliación a la Seguridad social sube en 42.444 personas (solo 9.607 al desestacionalizar) y el paro registrado cae en 61.500 (20.726 al desestacionalizar). La afiliación a la Seguridad Social crece un 3,4% interanual en diciembre.

El número de desempleados registrados en los servicios públicos de empleo disminuyó en 290.193 personas durante 2017, hasta situar la cifra total de parados en 3.412.781, la más baja registrada a cierre de año desde 2008.

De acuerdo con los datos publicados hoy por el Ministerio de Empleo, el número de desempleados registrados cayó en diciembre en 61.500 personas respecto al mes anterior, frente al incremento medio de 40.000 personas registrado en los últimos 8 años.

El número de contratos rubricados en diciembre fue de 1.652.016, de los que la mayor parte siguen siendo temporales, si bien en el acumulado del año se suscribieron 1.929.250 indefinidos, el mayor dato de la última década. 

Cataluña

Cataluña ha pasado de ser la segunda comunidad autónoma donde más se redujo el paro en 2016 a ocupar el undécimo puesto al cierre de 2017, según datos del Ministerio de Empleo.

La parálisis de la contratación tras el verano, coincidiendo con la finalización de contratos estivales, la posterior caída en la afiliación y, ya en diciembre, una congelación casi absoluta respecto al mes anterior, hacen que en cómputo global Cataluña haya perdido desde la celebración del referéndum del 1 de octubre casi 2.200 puestos de trabajo.

En ese mismo periodo, la afiliación total a la Seguridad Social ha crecido en 124.040 personas, con lo que la aportación de Cataluña a la ocupación total del país ha sido negativa. Si se compara con el año 2016, se observa que la ocupación creció en 137.034 personas entre el cierre de septiembre y diciembre, con una contribución positiva de Cataluña, con 10.859 personas más en este periodo.

En 2016, Cataluña fue, tras La Rioja, la comunidad donde más retrocedió el paro con una bajada del 12,03 por ciento, mientras que al cierre de 2017 el número de desempleados cayó un 7,85 por ciento,

En cifras absolutas, Cataluña cerró 2016 con 62.023 parados menos mientras que al término de 2017 la bajada en el número de desempleados fue de 35.627. En cuánto a la afiliación a la seguridad social las diferencias no son tan significativas. Si en 2016, Cataluña lideró la ocupación con 119.185 afiliados más a la Seguridad Social, el 3,88 por ciento; al término de 2017 se situó en un segundo lugar, detrás de Madrid, con un aumento de 110.747 ocupados.

La precariedad

Al final de año, 4,7 millones de personas siguen inscritas como demandantes de empleo y las contrataciones y el empleo creado son de bajísima calidad.

El PIB y los beneficios empresariales ya han superado los niveles previos a la crisis y los dividendos repartidos están en máximos. Sin embargo la composición de la producción y el comportamiento de los agentes económicos no es el mismo.

Por el contrario, ni la inversión, ni el empleo ni las rentas salariales se han recuperado.

La creación de empleo sigue concentrada en actividades de bajo valor añadido, impulsada por la hostelería, comercio, construcción y los servicios auxiliares, con un peso limitado de la industria, los servicios públicos y de los sectores de intensidad tecnológica media y alta.

En diciembre, el 92% de los contratos firmados eran temporales y un 34% a tiempo parcial, reflejo de la enorme precariedad del mercado de trabajo, agudizada tras la reforma de 2012.

Solo 8 de cada 100 contratos firmados son indefinidos y casi la mitad a jornada parcial. La mitad (46%) de los contratos temporales que especifica su duración duran una semana o menos.

Protección en mínimos

Los niveles de protección contra el desempleo han dejado de caer pero siguen en mínimos. Hay 1,57 millones de personas en paro pero sin prestación según los servicios públicos de empleo (la tasa de cobertura bruta es del 57,9%) que en la mayoría de los casos se limita a una prestación asistencial.