sábado 22.02.2020
Votación en el Parlamento Europeo

La pesca eléctrica amenaza a Europa

El próximo pleno del Parlamento Europeo, que se celebrará entre los días 15 y 18 en Estrasburgo, votará un reglamento sobre medidas técnicas marinas cuyo debate afecta a una metodología que las organizaciones ambientalistas han calificado como destructivo 

Pesca Eléctrica
Pesca Eléctrica

El 21 de noviembre, el Comité de Pesca del Parlamento Europeo votó a favor de permitir la pesca eléctrica en el Mar del Norte. La pesca eléctrica aturde peces y crustáceos que salen a la superficie y quedan atrapados en las redes.

Esta pesca limpia el fondo del mar perfectamente. En cualquier técnica depredadora tradicional, la presa siempre tiene suerte, incluso si es débil. Con la pesca eléctrica, el organismo marino no tiene oportunidad. Pasamos de la depredación al exterminio.

Esta forma de pesca es tan destructiva que está prohibida en todo el mundo (incluso en China desde 2000), al igual que la pesca con explosivos o envenenamiento. Europa suprimiendo esta limitación.

La pesca eléctrica estuvo prohibida hasta 2006. Ese año, los Países Bajos obtuvieron una derogación para equipar el 5% de su flota con esta tecnología. Rápidamente demostraron mala fe excediendo en gran medida su cuota, lo que ahora los lleva a enfrentar demandas judiciales.

El argumento de los armadores es algo cínico: la pesca eléctrica, es mucho más eficiente que la pesca industrial habitual, ahorra diesel, lo que ayuda a cumplir los compromisos del Acuerdo de París y ... aumenta significativamente las ganancias.

Los resultados de la votación en la Comisión parlamentaria es sorprendente: 23 votos a favor, 3 en contra.

El voto del Parlamento Europeo es solo indicativo. La fecha de la votación final será el16 de enero.

Pulse fishing

La pulse fishing está a debate -  se ha traducido al español como pesca eléctrica-, es una variante del arrastre de fondo que en la actualidad solo practican los holandeses que, en su búsqueda de productividad, sustituyeron las cadenas que el aparejo convencional emplea para asustar a los peces y conseguir que entren en la red por electrodos que crean un campo eléctrico que inducen calambres en las especies para que abandonen el fondo y entren en el aparejo.

El argumento ecológico

El hecho de que el mes pasado la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo votase a favor de introducir en el reglamento de medidas técnicas excepciones a la prohibición general de emplear en la actividad extractiva explosivos, veneno, sustancias soporíferas, martillos neumático o corriente eléctrica ha movilizado a las organizaciones ambientalistas.

En primer lugar, se define como "un método de captura indiscriminada para extraer más peces con menos esfuerzo y ahorrar combustible que provoca impactos serios en el medio ambiente marino".

Además, varias organizaciones ambientalistas piden que se retiren todas las derogaciones que están en vigor y que permiten la pesca eléctrica a 84 embarcaciones holandesas, aunque son 75 las que la emplean efectivamente.

Dos visiones

Parte de los argumentos que los ecologistas emplean para atacar el método coinciden con los beneficios que apunta el sector pesquero holandés para conseguir que se dé cabida al sistema que han ido perfeccionando desde el 2006.

Es la relativa al menor consumo de combustible y la reducción de las emisiones, a la que los profesionales de la pesca suman un menor impacto en el fondo marino, pues no se introduce tanto en el lecho y una mejor selectividad, pues se reducen los descartes y se consigue una mayor supervivencia de las especies de talla inferior a la permitida.

Los ambientalistas, sin embargo, arremeten contra el empleo de unas redes que emiten golpes de corriente eléctrica al sedimento, «causando convulsiones musculares en los organismos marinos y forzándolos a salir del sedimento para poder capturarlos más fácilmente en la red». A eso añaden que esta modalidad es «muy perjudicial» para los pescadores artesanales.