Domingo 16.12.2018
Fútbol

La nueva España ilusiona para el presente…y el futuro

La victoria por 1-2 ante Inglaterra en Wembley en el estreno de este nuevo ciclo de la selección ha supuesto un golpe encima de la mesa por muchas razones, pero la primera y más importante es porque se mantiene una buena parte del bloque que fracasó en la cita mundialista 

La nueva selección española, encabezada por Luis Enrique, parece mantener algunas líneas básicas de lo que venían promulgando técnicos anteriores como Julen Lopetegui o Vicente Del Bosque pero, además, se busca potenciar el juego eléctrico que haga que el juego del equipo nacional sea menos previsible de lo que lo fue en el Mundial de Rusia bajo el mandato de Fernando Hierro.

La victoria por 1-2 ante Inglaterra en Wembley en el estreno de este nuevo ciclo de la selección ha supuesto un golpe encima de la mesa por muchas razones, pero la primera y más importante es porque se mantiene una buena parte del bloque que fracasó en la cita mundialista. De hecho, con el código de bono se puede apostar por el equipo de Luis Enrique como vencedor de la recién estrenada Liga de Naciones.

Caer en los penaltis ante el anfitrión le supuso a España un aluvión de críticas de la prensa nacional e internacional. Con toda la razón del mundo, nadie entendía que un equipo con jugadores como Isco, Ramos, Busquets, Iniesta, Asensio, Koke o Diego Costa no era capaz de superar los octavos de final. El fracaso le costó el puesto a Fernando Hierro y jugadores de la ‘vieja guardia’ como Silva o los mencionados Iniesta y Piqué decían adiós de forma oficial al equipo español.

La llegada del nuevo seleccionador y la aparición de caras nuevas en la convocatoria han propiciado un nuevo impulso e ilusión en el aficionado español. El partido ante los ingleses ha supuesto un lavado de imagen que se consideraba necesario. Una victoria en un gran escenario ante un enorme oponente. Buena imagen y mejor resultado en un partido peligroso, no por el hecho de que la Liga de las Naciones sea una competición especialmente relevante sino porque en un deporte como el fútbol, en el que priman tanto las emociones y sensaciones, España necesitaba levantarse tras un fiasco tan gordo como el que se vivió hace apenas unos meses.

Cerrada la etapa mundialista, ahora España debe poner sus miras en la próxima Eurocopa. Normalmente a un bloque como el de una selección se le mide en las grandes competiciones y, últimamente, la ‘roja’ ha ido de descalabro en descalabro. Por eso, y tras un ciclo triunfal en el que se lograron dos campeonatos de Europa y un Mundial, resulta evidente que lo que suceda en esa cita del año 2020 va a marcar no sólo el futuro de Luis Enrique sino también el de una generación que, poco a poco, va dando sus últimos coletazos.

Sin ir más lejos, y por personalizar en la figura de un emblema de nuestro fútbol, Sergio Ramos no quiere dejar el fútbol de selecciones sin ganar un último gran trofeo, el primero que levantaría como capitán del país que tanto ama. Al jugador del Real Madrid le vimos llorar de forma desconsolada tras perder frente a los rusos en el pasado Mundial, eran las lágrimas de un país que no se podía creer lo que había sucedido. Ahora, varios meses más tarde, la ‘nueva España’ ha empezado ilusionando con un buen fútbol y un gran resultado ¡Qué siga la fiesta lo máximo posible!

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