martes 30/11/21

El último campeón de LaLiga tiene ante sí, la oportunidad de revalidar el título de liga de forma consecutiva. Sería la primera vez después de 70 años que el Atlético de Madrid realiza esta gesta. Con un FC Barcelona convaleciente y un Real Madrid con nuevo entrenador e intentando volver a la senda de la regularidad, el Atleti tiene una oportunidad única para defender su título de campeón.

Pero el Cholo Simeone, como buen conocedor del contexto en el que su equipo se desempeña, sabe que no va a lograrlo a menos que dote a su equipo de nuevas armas y herramientas. La búsqueda de la evolución se volvió una permanente en el equipo del Cholo desde que los éxitos se fueron acumulando y pasaron de ser un equipo de media tabla alta a un miembro permanente del top 4 y pretendiente serio a LaLiga.

Con los títulos, se amplió el presupuesto, y con los nuevos ingresos llegaron las estrellas, tales como Correa, Griezmann o Joao Felix, que le costó al club 127 millones de euros. Pero las nuevas llegadas aumentaron las expectativas en el equipo, del cuál se esperaba una faceta ofensiva dominante, y dejar atrás la orientación defensiva, de prácticamente retracción absoluta en el propio campo.

Por mucho tiempo se le reclamó al Cholo Simeone el no poder cumplir con las expectativas de una plantilla con enorme potencial ofensivo. Pero poco a poco el Atleti está enseñando los colmillos en ataque y el primer tiempo frente al Liverpool en el Wanda demuestra que son capaces de ser un equipo con mucha pólvora. De poder empezar a replicar este desempeño cada fin de semana, el Atleti empezará a subir en las cotizaciones de plataformas de pronósticos deportivos de forma exponencial.

Y es que la imagen fue completamente opuesta a lo que se vio por ejemplo frente al Chelsea el año pasado cuando el Atleti fue fácilmente eliminado en octavos de final de la Champions League. Frente al Liverpool pasaban continuamente de la fase defensiva a la fase ofensiva con una naturalidad y precisión que seguramente sorprendió hasta al mismo Jürgen Klopp.

El año pasado el equipo se centraba en Luis Suárez como único centro delantero, Marcos Llorente actuando como locomotora empujando el balón hacía el área rival desde el medio o el lateral, y dos carrileros en Yannick Carrasco y Kieran Trippier que hacían el ida y vuelta permanente.

Pero este año, las llegadas de Rodrigo de Paul, Matheus Cunha y Antoine Griezmann dotaron al equipo de nuevo talento ofensivo, y un pequeño rompecabezas para Simeone.

Si analizamos los partidos del Atlético de Madrid en esta temporada, se puede notar la clara voluntad del entrenador por encontrar un nuevo equipo. De los 10 partidos antes del duelo frente al Liverpool en Champions, se utilizaron hasta 18 jugadores en solo la mitad de estos partidos, una clara muestra de la alta rotación realizada en una corta secuencia de juegos.

A esto hay que agregar que durante todo el mes de septiembre, el Atleti sumó 7 partidos en los que el rival metía gol primero. Esto quiere decir que primero es un cambio de paradigma de un club reconocido por su solidez defensiva, pero en segundo lugar que con la urgencia de ir detrás del marcador, Simeone tenía que buscar cambios de plan de forma ágil, algo a lo que el argentino no estaba acostumbrado, ya que por lo general era su equipo quien marcaba primero en años anteriores y luego se concentraban en defender la ventaja.

Esto provocó que en 6 partidos de los 10 previos al encuentro con el Liverpool, el Cholo hizo los 3 cambios de jugadores antes del minuto 65 de partido. Una vez más, demostrando la necesidad de rotar al equipo en búsqueda de la fórmula ideal.

Tampoco ayudó el contexto de algunos jugadores en las últimas semanas. Marcos Llorente sumó 13 goles y 12 asistencias la temporada pasada desde el centro del campo. Esta temporada el Cholo se vio obligado a ubicarlo en el lateral izquierdo debido a que Kieran Trippier volvió con una carga importante de partidos acumulados en verano con su selección.

Koke y Lemar acusaron lesiones que les cortaron el ritmo en el equipo y la sincronía con el resto de los jugadores, sobre todo con los recién llegados, como Rodrigo De Paul que desde que aterrizó se convirtió en pieza recurrente del equipo, jugando en prácticamente todos los partidos hasta el momento y alternando la mitad de sus minutos jugados como titular y la otra mitad entrando desde el banquillo. De Paul sigue adaptándose al equipo, pero si consigue replicar el mismo impacto que viene enseñando en la selección de Argentina, será un jugador clave para Simeone.

Pero otros como Geoffrey Kondogbia están experimentando un salto de calidad en su desempeño. El francés en particular está enseñando su mejor fútbol desde que llegara del Valencia el año pasado.

Antoine Griezmann empezó de forma tímida, quizás perturbado emocionalmente por su regreso a un equipo del cuál había salido de forma traumática para los aficionados hace dos años. Pero en las últimas semanas fue determinante para voltear el resultado frente al AC Milán en Champions y el doblete frente al Liverpool fue un recuerdo de que Griezmann es un jugador de clase mundial.

Luego está Joao Felix. El portugués viene in crescendo, y el partido de liga frente al Barcelona fue probablemente su mejor performance vistiendo la camiseta rojiblanca. Lo mismo para Thomas Lemar que tuvo un partido excepcional frente al Barça. La victoria por 2-0 vino acompañada de un despliegue de juego asociativo de muy alto nivel

Frente al Liverpool, Joao Felix fue nuevamente un puñal por la banda como atestigua el gol del empate en el que se quitó a dos rivales de encima con su velocidad y gran capacidad regateadora. Lemar también enseñó cualidades similares en el primer gol al recortar a un rival en un espacio muy pequeño al tener la línea de fondo pegada.

En conclusión, se puede apreciar el progreso del Atlético de Madrid del Cholo por lo que será uno de los equipos más interesantes a ver en LaLiga y en Champions por las novedades que presenta en relación a la temporada pasada. De mantener el mismo espíritu que siempre los caracterizó, y si consiguen sumarlo al potencial ofensivo que se vio en los últimos partidos, estaríamos hablando de un candidato a revalidar el título en liga además de un serio pretendiente a la Champions. El nuevo Atleti promete.

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