ATLÉTICO DE MADRID 3-0 MARSELLA

El Atlético redime en Lyon seis años de sequía europea

El conjunto rojiblanco rompe su sequía europea con un trofeo al que menospreciaron hace unos meses

El Atlético festeja el primer gol. | Europa League
El Atlético festeja el primer gol. | Europa League
El Atlético redime en Lyon seis años de sequía europea

El Atlético ha tenido que conformarse, no quedaba otra. El guión al inicio de temporada les deparó un horizonte negro en Europa que han conseguido matizar con otro título en la era de Simeone, la más dorada de un equipo que, eso sí, difiere de ese ‘modesto’ del pasado. Tres finales de Champions, tres derrotas. Tres finales de Europa, tres victorias. Esa es la mejor forma de poner en relieve a un equipo que este curso ha dado un paso atrás, pero que tras el ‘varapalo’ ya suma los mismos trofeos en esta competición que Juventus o Ínter de Milán, y queda únicamente por detrás del Sevilla (5).

El envite pudo discurrir bajo otro cauce, pero Griezmann es de otro nivel. El galo ha anotado en todos los encuentros y ha sido el gran héroe de este título. El Marsella asustó desde el inicio, pero un error les costó el primer tanto. A partir de ahí, el Atlético ya tomó la línea en la que más se acomoda, con una buena defensa y momentos de presión que se acrecentaron en la segunda mitad. Fue tras los primeros cuarenta y cinco minutos cuando el conjunto rojiblanco más se entonó, con un segundo tanto de Griezmann que liquidó la final. Gabi, a última hora, redondeó la goleada. Torres al fin tiene su título, aunque no el que soñaba hace un par de años.

Una Europa League “de mierda”

El billete directo para la fase de grupos de la Champions ha dotado de valor a una Europa League que siempre queda a expensas de qué equipos llegan a las últimas rondas. En esta ocasión, conjuntos modestos como el Salzburgo o no acostumbrados a dominar como el Marsella han empobrecido la conquista rojiblanca. Eso sí, el primero en restar importancia a esta competición fue el capitán colchonero. Lo hizo el pasado 1 de noviembre, tras empatar ante el Qarabag. “La Europa League es una mierda”, dijo tras el duelo. Ahora, tras el triunfo, ha obviado estas declaraciones y, junto al resto de la plantilla, han arrancado sobre el césped que se postergará a lo largo de la noche. Un ‘modus operandi’ que se ha dado también entre los aficionados, que se han dado por satisfechos con este trofeo menor.

Las palabras del capitán, no obstante, no fueron fruto de un calentón. O aunque así fuera, la frase de Gabi guarda mucha lógica, si apoyamos su razonamiento en el fracaso que supuso para el Atlético quedar tercero en su grupo tras el Chelsea, que no ha concluido entre los cinco mejores de la Premier, y la Roma. En esta campaña el Atlético ha disfrutado del duodécimo presupuesto más elevado, con 343 millones. El equipo inglés figura algo más arriba, pero el Roma ni siquiera se encuentran entre los dieciséis más destacados. Tras dos finales de Champions en tres años, no colarse en unos octavos de final donde han estado Besiktas, Shaktar o Basilea, entre otros, sólo puede tildarse de decepción.

El Atlético dobla al Marsella en presupuesto

El mayor logro del equipo rojiblanco en esta competición ha sido batir al Arsenal, el único rival que a principio de temporada gozaba de un mayor presupuesto que el suyo. Y pese a los tintes épicos, propiciados por una tempranera expulsión, lo cierto es que la suerte acompañó al Atlético en la eliminatoria. Aunque en otras ocasiones, recientes, también saboreó el lado amargo. En la final, cualquier otro resultado que no hubiese sido un triunfo, se habría traducido en fracaso, a tenor del discurso que el técnico colchonero ha emitido cada vez que ha cedido ante un grande.

“No nos podemos equiparar a estos equipos” o “la tercera plaza es lo máximo a lo que optamos”, han sido algunas de las frases de Simeone desde que entrena al equipo madrileño, siempre para restar presión a un conjunto que ha sido capaz, eso sí, de pelear ante los colosos en situación de inferioridad. Pero en esta ocasión, y en muchas otras, ellos han sido el ‘equipo grande’. El Atlético de Madrid doblaba en presupuesto al Olympique de Marsella. De sus 343 millones, a los 160 del equipo francés. Este vez el ‘pequeño’, el que estuvo a las puertas de obrar el milagro, el que merece casi la misma atención que el vencedor, fue el Marsella. Pero son las vitrinas del Atlético las que dispondrán de un nuevo trofeo, el sexto ya en la era de Simeone.