jueves 9/12/21

Entrevista con Javier Gomá Director de la fundación Juan March

Por Manu Pagola

Javier Gomá (Bilbao 1965) es el director de la Fundación Juan March. Estudió Clásicas, Derecho y Filosofía, es letrado del Consejo de Estado en excedencia y antes de Director fue Secretario del Consejo de la Fundación.

Pregunta.: Hablemos de las actividades de la Fundación:

Por ejemplo de las conferencias que están volcadas en Internet. Y estas las descargan al día entre 500 y 1000 escuchas. Así, ya no solo programamos las conferencias en función de la presencia en nuestra sede, también en los que nos oyen después a través de Internet.

P.: Qué significa eso

Su perfil es significativo. Un tercio son usuarios de Madrid, otro tercio es del resto de España y el siguiente tercio son usuarios del resto del mundo. Dicho de otra manera, de los que se nutren de nuestras conferencias, dos tercios son de fuera de Madrid.

La conclusión es que la audiencia ha variado. Encontramos otros usos a las conferencias y programamos en consecuencia.

P.: ¿Otras actividades?:

Y tenemos las exposiciones, los Museos de Palma de Mallorca y Cuenca, las diversas bibliotecas especializadas, como, entre otras, la dedicada al ilusionismo.

P.: Hable del Centro Avanzado de Estudios Sociales

Especialmente estamos satisfechos del Centro Avanzado de Estudios Sociales que tiene más de veinte años y empieza a dar sus frutos. Es centro mundial de referencia y excelencia. Se han hecho en su seno más de 70 tesis doctorales y vamos camino de las cien. Lo estamos reconvirtiendo como Centro de investigación Post Doctoral, dejará de ser un centro de preparación de Tesis Doctorales.

P.: ¿Y su apuesta por la Biología?

También trabajábamos en Biología. Y nos estamos desprendiendo de ella Participamos en su desarrollo y una vez conquistado el éxito dejamos que siga su propio camino. La iniciativa de la fundación Juan March ha resultado buena. Eso si colaboramos conjuntamente con la Universidad Autónoma y la Fundación Severo Ochoa.

P.: ¿Y que son sus actividades atípicas?

Además de todo lo anterior y otras actividades abordamos actividades atípicas. No solo pensamos proyectos, también los encargamos. Como por ejemplo biografías de españoles eminentes. Hemos encargado una decena que se publicarán, seguramente, dentro de tres años.

P.: Hablemos de las Fundaciones y de su situación actual.

Desde nuestra posición somos una entidad atípica, sin retórica, dentro de la tipología general:

Fundación como gestora. Funciona con los ingresos obtenidos por sus actividades. Han desplazado el coste al beneficio. Y su variación más característica es que no paga sus actividades el beneficiario sino el patrocinador, el sponsor. Asumen actividades que sean viables económicamente. Y por eso están condicionadas.

P.: ¿Hay otras?

Están las fundaciones patrimoniales: Las que dependen del rendimiento de su propio patrimonio. De su banco matriz, de su empresa, de su caja de ahorros. Son en si funciones instrumentales. Y además están las familiares, como somos nosotros, que funcionan porque han recibido a fondo perdido unas cantidades para su funcionamiento, en nuestro caso hace 54 años.

P.: Cómo se sitúan en este esquema

En este esquema somos un modelo puro, un tercer modelo, en el que no pedimos dinero y tampoco cobramos por nuestras actividades. Vivimos de los rendimientos de nuestro legado. Y eso lo acaba notando la gente a pesar que no somos una organización mediática.

P.: ¿Esto que significa?

Como no dependemos de taquilla las fundaciones clásicas, y nosotros somos clásicos dentro de este esquema, podemos ser experimentales. Y como seguimos un modelo clásico somos fiables y en general lo somos dado que aportamos fiabilidad, aportamos calidad.

P.: ¿Han cambiado mucho?

Los objetivos han cambiado desde el principio de nuestra existencia hace 54 años. Estuvo en unas cosas y está ahora en cosas bien distintas a aquellas. No queremos dedicar todo el presupuesto a una única actividad, preferimos distribuir nuestros recursos en partes. Y en cada área queremos ser los mejores.

P. ¿Y el panorama de las Fundaciones cómo está?

En los inicios de los noventa hubo un boom de Fundaciones, surgieron muchas nuevas. Fueron tiempos prósperos, florecieron, fueron activas en todo el mundo, en Europa, también en España.

P. ¿Porqué gustan las Fundaciones?

Al revés generan suspicacias. En España especialmente, desde siempre. En el siglo XIX los liberales entendieron que por definición la tenencia de bienes sustraían los capitales al libre mercado, algo que era malo por criterio. Tampoco lo entendieron los socialdemócratas a las fundaciones ligados como están ellos al concepto del interés general, cuya tutela le corresponde al Estado.

La única justificación entendible para la suspicacia es la que les acusa de defraudar a Hacienda. Pero no se puede juzgar a algo por su patología.

Pese a este panorama se fundaron fundaciones y siguieron, y siguen

P.: ¿Qué método sirve para buscar la excelencia?

Sigamos con la tipología. Las fundaciones subvencionadas. No ponen dinero. Si ideas, iniciativas, talento. Y es que para recibirlas se exige una formulación jurídica (Ong´s y Fundaciones) para que puedan concurrir. Son técnicas creadas para recibir ayudas. En situación de crisis desaparecen. Los patrocinios sufren especialmente las consecuencias de la crisis.

Cuando cambie la situación volverán a funcionar. Por eso su situación es cíclica, vienen, se van y vuelven otras.

El mundo de las fundaciones en la Europa continental (en América e Inglaterra es diferente) es complicado. Tenemos muchos impuestos como para pensárselo utilizar el dinero sobrante para crear una Fundación. Jurídicamente no es fácil hacerlo. Y gracias a la implantación general del estado del bienestar los problemas sociales son menores. Lo básico está cubierto y en consecuencia queda la cultura como posible inversión de las Fundaciones. Y a ella apela menos al corazón de un mecenas.

P.: Hablemos ya, al final, de Javier Gomá como intelectual.

Estudié Clásicas. Después Derecho e hice las oposiciones al Consejo de Estado en 3 años conjuntamente

He publicado dos libros. En septiembre sacaré el tercero, en Taurus. Se titulará Ejemplaridad pública. Con el pido que tenemos que hacer las cosas con emoción intensa.

P.: Eso quiere decir que un libro es continuación del anterior.

Si y como para poner un ejemplo escribí Aquiles en el gineceo, para preguntar qué tipo de cultura debemos concebir para la emancipación del individuo. Es en suma defender la teoría de la cultura como espejo público.

La fase actual es la que se queda con el lenguaje como liberación personal. Y sin embargo lo importante es la emancipación. Cómo ejercitar (virtuosamente) la libertad. Con la emancipación.

P.: Una tesis brillante

Soy wagneriano suele decir de mi un amigo. Llevo 30 años persiguiendo unas ideas y por eso los libros que voy escribiendo tienen continuidad. Uno pasa por la necesidad de la experiencia para conseguir generar esperanza. Y llegamos a la confrontación. Esta es necesaria aunque es imposible. Hay que reivindicar la esperanza PostMorten, la religión, la fe religiosa, a Dios al fin y al cabo.

Entrevista con Javier Gomá Director de la fundación Juan March