miércoles 20.11.2019
GUERRA ECONÓMICA

La de Chiquito y otras herencias que han separado a familias

A falta de que se abra el testamento con las últimas voluntades del humorista, las últimas informaciones apuntan a su sobrina Loli como la persona que más se podría beneficiar

Chiquito de la Calzada. | Imagen de archivo
Chiquito de la Calzada. | Imagen de archivo

Era un hombre que llevaba una vida sin ostentaciones, según afirman sus amigos. "Pero dinero tenía", dicen también. Entre la considerable liquidez sobre la que se especula, y sus bienes inmuebles, entre los que figuran su casa de Málaga y dos plazas de parking, Chiquito de la Calzada consiguió reunir un legado que, tras su fallecimiento, se ha convertido en motivo de disputa de sus familiares.

La muerte del humorista el pasado 11 de noviembre dejó consternados tanto a su círculo íntimo como a la legión de admiradores que contaba desde que irrumpió en la televisión con su particular vocabulario y su enorme sentido del humor. Gregorio Sánchez, su nombre real, y su mujer Pepita, cuyo fallecimiento en 2012 le sumió en una gran tristeza, no tuvieron hijos, por lo que la guerra por el reparto de su patrimonio no ha hecho más que empezar y se intuye polémico.

A falta de que se abra el testamento con las últimas voluntades de Chiquito, las últimas informaciones apuntan a su sobrina Loli como la persona que más se podría beneficiar de los seis sobrinos que tuvo.Según afirmó el periodista Jesús Manuel en 'Sálvame', el humorista la habría nombrado su "heredera universal", en detrimento del resto de sus familiares cercanos. Loli, hija del hermano mayor de Gregorio, ha sido siempre quien ha mantenido un contacto más fluido y estrecho con su tío, gracias a la proximidad de sus domicilios, y ha sido quien ha estado más pendiente de él. Respecto a las informaciones vertidas, por el momento ha decidido guardar silencio.

Quien acuñó expresiones como "fistro" o "jarl", también tiene a Tomás, otro hermano, que tuvo un papel muy activo durante su velatorio; sin embargo, fuentes cercanas al querido cómico aseguran que no tenían mucha relación. Chiquito no es el único famoso cuya legado ha desatado la guerra entre los posibles herederos. Hay conflictos que llevan años prolongándose en el tiempo y todavía no tienen viso de terminar.

Lina Morgan

La abultada herencia de Lina Morgan, acumulada tras una vida dedicada al trabajo, parece que acabará en manos del que fue su apoyo hasta el último momento, su chófer, y del padre Ángel, con el que la actriz colaboraba asiduamente, obviando a la familia que todavía le quedaba y con la que tampoco había tenido relación en los últimos tiempos -sus sobrinos fueron vetados de la capilla ardiente por expresa decisión suya-. Todo especulaciones por el momento pero que tienen muchos puntos de terminar siendo verdad. ¿Veremos a los sobrinos sentados en televisión? ¿Hablando para una revista? ¿Aireando los trapos sucios de la actriz? Cosas más sorprendentes hemos visto ya.

Rocío Jurado

Un año tardaron en acordar el reparto de la herencia de Rocío Jurado. Con un legado valorado en unos 7 millones de euros, la cantante quiso incluir en su testamento, además de a sus tres hijos y a su marido, a sus hermanos e incluso a su secretario. La que salió mejor parada del reparto fue Rocío Carrasco, nombrada heredera universal, aunque la cantante trató de contentar a todos y dejar las cosas bien atadas. Se equivocaba.

En cuanto falleció comenzaron los rifirrafes entre la familia, las acusaciones públicas en platós de televisión y el distanciamiento. Rocío Carrasco se alejó de la prensa del corazón, Rosa Benito y Amador Mohedano iniciaron una guerra televisada, Ortega Cano acabó en prisión,José Fernando dilapidando en clubs de alterne e ingresando en rehabilitación y Gloria Camila ejerciendo de portavoz y avivando el fuego con sus declaraciones. Todo un drama que no parece terminar nunca.

Cayetana de Alba

Para poder casarse con Alfonso Diez, la Duquesa de Alba tuvo que repartir el grueso de su herencia en vida para conseguir el beneplácito de sus hijos. Una medida que tampoco quedó exenta de polémica, ya queJacobo, su hijo más rebelde y con el que tenía una relación más complicada, manifestó su descontento con el reparto y tensó un poco más la relación entre todos. 

Pero no quedó ahí la cosa. Tras el fallecimiento y la apertura de un testamento sin demasiadas sorpresas -tampoco quedaba tanto por repartir-, fue su viudo el que no quedó del todo contento. Al parecer, Cayetana había manifestado un deseo acerca del futuro -económico- de su marido que no venía detallado por escrito. Alfonso no quiso remover, en un principio, nada de lo relacionado con la herencia, pero a principios de este año saltó la noticia de un posible encuentro entre los abogados de ambas partes.

Rocío Dúrcal

Lo que menos esperaba Rocío Dúrcal era que, tras su fallecimiento, su marido y sus hijos acabaran enfrentándose en el juzgado por el reparto de su herencia. En el inventario que Junior, el marido de la cantante, hizo de los bienes del matrimonio se le 'olvidó' incluir varias propiedades que tenían en Miami, México y Marbella. Los hijos de la pareja, sobre todo los dos mayores, entraron en cólera y acudieron a la justicia.

Comenzó entonces una guerra que tan solo pudo calmar Shaila, la hija menor y la que hizo de puente entre sus hermanos y su padre. Al final, las aguas volvieron a su cauce y consiguieron reconciliarse antes de que falleciese.

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