martes 22.10.2019
LOS 'SORAYOS' CONTRA EL PARTIDO

Santamaría contrata a un politólogo para vigilar a Cospedal

La vicepresidenta sigue al minuto las andanzas públicas de la secretaria general de su Partido. Marcaje mediático que revela una guerra de poder recrudecida por las citas electorales de este 2015 y el desastre de las andaluzas

María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría.| PP
María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría.| PP

Moncloa vigila a Génova. Penúltimo capítulo de la guerra por el poder dentro del Partido Popular: la vicepresidenta del Gobierno acaba de contratar a un experto en comunicación política para que reporte y analice las intervenciones públicas, apariciones en prensa, declaraciones y pulso político en medios de comunicación de alguien que debiera ser cercano. El objetivo es nada menos que la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal.

Estrella Digital ha podido saber que el profesional fichado es politólogo, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, que aúna en su perfil conocimientos y experiencia en sociología y comunicación. Lo anterior avala el foco de interés para Sáenz de Santamaría: comunicación política, opinión pública y análisis de medios de comunicación.

El impulso político y la disposición de recursos en el entorno popular se encuentra hoy en el Gobierno, que mira con cierto desdén al partido y le culpa de batacazos electorales como los registrados en las europeas de 2014 o las andaluzas de este mes de marzo. Pero no todo es tan claro.

El desastre electoral andaluz para el Partido Popular ha convertido el fuego cruzado habitual en guerra abierta entre tres grandes familias, de las que se reconoce su afinidad personal y se desconoce su pegamento político.

La primera de ellas es el autodenominado clan de los 'sorayos', con la vicepresidenta del Gobierno al frente y donde se incluyen el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, el nuevo ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, los gemelos Nadal (uno en Presidencia y el otro secretario de Estado de Energía) o Bermúdez de Castro como viceportavoz popular en el Congreso. Mucha Moncloa y mucho abogado del Estado.

El grupo anterior comparte Gobierno y diferencias con otro clan de distinta generación y conservadurismo ultrarreligioso donde se incluyen el ministro del Interior, Jorge Fernández; los titulares de Exteriores -Margallo-, Industria -Soria-, Fomento -Pastor-, el comisario europeo Arias Cañete.

Sin embargo, el objetivo primero de los 'sorayos' es Cospedal y sus acólitos, a quienes hacen responsables de la deserción de votantes, más que a la acción del Gobierno, de una equivocada estrategia desde Génova, y critican la imposible compatibilidad entre la secretaría general del PP y la presidencia de Castilla-La Mancha.

El clan de Cospedal abrió la veda esta Semana Santa con unas declaraciones (hablando de "los perdedores de Andalucía") de Carmen Rilobos, portavoz del PP castellano-manchego, culpando a sorayos y Arenas del batacazo andaluz. En este grupo aperece la figura renacida y ominipresencia mediática de Agustín Conde, rival en tiempos de Bono, exalcalde de Toledo y hoy muy activo en las tertulias televisivas. Los resultados autonómicos de de Cospedal el último domingo de mayo puede aclarar o complicar la guerra abierta entre familias populares.

Mientras Rajoy intenta mantener el equlibrio entre familias, los últimos resultados electorales y las citas por venir ha puesto nervioso al Partido Popular, que provocó la reciente celebración de una Junta Directiva Nacional donde toda la cúpula acordó -sin debate- mantener firme el rumbo hacia un destino que la mayoría de los mortales no conoce.

Cuando hay problemas, con el viento en contra, se gira la vista hacia la comunicación, como instrumento de análisis y como culpable de todos los males, y ahí encaja el fichaje de Sáenz de Santamaría, por otra parte responsable de la información que difunde el Gobierno y con recursos públicos sobrados para comunicación intitucional y personal.

El profesional contratado es un reputado experto en opinión pública, analista de campañas electorales y su reflejo en medios de comunicación, en particular el partidismo de la prensa de referencia española y la cobertura generalmente negativa hacia el partido o candidato rival, que analiza con rigor en artículos especializados y de difusión más amplia.

El marcaje político y mediático de Soraya Sáenz de Santamaría hacia María Dolores de Cospedal muestra el difícil equilibrio en la primera línea dirigente entre el proyecto particular de cada uno y el proyecto político general, que al calor de las elecciones salta en mil pedazos en favor del destino personal, normalmente asociado a un clan.

Se dice en altas esferas de la Administración que Soraya Saénz de Santamaría se lee los papeles, que se prepara las reuniones que celebra, una forma peculiar de expresar que en ella -y su equipo- confluyen muchas líneas de poder, desde los servicios secretos a crisis no resueltas desde los ministerios (ébola), el departamento de seguridad nacional o el control del consejo de ministros de los viernes.

A partir de ahora tiene un papel más que leer: las andanzas mediáticas de Cospedal.

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