lunes 23/5/22
Las reformas en las viviendas están en auge. Son muchos los vecinos que prefieren adecuar sus inmuebles antes de dar el salto vender y comprar otra casa. Sin embargo, según van pasando los años, más que pensar exclusivamente en adecuar la vivienda propia, es necesario dar una vuelta a las fincas de vecinos. Ciudades como…
Viviendas accesibles en los cascos antiguos: un reto con soluciones

Las reformas en las viviendas están en auge. Son muchos los vecinos que prefieren adecuar sus inmuebles antes de dar el salto vender y comprar otra casa.

Sin embargo, según van pasando los años, más que pensar exclusivamente en adecuar la vivienda propia, es necesario dar una vuelta a las fincas de vecinos.

Ciudades como Madrid cuentan en su zona más céntrica con inmuebles que no solo necesitan mantenimiento sino adaptar sus accesos a las personas mayores que los habitan, necesitando, en algunos casos, incluso reformas – en algunos casos beneficiándose de subvenciones municipales – para salvar la ausencia de ascensor o, en su defecto, la incorporación de salvaescaleras a sus estructuras.

«Pensamos en viviendas en el centro de la ciudad, pero son muchos los municipios que tienen la misma situación en su casco más histórico o antiguo. Antes no era tan habitual tener presente las necesidades de accesibilidad cuando, ahora, en cualquier obra nueva, están más que contempladas» explican desde Hidrolift Europa, una empresa especializada en este tipo de soluciones y que ha visto incrementadas en los últimos meses las peticiones de precio de salvaescaleras en Madrid.

¿Por qué es mejor optar por este tipo de soluciones?

Hay varios motivos por los que una finca debería apostar por dar solución a sus vecinos.

En primer lugar, la incorporación de este tipo de soluciones para accesibilidad y movilidad incrementa el valor de la finca ya que deja de limitar a sus posibles vecinos. «Se trata de dar soluciones versátiles a las necesidades de los vecinos presentes y futuros» comentan.

En segundo lugar, muchos vecinos tienen ya hecha su vida alrededor de su barrio, lo que significa que sus comercios, médicos y opciones de ocio están más definidas. Para ellos, cambiar de zona, de barrio o incluso de localidad en busca de más comodidad puede suponer perder sus raíces y sus facilidades. «El comercio de proximidad ha dado un salto cuantitativo durante la pandemia, poniendo en el foco a los vecinos más necesitados para abrir una red de ayuda. Esto, en las nuevas poblaciones, aún no está tan desarrollado» comentan algunos administradores de fincas.

Finalmente, en el momento que uno de los vecinos necesita de ayuda para acceder a su vivienda, la comunidad tiene la obligación de planificar esas actuaciones. Es por ello que, desde los consistorios, siempre suelen tener en marcha una serie de ayudas para permitir que se lleven a cabo.

Viviendas accesibles en los cascos antiguos: un reto con soluciones
Comentarios