lunes 16.12.2019

Ver para Crecer ha entregado 2.000 gafas nuevas a personas en riesgo de vulnerabilidad en España

En abril pasado se cumplía el trigésimo proyecto de Ver Para Crecer. En colaboración con la ONG REMAR, seis ópticos-optometristas voluntarios revisaron la vista de un centenar de personas en situación de riesgo en las instalaciones con las que esta institución cuenta en Alcalá de Guadaira (Sevilla)
/COMUNICAE/

En abril pasado se cumplía el trigésimo proyecto de Ver Para Crecer. En colaboración con la ONG REMAR, seis ópticos-optometristas voluntarios revisaron la vista de un centenar de personas en situación de riesgo en las instalaciones con las que esta institución cuenta en Alcalá de Guadaira (Sevilla)


El proyecto Ver para Crecer une en el propósito de acercar la salud visual a personas en riesgo de exclusión social en España a la iniciativa filantrópica Vision For Life de Essilor y de la Fundación Cione Ruta de la Luz.

En sus cuatro años de existencia, doscientos ópticos-optometristas voluntarios de toda España han revisado la vista a casi 3.000 personas, y entregado en torno a 2.000 gafas a personas con escasos recursos en dieciocho ciudades de toda España.

Ver para Crecer apoya, en cada una de estas acciones, a organizaciones locales que trabajan con estos beneficiarios/as, y facilita, a todo el que se le haya prescrito y la necesite, una gafa graduada nueva adaptada a sus gustos y necesidades de manera gratuita. En la acción número 30, el proyecto apoyó la labor de REMAR Sevilla.

Aida Mensour fue una de las seis profesionales de la salud visual voluntaria que participó en la acción. Tenía la experiencia en la graduación de niños y niñas saharauis, que llegan a España de la mano del proyecto Vacaciones en Paz, pero hasta ahora no había trabajado sobre el terreno en ninguna de estas acciones. “Fue una experiencia gratificante. La gente se mostraba tan agradecida, que llegó a emocionarnos a todos los que participamos de la acción. Con ser importante la labor que se lleva a cabo en otros países, cuando compruebas que tu trabajo ayuda a personas que lo necesitan en tu propio entorno reconforta especialmente”, dice.

Uno de los beneficiarios que graduó Aida tenía una hipermetropía de más de cuatro dioptrías en cada ojo, y cerca seis de astigmatismo. Su agudeza visual era, por lo tanto, bajísima “Después de ponerle las gafas de prueba, y comprobar cómo iba a ver con ellas, me puso una sonrisa que no olvidaré. Me hizo sentirme orgullosa de la Ruta de la Luz y también de la profesión de óptico”, resume Aida.

http://fundacionrutadelaluz.es/portfolio-item/ver-para-crecer/

Fuente Comunicae

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