Miércoles 26.09.2018

Sigue estos consejos para evitar o prevenir las alergias

Hay que tener en cuenta que los alérgenos y las sustancias contaminantes pueden llegar al hogar a través de diversas vías

Alergia
Alergia

Con independencia de la estación del año de la que se trate, un alérgico al polvo doméstico puede sentir en cualquier momento los síntomas respiratorios de esta enfermedad. Pero por suerte, estos se pueden prevenir simplemente siguiendo una serie de pautas.

Y es que una casa puede acumular una media de cuatro kilos de polvo durante el año, conteniendo entre un 70% y un 90% de partículas grises y marrones, células de piel, entre un 5% y un 25% de fibras, y hasta un 5% de pelos.

Síntomas más comunes de la alergia a los ácaros del polvo

Con respecto a los síntomas que puede causar la alergia al polvo, estos son principalmente picor de ojos, lagrimeo, estornudos, mucosidad, tos y cansancio. Pues bien, en muchas ocasiones, los ácaros pertenecientes a la familia de los arácnidos son los causantes de los procesos alérgicos. Estos resultan inofensivos, pero sus excrementos suelen contener niveles altos de proteínas alérgicas que pueden originar crisis asmáticas y otros procesos.

¿Son efectivas las vacunas contra la alergia a los ácaros?

Aunque conviene tener en cuenta los efectos secundarios de la vacuna contra la alergia a los ácaros, lo cierto es que este tratamiento es eficaz y bastante seguro. Sin embargo, se puede llegar evitar los síntomas de esta enfermedad sin tener que llegar a vacunar. Para ello es fundamental seguir los siguientes consejos.

En primer lugar es muy importante descalzarse y ponerse un calzado limpio cuando se entra en casa. Hay que tener en cuenta que los alérgenos y las sustancias contaminantes pueden llegar al hogar a través de los zapatos.

Cómo prevenir

Si tienes suelo de madera, aspíralo al menos cinco minutos una vez a la semana

Hay que prestar especial atención también al suelo de la vivienda. Si este es de madera, almacenará siempre menos ácaros que las alfombras, pero también es cierto que lo mueve con bastante rapidez. Por eso, si se tiene suelo de madera, es aconsejable pasarle la aspiradora durante cinco minutos, y una vez en semana como mínimo.

Un felpudo no es tampoco un buen aliado para una persona alérgica. En su lugar, conviene colocar una alfombrilla lavable en la puerta de la casa. Por otro lado, las tapicerías en general son un tejido ideal para los ácaros, siendo preferible sustituirlas por sofás de cuero.

¡Cuidado con los dormitorios y el salón!

Habrá que prestar especial atención al salón y el dormitorio, teniendo en cuenta que estas estancias reúnen las condiciones de vida ideales para los ácaros, es decir, humedad, calor, alimento y oscuridad.

Las cortinas están en contacto directo con el aire de la ventana, y al ventilar, retienen el polen del ambiente. Por ello, conviene pasar semanalmente la aspiradora por estas zonas, y mover los muebles una vez al mes, para aspirar el polvo que contienen por debajo.

Pon límites a tus mascotas

No resulta en absoluto conveniente que las mascotas entren ni en el salón ni en la cocina. Hay que tener presente que el pelo de los animales tiende a caerse fácilmente, y este contiene saliva y sudor. Sustancias que provocan reacciones alérgicas en gran cantidad de personas. Razón esta por la que conviene comprobar que la aspiradora está recogiendo bien todos los pelos.

En cuartos de baño y cocinas, la humedad favorece que aparezca el moho. Si las esporas se esparcen a través del aire, pueden originar reacciones alérgicas. Habrá que tener especial cuidado también de no regar en exceso las plantas, ya que de esta forma la tierra se convierte en un criadero de moho.

Es aconsejable procurar que no caigan restos de comida en el suelo de la cocina, tales como por ejemplo las migas de pan, ya que provocan hongos. Estos se forman también en las tablas de cortar madera, por lo que es mucho mejor utilizar las de plástico.

¿Sabías que la cama es todo un foco de ácaros?

Una cama puede llegar a concentrar 10.000 ácaros, y más de dos millones de sus excrementos. A lo cual hay que sumar que a los dos años, el 10% del peso de la almohada puede ser ácaros muertos y sus heces. Por esto conviene aspirar el colchón y la almohada una vez por mes, o bien lavar esta última una vez al año a 60ºC. El cubrecolchón debe ser anti ácaros siempre.

Cada semana se debe pasar la aspiradora alrededor de la cama durante cinco minutos, para recoger los ácaros que caen al suelo después de mover la colcha o las mantas. Finalmente, conviene tener especial cuidado con los peluches. Estos contienen numerosos ácaros del polvo, así como otras sustancias que pueden causar problemas graves a los niños. Por esto, lo mejor es meter los peluches en una bolsa de plástico y congelarlos durante dos días. Después se pueden lavar si se desea. 

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