martes 7/12/21

“Tener hambre” y “sentir hambre” son cosas completamente distintas. La primera se asocia con una necesidad fisiológica del cuerpo para reponer energías por medio del consumo de alimentos. Por otro lado, la segunda se conoce como hambre emocional y hace referencia a la acción de comer con el objetivo de silenciar o suprimir una emoción.

No tener una alimentación completa es una de las principales razones por las cuales aparece más fácilmente el hambre emocional. Sin embargo, con el curso online gratuito El Gran Cambio, será más fácil para las personas identificar el hambre real vs. hambre emocional y controlarlo, promoviendo una mejor alimentación.

Los factores que conllevan hambre emocional

Existen dos tipos de hambre. Por un lado está el hambre real que consiste en la necesidad natural y física del cuerpo de alimentarse para reponer las fuerzas y la energía, y por el otro está el hambre emocional, generada por el estrés cotidiano, los sentimientos y como respuesta ante las emociones negativas. Cuando este tipo de hambre se convierte en algo habitual es momento de tomar las medidas necesarias.

Aunque el hambre emocional puede deberse a muchos factores, uno de los principales tiene que ver con las carencias de ciertos nutrientes en la dieta. De hecho, según la OMS, alrededor del 98% de la población mundial presenta carencias en su régimen alimenticio, lo cual no solo genera enfermedades, sino también problemas emocionales. En estos casos, lo mejor es informarse al respecto y de esta manera poder identificar cuándo se está experimentando hambre emocional o hambre real.

Cómo diferenciar el hambre real y el hambre emocional

Muchas personas no saben cómo diferenciar el hambre real del hambre emocional. Pero la realidad es que diferenciarlas no es tan complicado. Por ejemplo, el hambre real suele aparecer de manera gradual y su frecuencia depende de los hábitos y horarios de comer de la persona. Es decir, que cuando se va acercando su hora habitual de comer es normal que el cuerpo empiece a tener hambre. Por otro lado, el hambre emocional aparece en la mayoría de los casos, cuando se experimentan sentimientos de culpa, estrés, depresión, incertidumbre, aburrimiento, cansancio, etc. Este tipo de hambre se suele reconocer porque a la persona se le antoja comer dulces, y porque aparece de manera repentina, causando cierto grado de estrés. No controlar el hambre emocional hace que la persona coma en exceso y aparezcan posteriormente problemas como la obesidad y el sobrepeso.

En el curso online gratuito de El Gran Cambio se ofrece una formación de 7 días para quienes desean transformar su cuerpo y su mente. En el curso se aprenderá a diferenciar estos dos tipos de hambre y cómo actuar ante el hambre emocional. Los participantes también aprenderán a planificar sus comidas, hacer compras saludables, hacer frente a la ansiedad y mucho más. Finalmente se hará una sesión en directo de preguntas y respuestas para aclarar cualquier duda surgida durante la formación.


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