miércoles 22/9/21

Los especialistas de Área 44 Servicios Educativos se consolidan como una opción eficaz para ayudar a los niños con problemas para aprender a leer

Según el criterio del director de Área 44 Servicios Educativos, el psicopedagogo Juan José Millán, "los niños no suelen estar preparados antes de los 6 años para empezar a leer, aunque como en todo lo relacionado con los niños, son las fases del desarrollo las que van a marcar estos puntos”. Así, el especialista destaca la idea de que la capacidad de un escolar para empezar a leer y posteriormente a escribir no está determinada por la edad cronológica ni del curso, sino que se basa en el desarrollo de diferentes aspectos básicos a nivel cognitivo y sensorial. En el ámbito del aprendizaje de la lectura en los niños hay diversidad de opiniones, con sus explicaciones y justificaciones pertinentes si se busca la opinión de diferentes especialistas en lectoescritura. Millán presenta algunos aspectos de gran importancia e interés que pueden indicar cómo se pueden identificar posibles dificultades y cuándo es el mejor momento para aprender a leer.

Empezar a leer: los factores claves para descubrir si un niño está preparado

Es fundamental, indica Millán, que presente un desarrollo apropiado a nivel visual (no solo es preciso descartar dificultades de visión, sino que además es esencial valorar cómo usa lo que ve) que le permita realizar una correcta identificación de “esas rayas a las que terminamos llamando letras”. Para ello, además del componente fisiológico a nivel visual, es especialmente importante valorar aspectos relacionados con los procesos perceptivos y también con el nivel de desarrollo de la capacidad atencional, que “no se trata de que sea buena o mala, sino de que tenga un rendimiento que permita llevar a cabo las tareas de discriminación necesarias” comenta el psicopedagogo. Además, es imprescindible que tras la identificación de la grafía, esta se reconozca y se pueda asociar a un sonido, lo que implica una gran cantidad de tareas neuropsicológicas que, en palabras de Juan José Millán, por lo general no se presentan operativas a nivel neuropsicológico hasta, aproximadamente, los 6 años. Además, tiene que haber una madurez neurológica determinada que permita una “respuesta automática del proceso”. El psicopedagogo experto en Neuropsicología Infantil, comenta que se debe automatizar el siguiente proceso: Identificación de la grafía, reconocimiento de la grafía, asociación de grafía a sonido, ejecución del sonido. En este último punto se encuentran también muchas dificultades, a la hora de convertir una letra en un sonido pronunciado, lo que denomina “conversión del grafema a fonema”.

Evaluación de la situación

Cuando un niño, tanto en Infantil como en Primaria comienza a tener dificultades con la lectura, es preciso evaluar la situación para determinar si se trata de una cuestión evolutiva, caso en el cual Millán indica que sería “totalmente contraproducente forzar al niño a leer”, o si por el contrario se trata de un escolar que a nivel evolutivo se encuentra en plenas facultades para leer, pero muestra dificultades. “La intervención temprana y la identificación son aspectos clave que pueden determinar, no solo toda la escolaridad, también su vida adulta”.

¿Qué dificultades pueden observarse en la lectura?

El director de Área 44 Servicios Educativos indica que puede haber muchos aspectos que dificulten el inicio lector. “Desde aspectos relacionados con un mal esquema corporal, dificultades en la organización espacial, una lateralidad mal asentada que influya en la desorganización de su espacio, problemas a nivel visual, dificultad en los procesos de atención, problemas auditivos... Existe una gran cantidad de aspectos a valorar para identificar dónde está el origen de dichas dificultades”. Además, comenta que, en escolares de primeros cursos de primaria, existen algunos aspectos que solo pueden valorarse a través de una evaluación psicopedagógica. Aspectos tales como el ritmo lector (no en cuanto a velocidad, sino en cuanto a las unidades básicas de lectura), rutas de acceso a la lectura (ruta semántica y ruta fonológica, de la que dan cuenta también en su canal de YouTube: @area44cp), comprensión lectora, capacidad para extraer inferencias del texto leído… “Además, una vez que un escolar ya escribe, es muy importante valorar también la escritura, porque además de ofrecer mucha información sobre cómo se genera la estructura lectora, es posible que escriba de la forma que lee, o de la manera que habla, por lo que es fundamental valorar las dimensiones del lenguaje” asegura Millán.

Evaluación presencial o online

Juan José Millán explica que desde su institución Área 44 Servicios Educativos, realizan una evaluación pormenorizada de los procesos lectores. En su blog dedica una entrada a las dificultades en la lectura en la que se explica todo lo relacionado con los aspectos que evalúan. Estas evaluaciones “ya no son como antes, pues ahora se saben muchas cosas gracias a la investigación y los avances en psicopedagogía y vamos mucho más allá de las palabras que puede leer un escolar en un minuto o de cuánto tiempo tarda en leer un texto determinado, que es lo único que se hacía 30 años atrás”. Esta evaluación puede hacerse presencial en el domicilio, en centros asociados y también online, pues según indica Millán, “fuimos pioneros en hacer psicopedagogía online. Desde Área 44 llevamos 12 años compaginando trabajo online y presencial, por lo que contamos con una técnica muy desarrollada y muy científica que nos permite evaluar con la máxima comodidad para las familias y para los escolares, y que nos ha permitido, no solo poder ayudar a niños de toda España, sino que nos ha abierto puertas a trabajar con escolares de países de toda Europa y parte de Centro América y del Sur de América”. En una mañana, asegura Millán, el equipo de Área 44 realiza todas las pruebas necesarias, ya sea presencial u online, para así poder diseñar todo el plan de intervención. Además, “es imprescindible poder trabajar cerca de los profesores para conocer la forma en que trabajan en el aula y poder formar un equipo que vaya en la misma línea”, por lo que el contacto entre los profesionales de Área 44, las familias y los colegios es constante


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