¿Por qué te deberías decantar por un Servidor Virtual Privado?

Cada VPS dispone de su propio sistema operativo independiente, y que determinados servidores virtuales cuentan incluso con su propio kernel

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¿Por qué te deberías decantar por un Servidor Virtual Privado?

Todo aquel que desee actualizar su hosting, o bien buscar una opción que resulte más económica que un servidor dedicado, tiene en el VPS (es decir, el Virtual Private Server o Servidor Virtual Privado) una alternativa perfecta.

Hoy en día, tres de las soluciones principales a la hora de hablar de alojamiento web son el hosting compartido, los servidores dedicados y los servidores virtuales. Cada una de ellas dispone de niveles distintos.

Hosting compartido, servidores dedicados y VPS

El hosting compartido o shared hosting es una excelente opción para empezar con una página web, teniendo en cuenta que es la más económica. Sin embargo, sus características son menos especiales. Por otro lado, los servidores dedicados son bastante seguros y totalmente susceptibles de ser personalizados, si bien es cierto que resultan más costosos y su mantenimiento es más complicado.

En cambio el VPS presenta características de las dos opciones anteriores. Como en el caso del servidor compartido, está compuesto por varios usuarios, y además, es personalizable, como los servidores dedicados.

 

VPS vs. Shared hosting, ¿en qué se diferencian?

Con respecto a las principales diferencias entre un hosting compartido y un VPS, hay que mencionar en primer lugar sus distintas capacidades de plataforma. Normalmente las cuentas de hosting compartido están configuradas con un panel de control como cPanel o Plesk. En este no solo se puede acceder a nivel de usuario, sino que el panel de control es el único método de administración del servidor, cuyas funciones estarán limitadas en buena parte por aquellas de las que disponga el panel.

Sin embargo, el VPS tiene en esencia las mismas capacidades que el servidor dedicado. Si bien es cierto que se puede instalar el cPanel o bien otro panel de control, los usuarios de VPS tendrán control absoluto del sistema a través de una SSH. No existe límite alguno al VPS que vayan más allá de los de los límites del hardware. Todos los VPS permiten crear dominios ilimitados y usuarios ilimitados entre otras opciones, hasta agostar la capacidad del CPU, RAM y el espacio que tenga el VPS asignado en el disco.

El VPS ofrece una seguridad superior

Un problema básico en los entornos de hosting compartido es la inseguridad. Cada usuario ejecuta aplicaciones distintas dentro del mismo sistema operativo, por lo cual hay muchas probabilidades de que alguno de ellos haga explotar el sistema, afectando a todos los demás que se encuentran alojados en el servidor.

En cambio el VPS, similar al servidor dedicado, permanece aislado de otros servidores virtuales casi por completo. No hay que olvidar que cada VPS dispone de su propio sistema operativo independiente, y que determinados servidores virtuales cuentan incluso con su propio kernel. Lo cual permite que los usuarios puedan personalizar sus propios firewalls y configuren la seguridad, con total independencia de otros servidores virtuales que sean ejecutados en el mismo host.

Distintas opciones y extensibilidad

También se encuentran diferencias básicas en las opciones y la extensibilidad de ambas alternativas. Los proveedores de hosting compartido controlan completamente todo lo que está disponible en su entorno de alojamiento, y normalmente tiene unas opciones bastante limitadas. Cuando una configuración resulta compatible con un host, puede resultar totalmente inutilizable con otro, por los límites de capacidad de los usuarios.

El VPS funciona de forma completamente distinta. En este caso se trata de un servidor dentro de otro servidor, o un servidor virtual que permite un control total del entorno del servidor individual. La mayor parte de los proveedores de VPS permiten elegir entre distintos sistemas operativos. Cualquier host VPS ofrece la capacidad de instalar cualquier software que se necesite. En los hosts VPS no hay ninguna restricción acerca de lo que se puede instalar y lo que no.

La asignación de recursos es diferente en cada opción

Finalmente, otra diferencia fundamental entre el hosting compartido y el VPS es la asignación de recursos. En el primer caso, todos los recursos de hardware son compartidos por todos los usuarios, con límites en relación a la cantidad de ancho de banda, espacio de disco y demás recursos disponibles para los usuarios.

Además de esto, los recursos de los usuarios individuales no se encuentran separados, ni se puede monitorear de forma efectiva el rendimiento del servidor. Por lo cual, las deficiencias son más que visibles.

Cuando se utiliza un nodo VPS, cada servidor virtual privado tiene asignado un determinado espacio en disco, RAM y otros recursos. Las técnicas de virtualización le dan a esto un manejo un tanto distinto. En este sentido, los recursos de VPS equivalen prácticamente a las secciones reales del hardware físico en un servidor. Es decir, una ranura RAM para un VPS, un núcleo de CPU reservado para este también, etc. Si se combina dichos recursos dedicados con determinadas herramientas de monitoreo avanzadas, se puede conseguir un hosting de servidores virtuales bastante más confiable que el hosting compartido.