jueves 21/10/21

¿Cómo mantener una piscina? por PISCINAS PREMIER

Tanto en verano como el resto del año, es fundamental realizar el cuidado y el mantenimiento necesario para conseguir tener la piscina en las mejores condiciones posibles. Teniendo en cuenta algunas sencillas recomendaciones se puede tener una piscina siempre limpia y cristalina
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Tanto en verano como el resto del año, es fundamental realizar el cuidado y el mantenimiento necesario para conseguir tener la piscina en las mejores condiciones posibles. Teniendo en cuenta algunas sencillas recomendaciones se puede tener una piscina siempre limpia y cristalina


PISCINAS PREMIER empresa especializada en piscinas de fibra, ofrece en este artículo algunos consejos sobre las tareas de mantenimiento que hay que realizar para disfrutar de una piscina en perfectas condiciones.

Mantenimiento del agua
El agua de la piscina está en contacto con muchos factores desfavorables, como el sudor, el cabello, el polen, las hojas, etc. Por ello, el agua se debe filtrar y tratar.

Para obtener un agua pura y protegida, se debe realizar un mantenimiento regular. Para realizar un buen mantenimiento en una piscina hay que tener en cuenta:

El pH del agua
El pH es la base de un agua bien tratada y debe tener un nivel entre 7,2 y 7,4. Un pH mal equilibrado puede causar, un cambio en el color del agua, menor eficacia de los desinfectantes, irritación en los ojos y la piel y desarrollo de algas en la piscina.

El TH (dureza) del agua
Hay que evitar el agua dura, ya que puede deteriorar el revestimiento de la piscina, así como también los accesorios, no debe ser superior a 25°F.

Una dureza demasiado alta puede causar depósitos de cal, paredes rugosas, incrustaciones en el filtro, irritación de la piel y los ojos y agua turbia y blanquecina.

El TAC (alcalinidad) del agua
Indica la capacidad de regular las fluctuaciones del pH. El valor ideal debe estar entre 8º y 15º.

El TAC desequilibrado puede causar: agua turbia, daños en el revestimiento y obligar a aumentar el uso de productos de corrección del pH.

El uso de cloro en el agua
Para garantizar la higiene y tener un agua cristalina, lo ideal es que el nivel de cloro se encuentre entre 1 y 2 mg/l.

En ocasiones si se experimenta un desequilibrio en el agua, es importante reajustar la dosis de los productos o realizar un tratamiento de choque en manos de un profesional experimentado.

¿Por qué es necesario filtrar el agua de la piscina?
El agua sin filtrar, es un agua llena de bacterias, contaminación e impurezas.

La filtración consiste en renovar el agua de la piscina, utilizando la misma agua girando circularmente mientras se purifica con cada rotación.

El sistema de filtración se compone de varias herramientas como los skimmers, bomba, las tuberías, el filtro, posiblemente un sistema de desinfección del agua o un calentador y por último las boquillas de descarga de agua que devuelven el agua limpia a la piscina.

Hay que tener en cuenta, que no todas las piscinas prefabricadas necesitan equiparse con todas estas herramientas, pero el tratamiento del agua sigue siendo importante en todas ellas.

Diferentes maneras de tratar el agua de la piscina

1) Cloro
Tratar la piscina con cloro es la solución más común. Es un producto químico con un fuerte poder antibacteriano y antiálgico, capaz de eliminar bacterias, hongos y algas.

El cloro no estabilizado puede utilizarse en combinación con un estabilizador, ya que se degrada rápidamente con la exposición del sol y pierde rápidamente su eficacia. Pero también se puede utilizar cloro estabilizado, que ya contiene un estabilizador que lo hace más eficaz durante más tiempo.

Hay que tener en cuenta que el principal inconveniente del cloro es que irrita los ojos, la piel y las mucosas.

2) Bromo
Es posible recurrir al tratamiento de una piscina con bromo. Este producto actúa como desinfectante, antioxidante, anti algas y combate los microorganismos para purificar el agua de la piscina. Su eficacia está estrechamente relacionada al pH,

Hay que tener en cuenta que es incompatible con el cloro estabilizado y algunos productos ácidos.

3) Electrólisis salina
Otra alternativa es optar por el tratamiento de una piscina con electrólisis salina. La electrólisis es económica, ecológica y compatible con las piscinas naturales. Este tratamiento ayuda al electrolizador que descompone la sal presente en las piscinas para producir un cloro natural y no irritante.

4) PHMB (Polihexanida)
Menos extendido, el tratamiento de una piscina con PHMB consiste en utilizar un producto, inoloro, no irritante, insensible a los rayos UV y al pH. Además, tiene un poder remanente que hace que el agua se encuentre siempre desinfectada, e incluso actúa como floculante, por lo que participa en el buen funcionamiento de la filtración. Por otro lado, se debe combinar con un producto anti algas ya que por sí sólo no combate las bacterias y los virus.

5) Lámpara UV
El tratamiento de una piscina con UV consiste en utilizar un reactor o un esterilizador con una lámpara UV. Esta lámpara difunde rayos UV y el agua se desinfecta, ya que estos rayos destruyen las bacterias, los virus y los hongos.

6) Ozono
El ozono es un tratamiento que consiste en inyectar gas, que desinfecta el agua de la piscina. Es una solución natural, eficaz contra las bacterias, los gérmenes, los virus y la materia orgánica.

7) Oxígeno activo
Por último, se puede tratar la piscina con oxígeno activo, que se presenta en forma de peróxido de hidrógeno. Este producto es formidable contra los microorganismos y las algas, y tiene la ventaja de ser respetuoso con el medio ambiente, no irrita la piel, los ojos y las mucosas.

Por otro lado, tiene una potencia residual débil que obliga a asociarla con un estabilizador. Además, es más eficaz en piscinas pequeñas.

Mantenimiento de piscinas
Además de la calidad del agua, también es necesario limpiar la piscina. Hay muchos accesorios y métodos para hacer que la piscina esté más limpia e higienizada.

El primer paso es el uso de una red de inmersión para eliminar algas, insectos y la suciedad de la superficie del agua. Existen diferentes tipos de redes, como la red de superficie, que se utiliza para limpiar la superficie del agua, o la red de fondo, que en este caso limpia y recupera todas las impurezas situadas en el fondo de la piscina. El uso de una aspiradora o un robot igualmente se utiliza para limpiar la piscina a fondo.

El mantenimiento de una piscina también puede realizarse mediante la instalación de una cubierta. De hecho, la cubierta tiene varias funciones: mantiene la temperatura estable, protege el agua y proporciona seguridad alrededor de la piscina.

Para finalizar, es importante recordar que existen gran variedad de tipos de piscinas, como las piscinas de poliéster, de fibra, prefabricada, etc., sea cual sea la elección hay que tener en cuenta ser muy escrupuloso con la limpieza, ya que el agua desinfectada no permanecerá estable y limpia durante mucho tiempo, si no se dedica un tiempo al mantenimiento regular, la suciedad y los residuos pueden acumularse rápidamente en las paredes y en el fondo de la piscina.

Finalmente, se comprueba la calidad del agua y si es necesario realizar un tratamiento de choque.

Después de conocer las diferentes tareas que requiere el mantenimiento de una piscina para mantenerla en las mejores condiciones de limpieza y salubridad es el momento de poder disfrutar de un buen chapuzón.

Fuente Comunicae

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