sábado 19.10.2019
Interesante para la industria, alimentación, la farmacología,...

Plásticos biodegradables a partir de residuos de lana y plumaje

Un método "sencillo y limpio" para extraer queratinas de los residuos de lana de oveja y de plumaje de pollos y fabricar con estas proteínas bioplásticos degradables. Este método es altamente eficiente y no genera residuos tóxicos y además las queratinas resultantes son más solubles en medios acuosos, lo que puede ser interesante para la industria y otros campos, tales como el de la alimentación, la farmacología, el tratamiento de aguas o la cosmética

Desarrollan plásticos biodegradables a partir de residuos de lana y plumaje. Imagen Universidad de Navarra.
Desarrollan plásticos biodegradables a partir de residuos de lana y plumaje. Imagen Universidad de Navarra.

El investigador del Instituto Inamat de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) Borja Fernández-d'Arlas Bidegain ha desarrollado un método "sencillo y limpio" para extraer queratinas de los residuos de lana de oveja y de plumaje de pollos y fabricar con estas proteínas bioplásticos degradables.

La técnica también es viable para producir apósitos con los que regenerar tejidos del cuerpo humano, desarrollar excipientes (sustancias que se mezclan con medicamentos) o elaborar textiles nanoestructurados que se preparan mediante una nueva técnica denominada electrohilado.

El método de extracción de las queratinas es "sencillo y limpio" ya que se trata de un método oxidativo con el empleo de agua oxigenada en un medio básico. A diferencia de otros, este método es altamente eficiente y no genera residuos tóxicos y además las queratinas resultantes son más solubles en medios acuosos, lo que puede ser interesante para la industria y otros campos, tales como el de la alimentación, la farmacología, el tratamiento de aguas o la cosmética.

"Los problemas medioambientales asociados a la acumulación de plásticos no degradables en el medio y su huella de carbono, vinculada a su transporte y producción, han motivado la búsqueda de nuevos bioplásticos cuya producción sea sostenible y que, una vez acabada su vida útil, sean fácilmente integrados en el medio ambiente", dice el investigador.

La disminución de la huella de carbono es posible con el uso de materias primas locales y la optimización de la gestión de residuos, sin olvidar que el desarrollo de bioplásticos a partir de la revalorización de residuos agroindustriales (como la lana y el plumaje de aves) fomenta la economía circular.

"Algunos países, como España, tienen una gran tradición en la crianza de ovejas para la producción de quesos tipo Idiazábal y Manchego. Sin embargo, debido a la mala calidad para su uso en textiles, las lanas se consideran residuos", explica, y cifra la producción anual en España de lana en unas 50.000 toneladas y en 100.000 las de plumaje.  "Alrededor del 50 % de los plásticos consumidos en el conjunto del país son depositados en el vertedero, más de un millón de toneladas anuales, lo que supone un no despreciable porcentaje potencialmente sustituible por bioplásticos degradables derivados de residuos queratinosos".