Miércoles 18.07.2018
Cuidando de nuestra pequeña mascota

Cuidados y alimentación del gatito durante la lactancia

Cuando un gatito nace tiene los ojos cerrados –carece de visión– hasta los 10-12 días y no tiene el oído suficientemente desarrollado –es sordo–. Por el contrario, su olfato funciona a la perfección, así que éste es el sentido que le lleva hasta la leche de su madre

Cuando un gatito nace tiene los ojos cerrados –carece de visión– hasta los 10-12 días y no tiene el oído suficientemente desarrollado –es sordo–. Por el contrario, su olfato funciona a la perfección, así que éste es el sentido que le lleva hasta la leche de su madre.

Como es lógico pensar, nadie mejor que la gata para cuidar de su gatito, así que se lo dejaremos a ella, muy especialmente por la importancia que tiene para la salud del gatito la toma del calostro durante las primeras horas de vida. Sólo en caso de ausencia de la madre (por muerte o rechazo) o si, aun mamando, no aumenta de peso adecuadamente, será necesario que nosotros nos encarguemos de tan delicadísima misión, en tanto es mucho más que darle un poco de leche de vez en cuando.

Cuidados de un gatito neonato

Temperatura corporal. Durante los primeros días de vida el gatito no tiene la capacidad de mantener su temperatura corporal, de modo que debe emplazarse en un lugar con una temperatura constante por encima de 30ºC la primera semana para después ir disminuyendo progresivamente a medida que el gatito crece. Una manta calefactable bajo una toalla suele ser una muy buena elección.

Bienestar general. Además de la temperatura adecuada, el gatito debe estar en un entorno confortable. Esto se puede conseguir poniéndole sobre toallas suaves, que deben cambiarse cada vez que se ensucien para mantener limpio su entorno.

Higiene corporal. Además de lamer la zona perineal del gatito, la gata pasa su lengua prácticamente por todo el cuerpo de su cría. Esto es primordial en la naturaleza porque mantiene al gatito limpio y libre de olores, al tiempo que aumenta el vínculo entre ambos. Para hacer lo mismo, podemos humedecer en agua caliente una bayeta de microfibra y pasársela por todo el cuerpo, incluida la cabeza.

Limpieza de los ojos. El proceso de apertura de los ojos del gatito conlleva ciertos riesgos que su madre suele mantener a raya con sus hábitos de higiene tan estrictos. En nuestro caso, durante este proceso debemos limpiar los ojitos del gato con una gasa estéril humedecida con suero. Una infección en los ojos durante esta etapa puede tener graves consecuencias, así que al menor signo de inflamación, debemos llevarlo al veterinario.

Eliminación de heces y orina. Durante la primera fase de su vida el gatito no tiene el impulso natural de expulsar la orina ni las heces. Como esto lo consigue su madre lamiéndole los genitales y la zona anal, nosotros tenemos que darle masajes con un paño húmedo y tibio que simule este masaje maternal. Casi con toda seguridad primero orinará y después defecará.

Cuidado con la deshidratación. Los gatitos lactantes tienen muy pocas “reservas” en su cuerpo, por lo que una pequeña diarrea puede suponer una pérdida de líquido significativa y, con ella, deshidratarse. Sus órganos todavía inmaduros son muy sensibles a esta pérdida acusada de agua, lo que puede acabar con la vida del gatito en pocas horas. Al menor síntoma, al veterinario.

Comprobar su peso diariamente. Para asegurarnos de que el gatito crece adecuadamente, debemos pesarlo cada día. La primera señal de alarma es que un día pese lo mismo que el anterior pero debemos preocuparnos seriamente si entre un día y el precedente ha perdido peso.

Cómo alimentar a un gatito lactante

Prohibida la leche de vaca. Por muy mamífero que sea, un gatito tiene unas necesidades nutricionales propias de su especie, muy distintas a las de la vaca, que es herbívora. Por ello, la leche de vaca está más que desaconsejada para alimentar a un gatito lactante.

Leche para gatitos. Dado que en su formulación se han tenido en cuenta las necesidades nutricionales del gatito, así como su sensibilidad digestiva y la falta de madurez de su sistema inmunitario, te recomendamos Babycat Milk, de Royal Canin, que además trae un biberón con una tetina desarrollados especialmente para los gatitos.

Tomas diarias. Un gatito debe comer un mínimo de 8 tomas diarias prácticamente hasta que comienza el destete, es decir, debe comer cada tres horas (también durante la noche). No hacerlo así puede debilitarlo.

Temperatura de la leche. Nunca, jamás, se debe dar leche fría a un gatito lactante, pero tampoco demasiado caliente. La temperatura adecuada está alrededor de los 38 ºC, que es la temperatura a la que suele estar la leche de la gata.

A partir de las 3 semanas de edad, se puede empezar con el destete, una fase de su vida crucial para su salud. Para realizarlo correctamente, primero se deben dar pequeñas cantidades del nuevo alimento y, una vez que se comprueba que lo tolera perfectamente (no hay vómitos ni diarreas), se van aumentando. El destete puede estar concluido a partir de las 4 semanas de edad y como durante la primera fase el gatito no sabe masticar, te recomendamos el alimento húmedo Mother and Babycat Ultra Soft Mousse, de Royal Canin.

Introducción del alimento seco. Durante la fase de destete, mientras toma el alimento húmedo especial y su leche maternizada, se puede ofrecer un recipiente con el alimento seco formulado para gatitos entre 1 y 4 meses de edad para que vaya probando. Primero se puede ofrecer humedecido hasta formar una papilla y progresivamente con menos agua pasar a croquetas más o menos empapadas hasta llegar al alimento seco tal cual. Poco a poco irá comiendo más cantidad de este alimento, más si le vamos retirando el húmedo específico para el destete. Nosotros te recomendamos Mother and Babycat, de Royal Canin. Por cierto, este alimento también es adecuado para la madre durante la gestación y la lactancia.

Recuerda, además de necesitar unos cuidados especiales, la alimentación del gatito es muy importante para su salud y esperanza de vida.