miércoles 12/5/21

Estrella Digital

El necesario liderazgo en el deporte femenino

carta del presidente

Hay momentos que marcan un antes y un después, no necesariamente por los actores que de ellos participan o que los protagonizan sino por el instante en que se producen: su significado, su contexto, su impacto…

En plena precampaña de las elecciones del 4M, Irene Lozano y la vicepresidenta del gobierno, Carmen Calvo, tomaban parte hace unas jornadas en un acto a favor de la profesionalización del fútbol femenino, el mismo día que se anunciaba la salida de la primera del Consejo Superior de Deportes y su incorporación como número tres en la lista del PSOE a los citados comicios.

Tarde, probablemente a un ritmo lento pero de manera decidida se viene trabajando en una nueva Ley del Deporte que debería asegurar que las mujeres -ésa es la intención, ¿podría ser otra?- compitan en las mismas condiciones de igualdad que los hombres en todas las disciplinas.    

Dentro del mundo del deporte, también aquí, el fútbol es el rey, la reina para el caso; y, por consiguiente, el primer desafío que hay que encarar es colocarlo en el sitio que merece y profesionalizarlo: más allá de la lucha contra la discriminación, hay una tarea que tiene que ver con el reconocimiento y la visibilidad.  

Romper los estereotipos de sexo es una misión que sólo puede acometerse con eficacia y precisión desde el liderazgo, creando referentes femeninos que sirvan de inspiración y, por qué no decirlo, que ejerzan el poder adecuadamente, sin complejos y con autoridad. Y eso también ocurre en los despachos, desde donde se puede trasladar y contagiar la fuerza a los campos de entrenamiento y los estadios.

Trascendiendo la política, la Real Federación Española de Fútbol dio en el clavo en su día fichando para una nueva etapa como directora de nuestro fútbol a María Tato, una profesional de reconocido prestigio que se había desempeñado en la vicesecretaría del Athletic Club, como presidenta de la Asociación de Mujeres Directivas y Ejecutivas de Euskadi y de la Confederación de Empresas de Formación del País Vasco, más allá de su responsabilidad como letrada en 'Affiance Group' y en diferentes instituciones universitarias como docente.  

En un tiempo en el que el debate sobre el feminismo se ha politizado e ideologizado, en el que la mujer se ha convertido en moneda de cambio -tristemente- en el curso de los rifirrafes verbales de unos partidos y otros, conviene -más que nunca- centrarse en lo importante, dejando atrás el ruido y la furia electoral de unos y otros.

La carrera por la Igualdad real, para la que es imprescindible coger velocidad y superar metas volantes, una tras otra, sólo podrá ser exitosa tomando como base la meritocracia. Y desde un Liderazgo real: el que puedan ejercer personas, con absoluta capacitación y formación, con experiencia, que eleven el papel de la mujer, de una vez por todas, en el rico y complejo universo del deporte.

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