martes 13/4/21

Estrella Digital

CARTA DEL PRESIDENTE

EPI’s y COVID-19: chinos que engañan como chinos

carta del presidente

 Suma y sigue. Ya son 28.000 vacunas de ‘Moderna’ extraviadas por Sanidad, después de la última desaparición, de 4.400 dosis. El infortunio no sólo es indiscutible sino que no conoce precedentes. En el momento en el que una de las primeras potencias europeas encaja un mazazo sin precedentes en lo económico, en lo social y en lo sanitario, los gestores, quienes deben gobernar la nave parecen haber pasado por un proceso de reclutamiento inverso; es decir, una selección en la que no ha sido premiada la excelencia y la capacitación sino la inexperiencia y la mediocridad.

            Podrá tener arreglo en el futuro, pero en tiempo presente difícilmente lo tiene: de donde no hay, no se puede sacar. Los escándalos se acumulan en la conducción de la pandemia y hasta el gobierno de España se ha visto obligado a admitir que una empresa china le engañó en una compra de gel desinfectante: el proveedor asiático presentó un certificado que no se correspondía con el producto y que, por si fuera poco, había sido emitido por un organismo no homologado; pero hay más, porque el ministerio sigue sin disponer del material casi un año después, pese a haber pringado 1,3 millones de euros. ¡Jugada redonda! Sobre todo para el vapuleado contribuyente…

            El disparate es tal que el Estado se ve inmerso hoy en un conflicto que le obliga a hacer desembolsos adicionales para almacenar mercancía mientras se resuelve el ‘contencioso’ con el contratista. Una cordillera de despropósitos, una obra de descontrol, un monumento a la incompetencia y la falta de reflejos y conocimiento.

            Tirando del refranero y del más profundo castizo podríamos lanzar un resignado ‘con estos bueyes hay que arar’; pero el problema, y es crucial, es que queda mucho campo por trabajar, mucha parcela por arreglar, mucha faena que acometer no únicamente para que no sigan llenándose las UCI’s y los cementerios sino para que no se dibujen más y más kilométricas las colas del hambre. Una cosa son los acuerdos de emergencia y otra muy distinta las chapuzas y que dispongamos de toda una estructura gubernamental a la que se la cuelen, vez tras vez, los chinos.

            Cuando hay toda una industria española de primer nivel, farmacéutica y sanitaria, pero uno se va a por mercancía a Shandong Liangfu, al condado de Liangshan, en los aledaños de Jining, está comprando todos los boletos de la rifa para que le toquen… sobrecostes escandalosos, como está investigando la Fiscalía Anticorrupción.

            A veces es tarde para reaccionar. Cuando hay una población entera, más allá de las clases medias, recibiendo continuos y fatales jabs y uppercuts de su propio poder ejecutivo, llega el segundo en el que el noqueado es incapaz de ponerse en pie sobre la lona, ni siquiera agarrándose a las cuerdas… y en el que una simple cuenta de diez termina por enterrarle. 

 

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