lunes 12/4/21

Estrella Digital

Alimentación

Los productos ecológicos deben ser introducidos en la dieta diaria

En este baremo de productos ecológicos, se puede incluir la chufa, que se coloca entre uno de los mejores alimentos que deben incluirse en la dieta mediterránea, caracterizada por su abundancia de productos naturales y de temporada.

Horchata chufa
La chufa es uno de los mejores alimentos que deben incluirse en la dieta mediterránea. | bebidadechufa.com

La agricultura ecológica es aquella que practica un tipo de cultivo respetuoso con el medio ambiente, sin explotación abusiva y sin el uso de productos químicos que sean perjudiciales para la naturaleza, para el suelo y para el organismo humano. Por lo tanto, prohíbe el uso de pesticidas y fertilizantes sintéticos y usa la propia naturaleza y sus recursos para la producción de alimentos sanos y nutritivos. Al ser tratada sin abonos químicos, no tienen esa saturación de agua, que hacen que pierdan sabor y calidad y elementos minerales ricos para el organismo. El cultivo ecológico si los mantiene, por lo que siempre aportará más salud a los cuerpos que ingieren este tipo de productos.

Conocer de dónde proviene el alimento que ingerimos diariamente, debería ser una prioridad para el consumidor. Eliminar de su dieta productos de multinacionales, como Monsanto, que promueven el transgénico o utilizan el cancerígeno glifosfato como pesticida para sus cultivos, y añadir en cambio, todos aquellos que contengan etiquetas de consumo responsable, ecológico u orgánico, alimentándonos exclusivamente de comida saludable, que muy al contrario de lo que pueda parecer, no son tan caros ya que, por suerte, cada vez son más los agricultores ecológicos en nuestro país.

Por lo tanto, no te preguntes por qué los productos ecológicos son caros, más bien pregúntate por qué son tan baratos aquellos otros que hacen que nuestro cuerpo se llene de toxinas que son cada vez más difíciles de eliminar, colocando nuestro organismo en constante desequilibrio, facilitando la entrada y contagio de enfermedades, que pueden incluso llegar a producir cánceres y muchas otras igualmente mortales.

Las chufas… ecológicas

Efectivamente, el consumo y la agricultura ecológica se expanden por el mundo y por España, que cuenta ya con una potente estructura productiva, la mayor de la Unión Europea y una de las mayores del mundo. En lo que ha superficie se refiere, supera ya los dos millones de hectáreas y aproximadamente un número de productores superior a 35000.

En este baremo de productos ecológicos, se puede incluir la chufa, que se coloca entre uno de los mejores alimentos que deben incluirse en la dieta mediterránea, caracterizada por su abundancia de productos naturales y de temporada.

Las chufas ecológicas deben estar certificadas por empresas de prestigio y de contrastado reconocimiento en este campo de la agricultura ecológica, como el Institute Für Marketecology de Suiza y el Ecocert de Alemania.

Las ventajas de consumir estos productos son notables.

  • Para empezar son más sabrosas. Recuperan el sabor original, aroma y color que pierden cuando son modificadas genéticamente o cuando sufren el impacto de algún elemento químico ajeno a su naturaleza, como son los pesticidas y los fertilizantes artificiales.
  • Máximos niveles de calidad, al someterse periódicamente a los controles más exhaustivos de calidad que reglamentan los diferentes organismos dentro de la comunidad europea.
  • Respetan el medio ambiente y la biodiversidad, al respetar no sólo la misma planta de la chufa, sino toda la flora y fauna de las regiones donde se cultivan, ya que no generan contaminación alguna. Además, previenen el calentamiento global, fertiliza la tierra de forma natural, frena la desertificación y, las chufas ecológicas, respetan los ciclos naturales de los cultivos, evitando la degradación de los ecosistemas.
  • Son más saludables y nutritivas que las tratadas por estar libres de residuos tóxicos, como los pesticidas, herbicidas, insecticidas y los mencionados fertilizantes sintéticos. En esta selección de chufas no existen sustancias ni residuos que puedan perjudicar la salud humana o rebajen su valor nutricional.
  • Los productos ecológicos, sean cuales sean, tienen la prohibición de alterar el genoma de la planta ni ninguno de los organismos que la hacen crecer. De este modo, se conserva la variedad genética de las especies y tipos, así como la riqueza general de los paisajes agrícolas de donde proceden.

Para saber de dónde proceden y dónde poder encontrarla de forma natural y, por lo tanto, con su genoma en perfecto estado, debemos saber que, aunque es una planta con una amplia repercusión en los actuales cultivos de la huerta valenciana, la chufa, o Cyperus Sculentus Lativum, parece  ser que tiene su cultivo original en la cuenca del rio Nilo, a su paso por Egipto y desde ahí, por el norte de África, se expandió hasta la península ibérica.

Concretamente, fue la cultura islámica la que introdujo el cultivo de chufas en las áreas mediterráneas del actual País Valenciano, al tiempo que sofisticaban las técnicas de agricultura en la región, actualizando de forma rápida y eficiente toda la costa mediterránea.

Como todos sabemos, en la actualidad, no existe mejor zona productora de chufas de calidad como la región levantina en la afamada huerta valenciana. Lo que la ha llevado a especializarse como ninguna otra región en su cultivo, producción y servicio. Por lo que no es de extrañar, en absoluto, que sea aquí, y no en ninguna otra parte del mundo, donde la horchata de chufa haya alcanzado fama mundial.

El auténtico sabor de la chufa

Aunque es cierto que la chufa se puede consumir de diferentes formas; pelada y entera, en forma de harina, como aceite de chufa o con cuchara. Esta última ha sido una auténtica revolución científica al conseguir darle una textura apropiada con diferentes pruebas de cocción. Nadie duda que su verdadera forma de consumo es en forma de bebida de chufa, o como se la conoce mundialmente, en forma de horchata.

Esta es en la forma en que se ha extendido su consumo y ya nadie concibe su sabor sin la elaboración previa que lleva, que consiste en:

  • Un exhaustivo lavado para eliminar las tierras adheridas.
  • Dejarlas posteriormente en remojo de agua fría sobre unas doce horas aproximadamente.
  • Volver a lavarlas de nuevo hasta que el agua salga completamente limpia.
  • Después las chufas se escurren hasta que queden secas y se trituran en el mortero hasta obtener una pasta homogénea. Se le puede ir añadiendo agua para que no suelte aceite.
  • Se le añade algo de canela en rama al gusto y se vuelve a dejar en remojo durante dos horas más.
  • Por último, se le puede añadir algo de azúcar, limón, estevia o cualquier edulcorante natural. Y listo para pasarlo por un colador que nos dará la horchata lista para beber.

Esta es la fórmula tradicional de realizar una horchata de chufa, que para que cumpla con todas las condiciones de exquisitez propias de este producto, debería de tomarse a partir de chufas exclusivamente ecológicas y en una horchatería valenciana, para que el clima y el sol ayuden a degustar tan embriagante bebida.

Comentarios