lunes 30/11/20

El pueblo chileno dice adiós a la era Pinochet

La creación de una nueva Constitución se impuso con un 78,3% de votos positivos frente al 27% del rechazo

El histórico plebiscito es ya la cita con mayor participación de la historia de Chile, con más del 50 por ciento.

Así mismo, también se decidió que esta nueva Constitución será redactada a través de una Convención íntegramente elegida por el pueblo, y será el próximo 11 de abril cuando  se escogerán a los 155 constituyentes encargados de la redacción.

La coalición de partidos de la derecha que preside Piñera, Vamos Chile, reconoce su "contundente" derrota en el referéndum, acabando así con la Constitución hasta ahora vigente desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), con un apoyo del 78,27 por ciento de los votos, después del escrutinio de más del 99 por ciento de las mesas electorales.

La jornada histórica ha contado con una participación que ha superado los siete millones de personas, los que supone un 50,60 por ciento, según datos preliminares de la comisión electoral, superando así a la que era la más alta desde que se promulgó en 2012 el sufragio voluntario, la segunda vuelta presidencial de 2017 donde el 49,2 por ciento del padrón acudió a las urnas.

Los chilenos no solo han elegido una nueva Carta Magna, sino la vía para elaborarla, ganando con más del 79 por ciento, tras el 98 por ciento escrutado y una participación también de la mitad de los electores habilitados, la llamada ‘Convención Constitucional’, conformada exclusivamente por miembros elegidos popularmente; por delante de la ‘Convención Mixta’, apoyada principalmente por los partidos de la derecha.

El plebiscito se ha celebrado en medio de una crisis social y económica, con continúas manifestaciones y protestas, que tuvieron su punto álgido entre octubre de 2019 y febrero de 2020, con los violentos disturbios que estallaron en varias ciudades del país y que acabaron con una treintena de fallecidos, más de 34.000 heridos y unas 8.800 personas detenidas, tras una polémica y muy controvertida labor policial.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, se ha dirigido al país desde La Moneda, tras conocer los primeros resultados del plebiscito y ha manifestado que la participación ha significado «un triunfo de la ciudadanía», que ha hecho prevalecer «la paz sobre la violencia».

«Hoy los chilenos y chilenas han expresado libremente su voluntad, a través de las urnas eligiendo la opción de una convención constituyente que, por primera vez tendrá plena igualdad entre hombres y mujeres, para poder acordar una nueva Constitución para Chile», ha señalado Piñera.

El presidente chileno, rodeado por su equipo de Gobierno, ha señalado que espera que esta nueva Constitución «sea el gran marco de unidad, de estabilidad y de futuro», después de reconocer que hasta ahora, la Carta Magna, legada por el dictador Pinochet había dividido a la sociedad chilena.

«Hasta hora la Constitución nos ha dividido, a partir de hoy todos debemos colaborar para que la nueva Constitución sea el gran marco de unidad, de estabilidad y de futuro y que se constituya en la casa de todos y en la ley fundamental de la república», ha expresado.

Los grupos opositores que hicieron campaña a favor del ‘sí’ han celebrado de manera separada el triunfo, después de que no hayan logrado gestar un acto de manera conjunta.

«El que estemos viviendo un proceso como este tiene que ver con las personas y las organizaciones que han salido a la calle desde hace mucho tiempo, que han estado pidiendo cambios para Chile», ha afirmado Beatriz Sánchez del Frente Amplio.

«Es un mensaje de cambio que exige enfrentar con decisión los abusos y construir un Chile para todos», ha dicho Álvaro Elizalde, de Unidad Constituyente (UC), quien alertado que «la tarea recién comienza», pues los «derrotados en las urnas lucharán de forma unitaria para oponerse a los cambios que Chile demanda».

Tras el histórico triunfo del ‘sí’, cientos de personas han salido a las calles del país a celebrar el resultado, en especial en Santiago, la capital, donde los manifestantes se han congregado en la inmediaciones de sector de Plaza Baquedano, donde la representativa estatua del general Manuel Baquedano ha vuelto a ser tomada, lo que ha motivado la intervención de Carabineros.

«Un grupo de antisociales lanzan elementos contundentes e incendiarios a personal de la Prefectura Control de Orden Público que procede en el sector de Plaza Baquedano», ha informado el cuerpo policial a través de su cuenta oficial de Twitter.

Hasta el momento, la Policía ha detenido a 46 personas durante lo jornada electoral por diversos motivos relacionados con el plebiscito, once de las cuales tuvieron lugar en la región Metropolitana de Santiago y otras 35 en el resto del país, informa el diario chileno ‘El Mercurio’.

Pero ahora ¿cual es el futuro más inmediato en el país?

Los expertos estiman que la categórica victoria que logró el “apruebo”, con más del 78 % de los votos, implica que la redacción de un nuevo texto en un plazo máximo de un año “suavizará” las protestas iniciadas en 2019 por el aumento del billete de metro y convertidas luego en un clamor por un modelo socioeconómico más justo.

“Van a bajar la intensidad de las movilizaciones porque va a existir una forma de canalizar las demandas, pero no desaparecerán del todo”, reconoció a Efe la jefa de la carrera de Ciencia Política de la Universidad de Chile, Claudia Heiss.

La votación, la más importante en tres décadas de democracia, se planteó precisamente como la vía institucional para poner fin a la mayor crisis social desde el retorno a la democracia, que dejó una treintena de fallecidos y miles de heridos, además de graves señalamientos por violaciones a los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad.

Además de pronunciarse a favor de una nueva Constitución, los chilenos decidieron por más del 79 % de los votos que el texto lo redactará una convención constituyente, formada íntegramente por 155 miembros de la sociedad civil (50 % mujeres y 50 % hombres) escogidos el próximo 11 de abril.

Esto convertirá al texto en la primera Constitución, de las tres que ha tenido Chile en sus 200 años de independencia (1833, 1925 y 1980), en no ser escrita “de puertas adentro”.

Esta elección de constituyentes se llevará a cabo el 11 de abril de 2021 y una vez instalada la convención deberá redactar y aprobar una propuesta de texto de Nueva Constitución en el plazo máximo de nueve meses, que se podrá prorrogar por tres meses, pero una sola vez.

La paridad de género en la convención constituyente, en la que aún está por debatir si habrá escaños reservados para los pueblos indígenas, es uno de los mayores logros del potente movimiento feminista chileno, que ha estado muy presente en las protestas.

“Durante muchos años no nos llamó la atención que nuestros representantes fuesen hombres y hombres muy parecidos entre sí”, aseguró a Efe la coordinadora en Chile de la Red de Politólogas de Latinoamérica, Julieta Suárez, quien deseó que la paridad se convierta en “obligación” en cualquier futura elección.

Para Karina Nohales, vocera de la Coordinadora 8M, la paridad no implica necesariamente que la Constitución vaya a ser “feminista”, de ahí que uno de los mayores retos sea escoger a “mujeres dispuestas a defender lo que han sido las demandas históricas del movimiento”.

Una vez que la convención comunique que ha terminado su propuesta de texto, el presidente del país debe convocar a un nuevo plebiscito para que la ciudadanía lo apruebe o lo rechace, y a diferencia de este domingo, el voto será obligatorio para los que residen en Chile.

Este “plebiscito de salida” deberá realizarse 60 días después de que el presidente lo haya convocado.

Hasta que el nuevo texto no sea refrendado en ese plebiscito de salida seguirá vigente la actual Ley Fundamental.

Las disposiciones del nuevo texto deberán ser aprobadas por dos tercios de los constituyentes, lo que va a derivar en “grandes acuerdos” y obligará a dejar de lado las posturas más radicales, según Heiss.

“El hecho de no tener una camisa de fuerza como la Constitución de 1980 va a permitir que se logren avances más socialdemócratas”, apuntó.

De ratificarse en el plebiscito de salida, “Chile dará una señal importante a Latinoamérica, luego de procesos constituyentes que han sido conducidos por figuras populistas para perpetuarse en el poder”, concluyó Javier Couso, catedrático de Derecho en la Universidad de Utrecht (Holanda).

Para gran parte de la sociedad chilena, el triunfo del “apruebo” supone una victoria de las demandas ciudadanas por un modelo socioeconómico más justo que emanaron de las calles en 2019 y que clamaban por “más derechos sociales”.

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