sábado 06.06.2020

Argentina: el cura que abusaba de monjas, y luego las confesaba, pide salir de cárcel por COVID-19

El sacerdote usó como excusa el coronavirus para pedir su excarcelación por “ser del grupo de riesgo”, pero la Justicia rechazó la solicitud

Argentina: el cura que abusaba de monjas, y luego las confesaba, pide salir de cárcel por COVID-19

Su estrategia no funcionó. Manuel Fernando Pascual (65), preso por abusar sexualmente de dos monjas de la congregación Hermanas de San José, usó como excusa la pandemia de la COVID-19 para pedir su liberación. Pero la Justicia en Argentina se la rechazó y seguirá esperando el juicio oral tras las rejas.

El Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de Capital Federal recibió la solicitud de prisión domiciliaria presentada por el abogado Adrián Daniel Albor, que defiende al cura acusado de abuso sexual.

El argumento era que el detenido, por tener 60 años, se encuentra en el “grupo de riesgo” para contagiarse de coronavirus porque presenta problemas de salud como hipertensión arterial y trastornos prostáticos.

Pascual está preso en la cárcel de Ezeiza, procesado por “abuso sexual gravemente ultrajante” contra una monja de manera continuada entre 2012 y 2016, y de otra, entre 2014 y 2016. Las dos mujeres pertenecía a la congregación Hermanas de San José, ubicada en el barrio de Núñez, Argentina.

“Pascual ejerció una manipulación sobre su psiquis, siendo que la hacía hablar de situaciones traumáticas del pasado (entre las cuales constan abusos sexuales de vieja data), que provocaban una profunda angustia en la víctima. Y frente a su incontenible llanto, Pascual aprovechaba para besarla en todo el cuerpo y en la boca, al tiempo que intentaba quitarle la ropa, esgrimiendo que dichas prácticas obedecían a buscar ‘una absolución, o bien sanarla del dolor que llevaba consigo’”, escribió el fiscal Marcelo Retes sobre el abuso sexual a una religiosa.

Siguiendo el procedimiento de ley, el juez consultó a las víctimas sobre la prisión domiciliaria a Pascual, y ellas, a través de su abogado Santiago Bertinar Gonnet, rechazaron el beneficio otorgado al cura.

Por su parte, el tribunal pidió un informe al Cuerpo Médico Forense, cuyos resultados confirmaron que el sacerdote sufre de hipertensión arterial y trastornos prostáticos (hiperplasia/hipertrofia prostática benigna), pero señalaron que en la cárcel recibe “tratamiento y medicación para sus patologías”.

En conclusión, la Justicia de Argentina indicó que el cura “no integraría un grupo de riesgo frente a la pandemia por COVID-19 en las enfermedades que presenta, pero sí por la edad mayor a 60 años”, según Clarín.

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