lunes 12/4/21

Estrella Digital

EDITORIAL

Vox, en su primer asalto para rebasar al PP

vox

El fuerte deterioro que padece España, sumado y como consecuencia de la crisis sanitaria que aún lleva todos los días a compatriotas a la UCI y al cementerio, está dejando en términos generales un clima entre la opinión pública que, políticamente, se puede resumir con facilidad: el PSOE y el presidente Sánchez no se desgastan; el Partido Popular no termina de despuntar, incluso padece una leve erosión; Vox apunta hacia arriba jornada tras jornada.

La moción de censura que llega en cuestión de horas al Congreso de los Diputados persigue precisamente como objetivo responsabilizar al gobierno y a las dos formaciones que lo sustentan de la depresión a la que está empujando a España, y señalar, punto por punto, el capital social y productivo cuya dilapidación están generando con su falta de preparación para la gestión.

Simbólica o no esta maniobra, Vox pretende con ella instituirse en un instrumento vivo al lado de los ciudadanos; por una parte, aprovechando la crispación que genera el paro y la precariedad, mientras los políticos no se plantean la reducción de sus privilegios; por otra, sacando tajada de un liderazgo, el de Casado al frente del Partido Popular, que no termina de afianzarse ni de cristalizar a los ojos del segmento del electorado que hace sus apuestas del centro a la derecha.

Ése es justamente uno de los mayores riesgos que afronta Génova, ya inevitablemente, con la puesta en escena que se materialice y visualice ante España entera en la Carrera de San Jerónimo: el de un partido, que aun a costa de perder la votación, aun a sabiendas de que se le pueda reprochar su utopismo o su oportunismo, pueda convertirse para más votantes todavía en el que enarbola la bandera verdadera y eficaz bajo la que se quiere y se puede proteger a los españoles de infantería de los desmanes del poder ejecutivo.

Como en su momento la inició Ciudadanos, fracasando finalmente por razones ya sabidas y analizadas, Vox inicia esta semana una carrera para arrebatar al PP la hegemonía de un espacio ideológico ancho -en las antípodas del socialismo y el comunismo reinante- en el que sus integrantes acumulan ya demasiadas decepciones y frustraciones. Con la suerte cayendo aún no se sabe de qué raya, lo que es incuestionable es que la emergencia nacional ha traído con ella la hora de los valientes, la de de quienes -desde los valores- ni contemporizan ni se arrugan.

Comentarios