martes 29/9/20

La urgencia obliga a traer de Asia por vía aérea los equipos de protección

Los fabricantes y distribuidores de equipos de protección para evitar el contagio por coronavirus están redoblando los esfuerzos para traer lo antes posible este material que se fabrica mayoritariamente en Asia, por lo que están recurriendo al transporte aéreo -con costes mucho más elevados- para garantizar el suministro a hospitales, residencias y centros laborales donde se necesiten

Luis Gil Palacios
Luis Gil Palacios

Las empresas se han visto obligadas a utilizar la vía aérea para que los equipos de protección individual -mascarillas, guantes, gafas y vestuario de protección– necesarios para responder a la creciente demanda puedan llegar pronto a España, según ha explicado Luis Gil Palacios, secretario general de la Asociación de Empresas de Equipos de Protección Individual (Asepal).

El sobrecoste de traer productos de bajo precio unitario, como son las mascarillas, a través de esta vía puede ser de hasta un 50 %, "pero como la situación es la que es, las empresas no están mirando los gastos sino que valoran la importancia de traer cuando antes estos equipos", afirma Gil Palacios.

Aunque en España existe una empresa, Sibol, que fabrica su producción en el País Vasco y algunas otras lo hacen en Europa, la mayor parte de la producción está centralizada en Asia. El cierre de fábricas en China y la prohibición de exportar provocó una situación de desabastecimiento de la que el sector confía en empezar a salir tras haberse reanudado las exportaciones con el país asiático.

"La fabricación, al estar fuera, complica mucho el abastecimiento y por eso ahora nos encontramos con un stock muy limitado que nos está obligando a buscar proveedores por todas partes", asegura el portavoz del sector.

De hecho, durante el período en el que China tuvo cerrada la exportación, el coste de compra de las mascarillas para estas empresas ha sido "mucho mayor del habitual; ha llegado a ser del doble", explica.

Gil Palacios advierte de otro problema: el hecho de que algunos países europeos como Alemania -donde hay fabricación de mascarillas- o Francia, que alberga puntos importantes de distribución logística, también hayan introducido medidas restrictivas dentro de la Unión Europea. "El propio mercado único se ha visto limitado y ha dificultado las labores de abastecimiento", asevera.

Pero, junto a las dificultades de abastecimiento, el secretario general de Asepal destaca la situación de incertidumbre en la que se encuentran las empresas a la hora de responder a sus clientes: "Está habiendo desabastecimiento porque la demanda no es solo para cubrir las necesidades de la sanidad, que está en primera línea de fuego, sino también para resto de sectores que deben mantener su actividad".

Tras la orden del Ministerio de Sanidad del pasado domingo, en la que se daba un plazo de 48 horas a las empresas para facilitar toda la información sobre los equipos que tienen en stock, ahora el sector dice desconocer cuáles serán los siguientes pasos.

"Las empresas no saben si tienen que seguir facilitando los equipos al personal sanitario, que es crítico y cuyas compras las está centralizando Sanidad para garantizar una gestión eficiente según las necesidades de cada comunidad. Es que también están sus otros clientes que demandan esos equipos para poder trabajar con garantías”, afirma Gil Palacios.

Los trabajadores de la industria alimentaria, la restauración, la limpieza, los transportes o el sector energético también reclaman equipos de protección, según este portavoz, que resume las demandas de los clientes en una frase: "Dame todo lo que me puedas dar".

Ante esta situación, los fabricantes y distribuidores hacen un llamamiento al Gobierno para que les indique cómo hacer la provisión de equipos de protección a todos los sectores productivos cuya actividad es necesaria para seguir funcionando.

Y a la pregunta de si el sector está en condiciones de garantizar abastecimiento a partir de una fecha concreta, el secretario general de Asepal responde: "Estamos contrarreloj buscando soluciones, pero no podemos decir cuándo se podrá normalizar el abastecimiento".

Gil Palacios, no obstante, reitera que los fabricantes y distribuidores están trabajando codo con codo con las autoridades para garantizar la protección de todos los españoles que deben salir a la calle a trabajar y que no deberían verse expuestos a elegir entre sus obligaciones y su seguridad. 

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