Domingo 26.05.2019

Unipost recogió las cartas del 1-O un sábado, en un polígono y sin albarán

Un directivo de la extinta Unipost acudió un sábado de septiembre a un polígono de Barcelona a un encuentro con unos "transportistas" que le entregaron tres palés con más de 40.000 certificados de miembros de mesas de votación para el 1-O con el logotipo de la Generalitat y sin albarán

Lo ha explicado el que fuese jefe de Producción y de zona de Cataluña-Baleares de Unipost, Francisco Juan Fuentes, en su declaración como testigo en el juicio del "procés".

No era "habitual", según ha recalcado, que él mismo cogiese una furgoneta un sábado para una entrega, pero "venía de parte de la Generalitat" y la empresa, en aquel momento ya en concurso de acreedores, no estaba en "disposición de decirle a un cliente con ese volumen de facturación, que le pide por favor", que no le atienden.

Por eso y ante la falta de tiempo de buscar a un subordinado o pedir autorización para que entrase el vehículo con el material postal a la empresa, él mismo acudió el 16 de septiembre al punto de encuentro, un polígono, cerca de un bar.

Lo hizo ante la insistencia de su interlocutor, al que se ha referido como Toni -que la Fiscalía cree que es Antoni Molons, exsecretario de Difusión de la Generalitat y ahora secretario de Comunicación del Govern, imputado en un juzgado de Barcelona por malversación y presunto desvío de fondos para el 1-O-, que le llamó "insistiendo que ya tenía los envíos" y le pidió si se podían empezar a repartir el 18 de septiembre.

No fue la única vez que se puso en contacto con él, según el testigo. Le llamó dos o tres veces, se identificó como alguien de la Generalitat y le transmitió "las instrucciones de que el cliente quería repartir lo antes posible y acabar lo antes posible".

"Ese tal Toni me avisó, me llamó y me dijo que iban a entregar esa remesa. Él me dijo que me llamaba de parte de la Generalitat", ha explicado Fuentes.

El 18 por la tarde, le volvió a llamar: "Me dice que la remesa no se iba a repartir y que vendrían a recogerla. El martes 19 por la mañana, interviene la Guardia Civil.

Tres días antes, el sábado 16 de septiembre, ya en el punto de encuentro, unos "transportistas" -un hombre y una mujer- le "pasaron" el material -más de 40.000 certificados de notificación a ciudadanos para el montaje de las mesas el 1-O- desde una "furgoneta blanca" y sin ningún albarán de entrega.

"Los transportistas no trajeron albarán, no sabíamos a qué departamento teníamos que facturar (...) No nos entregaron nada, ni un triste papel", ha dicho.

Por ello, ante la ausencia de un justificante y sin saber siquiera "si eran cartas o certificados", Fuentes dio la orden de retenerlos a la espera de que el cliente les remitiera el albarán.

Después, ha precisado, el entonces director general de Unipost, Pau Raventós (también imputado en un juzgado de Barcelona) le dijo que aunque llegase el albarán, solo procediesen al envío si así lo autorizaba.

Pese a que no existía dicho justificante, que es el que "pone en marcha todo el circuito productivo", Unipost aceptó recepcionar el encargo al tratarse de "un cliente de esa envergadura".

En la misma línea, otro empleado de Unipost ha señalado que sabían que las cartas procedían de la Generalitat pero que no supieron que eran para el referéndum hasta el registro judicial, el 19 de septiembre, y que en cualquier caso el material nunca se envió porque quedó retenido a la espera del justificante.

Aunque él no trabajaba en el departamento de facturación, el testigo ha explicado que la empresa no factura nada sin orden de trabajo ni albarán: "No se podía ni repartir ni facturar".

Ha recordado además que Unipost tenía un contrato marco con cinco consejerías de la Generalitat y que suponía que ese encargo figuraba dentro del mismo.

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