miércoles 20.11.2019

Supremo ve en Junqueras una palmaria deslealtad en desvío de fondos para 1-O

El Tribunal Supremo considera que el exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras, condenado a 13 años de cárcel por el "procés", tuvo un "decisivo protagonismo" en el desvío de recursos para el 1-O y cree que su autoría en los "mas relevantes actos de deslealtad" en la administración de fondos públicos es "palmaria"

Supremo ve en Junqueras una palmaria deslealtad en desvío de fondos para 1-O

Lo subraya así el Alto Tribunal en los fundamentos jurídicos de la sentencia, publicada este lunes, en la que condena a doce líderes del "procés" y, en concreto, a Junqueras y los exconsellers de Presidència Jordi Turull, Exteriores Raül Romeva y Trabajo Dolors Bassa le imputa también un delito de malversación de caudales públicos.

De este modo, el tribunal no condena por malversación por el acuerdo solidario que firmaron los consellers el 6 de septiembre de 2017, sino solo a los cuatro que cometieron "actos materiales".

Setenta y dos páginas de la sentencia dedica el tribunal a este delito y llega a la conclusión de que Junqueras, Turull, Romeva y Bassa "tenían plena conciencia de la ilicitud del proceso constituyente y del referéndum medial que organizaron, sin importar su coste y con la firme determinación de cargar su importe en las arcas públicas".

Desglosa los diferentes capítulos relacionados con el referéndum a los que los cuatro departamentos de la Generalitat dedicaron fondos públicos y asegura que sus cuatro titulares eran "plenamente conscientes" de la prohibición del Tribunal Constitucional para la disposición de esos fondos públicos.

"Su actitud de rechazo a todos los requerimientos que le fueron notificados personalmente es bien expresiva de la clara conciencia de ilicitud que filtraba su actuación", resalta la sentencia, que hace hincapié en la "continua actitud de ocultación mantenida" por los entonces miembros del Govern con las autoridades estatales de fiscalización del gasto público.

Para el tribunal, se usaron fondos para publicidad institucional del 1-O, material electoral y observadores internacionales, entre otros, en "una consciente, voluntaria, concertada e ilícita desviación de destino de los fondos empleados". Gastos "ajenos a cualquier fin público lícito" que, además, carecían de cobertura presupuestaria.

Esta "contumaz persistencia" encontraba una dificultad en su materialización debido al control de las cuentas de Cataluña por parte del Estado.

Y por ello, según refleja la sentencia, Junqueras decidió ocultar los gastos para el 1-O "ya disimulando su finalidad mediante un cambio de etiquetado, ya canalizándolos como parte de muy diversas partidas presupuestarias, atribuyéndoles la finalidad o destino que eran propios del resto de la partida". "Se disimulaba así su específico destino a la ilícita consulta", apostilla.

Recuerda el Supremo que mientras que por un lado los miembros del Govern reiteraban su decisión de convocar el referéndum y llamaban a la participación, por otro los gastos de su preparación y celebración "se negaban o, contra toda lógica, se afirmaban inexistentes".

Todo ello "en abierta contradicción (...) con la compartida voluntad de evitar el control derivado de los sucesivos acuerdos de la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, dictados para truncar la disposición de medios necesarios para llevarlo a cabo".

Y esa "elusión" del control del Estado se hizo centralizando las comunicaciones con el Ministerio de Hacienda en los consellers y, muy especialmente, en Junqueras. 

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