sábado 23/1/21

PSOE y Bildu: de la justificación al piropo

Ni será la primera ni la última política entregada, a destiempo, a justificar lo injustificable. La vida pública, por desgracia en España, está repleta de esa clase de ejemplos: “donde dije digo, digo Diego”.

Aún más deleznable: no es que tal o cual dirigente esté acostumbrado a desdecirse, a propinarse patéticamente un ‘autozasca’ y, por tanto, a reducir a escombros el valor de su palabra. Es que con cada añadido impertinente hay representantes de todos los ciudadanos que empeoran lo que, en su torpeza y sus carencias, pretendían malamente arreglar.

Es un fenómeno que hemos padecido en las últimas horas en el verbo de la hasta ahora semi-desconocida parlamentaria del PSOE, Carmen Baños. ¡Y vaya forma de irrumpir en la escena!

Dice su señoría que “los diputados de Bildu son personas maravillosas”. Y el resto sin percatarnos en nuestra miopía. Probablemente si ETA hubiese asesinado o amenazado a alguno de los familiares de la señora Baños, el concepto que tendría de los proetarras sería bien distinto, incluso opuesto. Porque lo que no parece haber bastado, ni a ella ni a muchos de sus correligionarios, es que la organización terrorista haya acabado con las vidas de numerosos socialistas, arruinando el futuro y destruyendo por completo a sus familias, como a tantos y tantos compatriotas.

Ya constituía de por sí la quintaesencia de la insensibilidad que el primer partido del gobierno se entregara a argumentar una alianza tan bajuna con unos individuos cuya talla ética sigue estando en el subsuelo. Pero es de aurora boreal, deprimente, que haya políticos que -por mantener la poltrona, pisando principios y valores- pretendan hacer comulgar a los españoles con ruedas de molino.

Está el país para pocas bromas, y desde luego, no pare que el pueblo llano se deje groseramente engatusar con gratuitas y vomitivas ‘reflexiones’.

Comentarios