miércoles 1/12/21

El run run ha sido constante desde el primer día de este 2021. La ‘Hoja de Ruta para la Cooperación en Defensa EEUU-Marruecos’ incluiría no la construcción de una nueva base americana en la región sino el traslado de la existente en Rota a las provincias del Sáhara.

            La instalación militar gaditana es un potentísimo motor económico para la zona: más de 6.000 personas, incluidos uniformados, familiares y trabajadores civiles, y un uso estratégico entre aliados desde que se firmó el acuerdo en 1953, que afecta a 2.300 hectáreas.

            Hoy, dos tercios del PIB de Rota los mueve directamente la presencia de los americanos, que alquilan un millar de viviendas suponiendo unos ingresos elevadísimos cada mes para los roteños pero también para las arcas de El Puerto de Santa María. A eso hay que añadir los contratos de centenares de millones de euros que firman empresas como Navantia para mantener, por ejemplo, los destructores del escudo antimisiles: ésta es la parte del león. El impacto directo, en resumidas cuentas, podría alcanzar los 600 millones de euros.

            Que el desmantelamiento de la base se consumase significaría una pérdida en términos de riqueza elevadísima para España, más si cabe en los tiempos de apreturas y estrecheces -anticipos de la depresión- que corren. Pero, por encima de todo, representaría un retroceso en términos de Seguridad y Defensa y un debilitamiento o una relajación de una alianza con Washington que es, por mil razones, estratégica y vital, y que sería muy positivo profundizar para reforzar.

            Más allá de la luna de miel que puedan vivir Estados Unidos y Mohamed VI, perfectamente legítima y de raíces históricas, el gobierno de España debería poner todo el empeño y usar todas las herramientas posibles, empezando por las diplomáticas, para garantizar la continuidad de Rota, casi, por otra parte, imposible de entender sin el tándem que conforma con Morón. Y esto, más allá de la desgana que podría introducir en la ecuación el antimilitarismo de guardería del partido morado que hoy hace posible la presidencia de Sánchez.

           

Comentarios