Domingo 24.06.2018
Catorce Aniversario

Memoria del 11-M: el día que nos conmovió

El terror casi nunca golpea a los poderosos. Hace catorce años trabajadores, trabajadoras. Estudiantes sufrieron el mayor golpe terrorista que nuestro país ha sufrido

Restos del tren que explotó en la calle Téllez el 11-M. | Imagen de Archivo
Restos del tren que explotó en la calle Téllez el 11-M. | Imagen de Archivo

Hoy se cumplen catorce años de unos atentados que dejaron un balance de 191 personas fallecidas y 1.858 heridas, y centenares de familias madrileñas rotas.

El 11 de marzo de 2004, un comando yihadista hizo estallar diez mochilas cargadas de explosivos en diferentes puntos de la línea de Cercanías C-2, que une Alcalá de Henares con Atocha y a diario toman miles de trabajadores. Tres de estos puntos fueron las estaciones de los barrios obreros de Santa Eugenia y El Pozo del Tío Raimundo y de Atocha.

España conmemora el décimo cuarto aniversario del peor atentado terrorista de su historia con actos solemnes, pero el peligro terrorista islamista en este país no ha desaparecido como muestran los atentados de Barcelona el pasado verano.

España sigue en alerta porque ocupa un lugar destacado en el mapa yihadista, no sólo como un objetivo potencial, sino como foco de captación de futuros terroristas.

Un atentado de esas características es ahora más difícil que hace catorce años, pero en modo alguno se puede decir que la amenaza del terrorismo yihadista esté erradicada. Según informes de la inteligencia española, sigue habiendo células cercanas a Al-Qaeda o grupos terroristas de ideología similar.

Hoy, 11 de marzo y catorce después de aquel terrible día en el que la estación madrileña de Atocha se tiñó de sangre, la sombra del terrorismo radical  islámico en España aún no ha desaparecido.

Memoria, reclaman los asesinados. Cuando reclamamos la memoria de nuestra democracia, la de todos y todas los muertos, hacemos lo mismo que hemos hecho los últimos catorce años: negarnos a  olvidar. la barbarie