Lunes 17.12.2018
Alicante

Logran medir pecio Bou Ferrer, hundido hace 2.000 años frente a Villajoyosa

Investigaciones llevadas a cabo este verano han permitido determinar que el pecio romano Bou Ferrer, hundido frente a las costas de Villajoyosa (Alicante) hace 2.000 años, tenía una eslora de 100 pies (29,57 metros) y una manga de 40 pies (11,82 metros)

Estas intervenciones, cuyo balance de la campaña de este año ha sido presentado hoy, son promovidas y financiadas por la Generalitat y el Ayuntamiento de Villajoyosa, así como por el mecenazgo de tres residentes noruegos, y coordinadas por la Universidad de Alicante (UA).

Los trabajos se han centrado en tratar de esclarecer la situación de la popa y excavar la arquitectura naval de uno de los costados para proponer una primera hipótesis de la manga o anchura máxima del buque.

Al objeto de lograr las dimensiones del pecio, se han estudiado los dibujos arqueológicos de planta y sección de la arquitectura naval aparecida en la trinchera que corta transversalmente el pecio.

En las secciones se han corregido por ordenador las deformaciones propias de los casi 2.000 años que yace la madera en el fondo del mar y se han ido combinando varias de ellas, usando como eje de simetría la quilla.

Por otra parte, se han abandonado las mediciones en nuestro sistema métrico para trabajar con el romano y precisar de esta forma las medidas.

Otro de los avances ha sido que en la zona norte del pecio se ha realizado una cata de sondeo en la que se ha descubierto un conjunto de materiales diversos relacionados con la alimentación de la marinería.

Posiblemente se trata de una zona de almacenaje de víveres o de cocina situada en la popa de la nave.

Su estudio ayudará a valorar la ruta que solía trazar el barco y otras cuestiones, como el número de tripulantes o las posibles relaciones jerárquicas entre la marinería.

En la campaña de intervenciones de este año también ha colaborado el Centre d'Arqueologia Subaquàtica de Catalunya.

El pecio Bou Ferrer es el yacimiento arqueológico en excavación más importante del Mediterráneo, un gran mercante romano de época altoimperial que transportaba una carga principal de ánforas, que contenían salsas de pescado, y un cargamento secundario de lingotes de plomo con las marcas de propiedad del emperador.

Durante un viaje desde la actual Cádiz hasta Roma se alejó de su ruta en alta mar, probablemente a causa de vientos opuestos o un temporal, y se hundió cuando estaba a punto de alcanzar la playa de ciudad portuaria de Allon (actual Villajoyosa).

Según se informó hace más de un año, los estudios de la epigrafía de los lingotes de plomo y de las monedas hallados fijan la fecha del naufragio entre los años 66 y 68 d.C, antes de finalizar el reinado del emperador Nerón.

Desde su descubrimiento para la Ciencia, en 1999, se han realizado varias intervenciones arqueológicas financiadas por la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte de la Generalitat.

En 2014 fue declarado Bien de Interés Cultural y en 2017 la Unesco lo incluyó en su Registro de Buenas Prácticas en Arqueología Subacuática.