Domingo 17.02.2019

Un juez condena a ocho meses a un hombre por insultar a tres guardias civiles

El juzgado de lo penal número 2 de Lleida ha condenado a ocho meses prisión por un delito de amenazas a un hombre que increpó a tres guardias civiles, el 2 de octubre de 2017, mientras paseaban de paisano por Lleida

Según la sentencia, los hechos tuvieron lugar el día después del referéndum independentista, mientras los agentes aprovechaban su día de fiesta para pasear por las inmediaciones de la Seu Vella de Lleida.

Durante el paseo, el acusado, que trabajaba como topógrafo en la Seu Vella, reconoció a los agentes, a los que siguió e hizo fotos con el móvil, además de gritar frases como, "sois unos hijos de puta, os vais a cagar, os vamos a matar".

Los agentes, según asegura la sentencia, en todo momento intentaron evitar un enfrentamiento y siguieron su marcha.

Poco después, cuando el acusado se dirigía a casa con un compañero de trabajo, se volvió a cruzar con los agentes, en esta ocasión en la calle Cavallers de Lleida, y les volvió a decir que les iba a matar y que eran "unos hijos de puta", entre otros insultos y amenazas, mientras los agentes intentaron de nuevo evitar el enfrentamiento.

Posteriormente, el acusado difundió a través de las redes sociales las fotografías de los agentes facilitando su identificación al rodear sus caras con un círculo rosa y animando a ir hasta el lugar donde pernoctaban.

"Encontrarme a los personajes que ayer vinieron a repartir a mi pueblo haciendo turismo por Lleida. No quiero a estos animales en mi país. Están alojados en el Parador Nacional, si tenéis algo que decir, id allí y deseadles una estancia inolvidable", escribió en las redes sociales.

El texto concluye: "Tenían una actitud chulesca, pero qué cobardes, qué rápido se han escondido. Que no puedan caminar por nuestro barrio, que no estén tranquilos en ningún rincón de la ciudad, que se vayan de aquí con el miedo de no volver".

"Os animo -añadió- a desfogar la rabia que ellos provocan de manera pacífica pero contundente que vean que el pueblo no se dobla, que vean que ¡las calles serán siempre nuestras!".

Los agentes explicaron en el juicio que decidieron pasar todo el día en el hotel para evitar cualquier percance como el que había sucedido, hecho que la juez tilda de conducta "intachable".

El ministerio fiscal pedía para el procesado un año y tres meses por un delito de incitación al odio por motivos ideológicos y una multa de 9 meses -a razón de una cuota de 14 euros diaria- o, alternativamente, un año y tres meses de prisión por un delito de amenazas y una multa de 18 meses -a razón de 14 euros diarios por un delito de coacciones-.

La juez ha rechazado el delito de incitación al odio porque "tras la prueba practicada los hechos no pueden ser encuadrados en este delito por ser de menor entidad".

Además, tiene en consideración que los hechos enjuiciados ocurrieron después del 1 de octubre y valora que el acusado haya reconocido los hechos.

La magistrada señala también que, según declararon los agentes, cuando fue trasladado a comisaria, el acusado tuvo un comportamiento "muy correcto y educado", por todo lo cual considera que sólo cometió un delito de amenazas. 

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